viernes, 26 de enero de 2018

A garra pura





A pocos meses del regreso de las Grandes Ligas, a todo fanático lo invaden las ansias e impaciencia por el inicio de una nueva temporada, para así acabar con esa larga espera durante el offseason, siendo el mercado lo único que nos mantiene a la expectativa.

Es por eso que para ir calentando el brazo y ajustando el swing de cara al Spring Training, traigo un tema bastante interesante a la mesa de debates..

Siempre nos jactamos de los criollos que matan la liga en el mejor béisbol del mundo. Todos conocemos esos nombres, como Miguel Cabrera, José Altuve, Ender Inciarte, Salvador Pérez, Carlos Carrasco, Víctor Martínez, Carlos González, Félix Hernández, Elvis Andrus, Freddy Galvis, Martín Prado, y pare usted de contar pero, dentro de ese vasto universo de innumerable talento, existe también un joven y fenomenal potencial que a veces puede que pase por debajo del radar.

No podrán ser contendientes a algún premio individual como tal, ni tener un jugoso contrato, pero ese grupo que muy bien se le puede denominar de sobrevivientes, a garra pura despliegan todo sus atributos y cumplen una función vital dentro de sus respectivas escuadras, ganándose así no solo un status y continuidad en Las Mayores, sino también el respeto de muchos.

¿Ejemplos? acá tenemos a varios de ellos..

Empezamos con el más exitoso de la campaña pasada: Marwin González.. el oriundo de Puerto Ordaz y quien fuera el criollo número 274 en debutar en la gran carpa, ya cuenta con una semi-longeva carrera, toda ella con los Astros, que además hoy en día es uno de los peloteros más versátiles con el que cualquier estratega quisiera contar, no solamente por su consistencia con el madero y dualidad en el plato, sino además por su espléndida habilidad con el guante.

En 2017 -mismo año donde evitó el arbitraje salarial al pactar por un año y $3.725 millones-, se destapó en serio durante la temporada regular. Hablando de esa versatilidad a la defensiva, Marwin se presentaba en el estadio con total certeza que iba a jugar pero sin saber donde exactamente, ya que en cualquier posición que su manager A.J Hich lo coloca, hace un formidable trabajo. Jugó en 31 ocasiones en primera base, 22 en segunda, 19 en tercera, 38 en el campocorto, 47 en el jardín izquierdo y par de veces en el derecho.

En cuanto a su ofensiva, dejó un WAR de 4.3, AVG de .303, porcentaje de embasado de .377, con 23 vuelacercas y 90 carreras impulsadas en 455 turnos, números sin precedentes para González. Tras ser una pieza fundamental en la conquista de la pasada Serie Mundial, la gerencia de los siderales lo retienen para la próxima temporada por $5.125 millones más bonificaciones.





Nos vamos con otro muy buen toletero; Yangervis Solarte.. después de su vislumbrar con los Yankees en años anteriores, aterriza en San Diego a mediados de 2014 donde se consagró como pelotero de todos los días, y a pesar de la partida física de su querida compañera de vida hace par de años a causa del cancer, nunca perdió su norte para llegar lo que es hoy en día; uno de los mejores jugadores de la franquicia californiana. Sin duda un ejemplo de superación personal digno de admirar.

Solarte, es un sólido infield -y ocasionalmente outfield- con muy buenas manos que se puede destacar en cualquier posición de ellas a la perfección, así como también desde el plato a ambas manos. Ahora, el valenciano va rumbo a Toronto en un reciente cambio donde se vio involucrado por dos jugadores de ligas menores.

En la temporada 2017, plasmó un AVG de .255, porcentaje de embasado de .314, 119 indiscutibles, 64 impulsadas, 49 anotadas y 18 cuadrangulares en 466 visitas al home plate.





Le toca el turno a Wilmer Flores.. se convirtió en uno de los consentidos de la afición neoyorkina tras demostras con lagrimas su amor por la organización de los Mets en 2015, por unos fuertes rumores de cambio que nunca pretendió. Al quedarse en Queens, se ha trasformado en una especie de amuleto para ellos, y ha sabido retribuir con creces lo que vale el carabobeño.

Al igual que Solarte, este se destaca en todas las posiciones del cuadro muy eficazmente, por lo que su ya ex-manager Terry Collins, acostumbraba a conseguirle un espacio en la alineación. Asimismo, su productividad con el madero le ha podido sonreír en reiteradas veces. En la zafra 2017 tras 336 turnos al bate, dejó promedio al bate de .271, porcentaje de embasado de .304, 52 rayitas remolcadas, 42 anotadas, 91 inatrapables y 18 vuelacercas.





Al encontrar acobijo en la ciudad de Milwaukee desde hace ya dos campañas, no podemos negar que Hernán Pérez ha crecido exponencialmente como pelotero, algo en lo que también la pelota invernal venezolana le ha ayudado bastante, titulándose campeón bate en la zafra 2016-2017 con los Tigres de Aragua. Todo esto lo ha traído hasta aquí, al punto de ganarse su puesto en el line-up diario de Craig Counsell.

Se puede afirmar que también es todo un camaleón a la hora de jugar una posición -incluso lanzar-, pero que poco a poco se ha ido haciendo su lugar en los jardines, que es donde más frecuenta. En cuanto a su producción como bateador, el aragueño culminó la pasada temporada con promedio de .259, porcentaje de embasado de .289, 51 empujadas, 47 anotadas, 112 indiscutibles y 14 para la calle en 432 turnos, además de 13 bases estafadas.





Uno que con el tiempo ha hecho crecer su reputación y presencia no solo con las Águilas de Zulia en la LVBP, sino en las Grandes Ligas, es José Pirela.. el nacido en Valera es otro de esa población de talento criollo que inunda el mejor béisbol del planeta. Cabe destacar que desde su llegada a San Diego proveniente del Bronx en 2016, ha trabajado arduamente y no le ha quitado la vista a su meta de ser regular, algo que sin duda poco a poco ha ido concretando.

Además, con esa entrega que siempre lo caracteriza, se ha sabido desempeñar de manera bien productiva para su escuadra bajo cualquier rol en el terreno de juego, participando la pasada campaña en 71 ocasiones como jardinero, y 17 de ellas en el infield.

Con el madero, el calurosamente apodado Águila Negra, bateó para .288 con porcentaje de embasado de .347, 40 carreras impulsadas, 43 anotadas, 90 imparables y 10 estacazos de vuelta completa en 312 turnos al bate.





En julio de 2016, David Peralta se vio obligado a pasar por el quirofano tras sufrir una lesión en un tendón de muñeca derecha, lo que llevaría a perderse el resto de dicha temporada. No obstante, para sorpresa de propios y extraños, el valenciano haría un regreso triunfal después de su total recuperación.

Peralta en 140 juegos que disputó, volvió a demostrar su buena defensa desde los jardines, algo que también supo complementar con su madero, tal como lo hizo en 2016 liderando el viejo circuito en triples (10). En su cuarta temporada con los D´Backs, bateó para .293 con un porcentaje de embasado de .352, 57 carreras impulsadas, 82 anotadas, 154 imparables y 14 vuelacercas en 525 apariciones en el plato.





Y claro, sé que acá puedo pasar horas y horas mencionando esa amplia y sensacional gama de brillantes perlas..

Bien sea la sobresaliente labor del marabino Jhoulys Chacín desde la lomita en ya nueve temporadas con diferentes equipos, las elegantes manos de Eduardo Escobar u Orlando Arcia en el campocorto, el muy merecido asentamiento de Jesús Aguilar y Junior Guerra con una organización, el constante ímpetud de Alexi Amarista, las cada vez más educadas mascotas de José Sucre y José Lobaton, el irrumpir de Germán Márquez como abridor e incluso el asombroso año de novato para el lanzador Antonio Senzatela.

Todo esto reafirma el porque Venezuela ha sido sido por muchos años uno de los países que más exporta peloteros -después de la República Dominicana- al big show, y más los que están por venir.

¿Recuerdan esas ansias que mencioné empezando esta nota?

Sin duda que todo esto las revive.


viernes, 12 de enero de 2018

Continua la hegemonia





¿Qué mejor manera para arrancar el 2018 que recapitular el décimo septimo título conquistado por la Universidad de Alabama en el fútbol americano colegial?

Así como lo leen, tras una de las finales de campeonato más emocionantes hasta la fecha, el sabio de mil batallas -Nick Saban- ha vuelto a salir por la puerta grande este lunes junto con el mejor programa universitario de fútbol americano de todo Estados Unidos en la última década, que por su puesto, el mismo Saban ha ayudado a levantar desde su llegada en 2007.

Como todo juego decisivo, ambas escuadras llegaban en un momento increíble tanto emocional, como en nivel; Alabama venía de cobrar su revancha personal de la final del año pasado ante los Clemson Tigers 24-6 en el Sugar Bowl disputado en el Superdome de New Orleans. Mientras que Georgia hizo lo propio en el tradicional Rose Bowl contra el favorito Oklahoma Sooners del hiesman Baker Mayfield, en un electrizante encuentro decidido en tiempo suplementario con marcador final de 54-48.

Aunque por muy parejos que se veían en el panorama y tener en común haber derrotado a dos poderosos conjuntos. Alabama iba seis veces más favorito que Georgia en Las Vegas, 3.5 puntos para ser exactos.

Si los detallamos más de cerca, descubrimos que los Crimson Tide (Alabama) en la temporada 2017 fueron la cuarta mejor ofensiva, la segunda mejor defensiva, quincuagésima sexta en equipos especiales y número cuatro de la nación. Por otro lado, los Bulldogs (Georgia) quienes culminaron como la quinta mejor en ataque, tercera mejor en defensa, cuadragésima sexta en equipos especiales y número tres en general, primera vez que pelearían por el campeonato nacional desde 1980.

La mesa estaba más que servida, y el Mercedez-Benz Stadium de la ciudad de Atlanta era el centro de atención, prueba de ello fue ser abarrotado con un total de 77,430 personas, superando la asistencia de la final de 2016 en Tampa de 74,512 almas. Además, el partido contaba con un incentivo para ambos head coaches, Nick Saban se enfrentaría nuevamente a un ex-asistente, esta vez a Kirby Smart, ese quien fuera su coordinador defensivo hasta hace apenas dos años.

Ya adentrándonos en materia del encuentro...


Georgia sorprendió a propios y extraños al verse muy superior a su rival, estableció un juego aéreo que estaba siendo bastante efectivo pero algo inesperado desde el mismo inicio, ya que es conocido que su más eficaz ataque es por tierra junto a sus corredores Nick Chubb y Sony Michel, por lo que cuyos focos estaban en ellos. A su vez, la defensa realizó un magistral trabajo al limitar el ataque de Alabama a cuatro "tres-y-fuera" en la primera mitad.

Las malas noticias empezaban a llegar, la ofensiva de Jalen Hurts no terminaba de carburar en lo absoluto, y su defensa -mayor fortaleza- estaba siendo desbordada por un ataque que iba directo a la yugular, obra de Jake Fromm, QB de primer año quien se vio muy cómodo desde los controles en la primera mitad al completar 11 de 23 pases para 126 yardas, pese a de sufrir una intercepción y balones sin atrapar por parte de sus receptores.

Y es aquí donde llega la primera curiosidad del partido; los Crimson Tide se iban al descanso blanqueados 13-0, donde la única oportunidad que tuvieron de sumar fue un gol de campo de 40 yardas que falló Andy Pappanastos en el primer cuarto, logrando así Georgia algo que no ocurre muy a menudo; blanquear a un equipo de Nick Saban en los dos primeros cuartos, una verdadera rareza que no sucedía desde 2016.

Esta era la quinta vez acontecía tal cosa en una final de campeonato, y en las previas cuatro jamás hubo alguna capacidad de reacción ganadora, las estadísticas comenzaban a jugarle en contra.

Ya para el inicio del tercer cuarto, la mentalidad de Alabama cambió radicalmente, Nick Saban -como zorro viejo que es- no le tembló el pulso para sentar a su QB titular, quien estaba teniendo un pésimo partido apenas completando tres de ocho pases para 21 yardas, fue así como tomó el campo quien sería el protagonista de la noche, el zurdo novato Tua Tagovailoa.

El quarterback de primer año entró literalmente a matar, en su primera serie ofensiva mostró un ímpetu increíble pero, sin concretar mucho, la defensa de Georgia aún seguía tan férrea como en la primera mitad. Al volver a los controles, Tagovailoa guió al ataque de Alabama a anotar el primer touchdown de la noche para ellos, entrando al partido de manera oficial y recortando distancia.

De igual forma, el ataque de los Bulldogs no iba a ceder ni por un instante, ya que Fromm volvió a demostrar su portentoso rifle de pitcher -que una vez fue- con un pase de 80 yardas conectando con Malome Hardman, quien haría una asombrosa atrapada para nuevamente anotar de a seis.

Mientras transcurría el tiempo, Alabama anotaría par de goles de campo y la defensa empezaba a relucir su casta limitando a Chubb y a Michel a menos de 100 yardas cada uno, todo gracias a la lineros defensivos Raekwon Davis y Da´Ron Payne, así como también a los linebackers Mack Wilson -con 12 tackleadas- y Rashaan Evans -con ocho-, principales motivos por el cual el ataque terrestre de Georgia no fue tan contundente ya bien adentrado el encuentro.

Los pupilos de Kirby Smart aglomeraron un total de 133 yardas con 45 acarreos, Alabama permitió 39 yardas más del promedio que permitieron en toda la temporada, pero que al final no llegó a ser tan efectivo ni ser factor determinante para Georgia dado al ascenso de la defensiva Carmesi.

Pese a contar con un Tagovailoa bien revulsivo en los controles, la ofensiva de los comandados de Nick Saban le costaba aún entrar en ritmo, casi que desmotivados y un tanto frustrados, desde los sidelines empezaron a surgir problemas internos en donde el defensivo Mekhi Brown, tuvo un fuerte encontronazo con uno de los miembros del personal atlético del equipo, haciendo quedar muy mal al conjunto de Alabama en el aspecto disciplinario. Pero el mismo Brown, se reivindicaría más adelante con una tackleada fundamental en un intento de regreso de patada de Mecole Hardman, y así evitar un avance letal de Georgia.

Ya para el último cuarto, llegaría una jugada clave para Alabama: cuarto down y cuatro por avanzar en la yarda siete de Georgia, el joven hawaiano lanza un pase de anotación de siete yardas a Calvin Ridley para empatar el encuentro con tres minutos por jugar.


Casi que de inmediato, Georgia no pudo ser capaz de llevar el balón a territorio rival, y nuevamente Alabama tomaría posesión del ovoide para en esta ocasión sepultar el partido. Con solo tres segundos en el reloj, Pappanastos vuelve a fallar un intento de gol de campo de 36 yardas que valía el trofeo de campeón.

Con los nervios que se sentían incluso en la propia tribuna del estadio, llegó el tiempo suplementario, pero lo mejor estaba por venir..

Georgia logró anotar un gol de campo de 51 yardas gracias a Rodrigo Blankenship, obligando de esta menera a Alabama de al menos igualar el marcador y seguir jugando. En la primera jugada, Tagovailoa es capturado 16 yardas detrás de la linea de golpeo, retrocediendo un mundo el ataque carmesi, pero en segundo down y 26 yardas por avanzar, el joven QB lanza un pase de 41 yardas a DeVonta Smith logrando la dramática anotación para conquistar el campeonato nacional.

Acá lo que fue ese magistral pase ganador..





Tras toda la algarabía del tal desenlace que arropó incluso al mismo Saban con justa razón, Tua Tagovailoa termina siendo nombrado MVP del encuentro al completar 14 de 24 pases con 166 yardas, una intercepción y tres touchdowns.

A veces es casi que absurdo como el deporte te sorprende tan gratamente; ver el génesis de una carrera empezar a echar raíces de una forma bastante inesperada.

La pregunta que muchos se harán tras todo esto es.. ¿Cuánto temple debes tener para tomar una decisión de ese calibre en tales circunstancias?

Total liderazgo, plena confianza y conocer muy bien a tus jugadores son las claves, y son las que hacen ser Nick Saban a Nick Saban, volviendolo a poner en lo más alto de fútbol americano colegial.

Con esto, la Universidad de Alabama sigue demostrando con creces como ser exitosos, que a pesar de perder jugadores debido a sus graduaciones año tras año y otros lesionados, aún tenga la capacidad de abrirse paso como el mejor programa de fútbol americano colegial en la nación. Otra cosa a resaltar, es el excelente trabajo de reclutamiento anual de los mejores jugadores de High School en todo Estados Unidos, y muchos de ellos terminan como los mejores prospectos en la NFL.

Y hablando del máximo nivel, para este próximo draft de la National Football League, Alabama va a exportar talento como de costumbre y según fuentes, son siete en total: Minkah Fitzpatrick, Calvin Ridley, Rashaan Evans, Ronnie Harrison, Anthony Averret, Da´Ron Payne y Bo Scarbrough.

En cuanto a Georgia y a pesar de la derrota, tienen un muy buen futuro en su equipo, juventud que se irá puliendo conforme pasa el tiempo, además que ya cuentan con una excelente e importante experiencia como la reciente, en la que también exportarán lo suyo a la NFL.

Por increíble que parezca, este es el segundo equipo del estado de Georgia que pierde una final tras una amplia ventaja, si se preguntan quien es el otro equipo, acá esta la respuesta.

Se pudo concretar esa final tal como esperábamos y queríamos muchos, una de alta tensión y llena de mucha emoción que nos muestra que la Dinastía Saban sigue ahí, ¿y ahora? nos toca esperar una nueva temporada, pero mientras, les dejo algunas curiosidades de esta final de campeonato y son las siguientes..

  • Nick Saban conquistó su sexto titulo nacional -quinto con Alabama-, su primero lo consiguió con LSU en 2003. Además de Saban, los únicos head coaches activos en lograr tan prestigioso lauro en el fútbol americano colegial son: Urban Meyer con Ohio State en 2014, Dabo Swinney con Clemson en 2016 y Jimbo Fisher con Florida St. en 2013.
  • Nick Saban va invicto contra sus ex-asistentes: 12-0 en total. Jim McEwain (3-0), Derek Dooley (3-0), Mark Dantonio (2-0), Will Muschamp (2-0), Jimbo Fisher (1-0) y ahora Kirby Smart (1-0).
  • Se puede notar un amplio domino de la SEC (Southeastern Conference) sobre las demás divisiones, ya que han conquistado 10 títulos en las últimos 15 temporadas.
  • La reventa estuvo más costosa que nunca, $2,319 por un ticket, cuando el pasado año en Tampa estuvieron en $1.391.
  • Contando la presente, en los últimos dos años han habido múltiples remontadas históricas en el deporte estadounidense: los Patrios en el Super Bowl LI, los Cubs en la Serie Mundial 2016, la de Clemson en la final pasada y la de los Cavaliers en The Finals de 2016.
  • Los Bulldogs disputaron esta final casi que en condición de local, siendo este el séptimo en hacerlo desde el nacimiento de la en otrora llamada BCS (Bowl Championship Series) hoy College Football Playoffs. Anteriormente fueron: Florida St. en Miami Gardens en el año 2000; LSU en tres ocasiones en New Orleans en el 2003, 2007 y 2012; USC en Pasadena en 2005 y la Universidad de Florida en Miami en 2008. Tan solo cayeron derrotados: Florida St en 2000, USC en 2005 y LSU en 2011.