martes, 17 de agosto de 2021

Carrera por Octubre

 





Con esta hermosa postal del Rogers Centre de la ciudad de Toronto. Comenzamos a desglozar los temas más interesantes en relación a la actualidad de la gran carpa..

Ya de cara a la recta final de la temporada regular, la feroz lucha por la presencia en otoño no se ha hecho esperar como de costumbre, intensificadose a lo grande, y lo pudimos apreciar con lo muy movidas que estuvieron las franquicias -más de lo normal- con los traspasos después de esta mitad de temporada.

Y justamente, las batallas campales se están librando en ambas costas, por el Este de la Liga Americana, los Rays de Tampa Bay siguen con su fórmula ganadora a pesar haber perdido a Blake Snell en el offseason, y de no contar actualmente con su lanzador estelar, Tyler Glasnow, debido a su operación Tommy John pero, que de igual forma su pitcheo ha funcionado a la perfeccion siendo uno de los equipos más calientes desde entonces, a su vez, lograron adquirir al veterano Nelson Cruz para inyectarle ese plus a su muy productiva ofensiva.

Mientras Tampa sigue por ese sendero ascendente, la otra cara de la moneda nos muestra a unos Red Sox luchando por recuperar esa tan ansiada punta que dejaron escapar, apostando a que la llegada del versátil Kyle Schwarber desde Washington, y el regreso del zurdo Chris Sale, puedan darle ese empuje que tanto necesitan para no desfallecer y escalar nuevamente al primer lugar. 

Unos Yankees galopantes, han venido subiendo como la espuma tras el parón del Juego de Estrellas en la ciudad de Colorado, y esta noche se han equiparado en la tabla de posiciones con los pupilos de Alex Cora, los del Bronx han venido luchando contra la marea entre el inesperado bajo rendimiento de esta campaña, falta de efectividad de su pitcheo, lesiones y afectados por el COVID-19, sin embargo, las adiciones de Joey Gallo, Rougned Odor y Anthony Rizzo, han ayudado a la causa de los Mulos en no ceder más terreno de cara a la tierra prometida que tanto necesitan.

Alejados de tanto ajetreo, los White Sox marchan de manera tranquila a octubre en la división central de la Americana. En tanto, al otro lado del país pasa todo lo contrario, tenemos entradas VIP a la muy acostumbrada carrera entre los Astros y los Athletics por el banderín del Oeste, y que para ponerle mas emoción, no se separan a más de tres juegos de distancia. Los de Houston reforzaron su bullpen con la llegada de Phil Maton desde Cleveland, y presuntamaente buscan profundizar su defensa de cara a los playoffs con Marwin González, dejado en libertad hace poco días por Boston.

Ahora, si cambiamos de liga encontraremos casi las mismas circunstancias. La carrera por el liderato en el Este del viejo circuito se ha intensificado este mes de agosto, con un Bryce Harper encendido con números de MVP (bateando para .326 en los últimos 30 encuentros), ha ayudado a mantener a los Phillies en carrera tras los Braves que se mantienen en primer lugar sin Ronald Acuña Jr.. De cerca, los Mets siguen asechando a tan solo cuatro juego, que pujando por su puesto en octubre, sumaron al puertorriqueño Javier Báez, y esperando que el regreso del venezolano Carlos Carrasco, aporte con creces como de costumbre desde la loma, junto con la poderosa ofensiva de los de Queens, encabezada por el dos veces campeón del derby de cuadrangulares, Pete Alonso.

Al igual que los de sur de Chicago, en la division central los Brewers caminan con confianza y sólida ventaja hacia los playoffs, ahora con Eduardo Escobar en sus filas buscando para sellar su muy positiva estampida. 

Aunque, la grata sorpresa del año nos la están dando los Giants, no solo por traer a la bahia a Kris Bryant, sino que también contra todo pronóstico se han mantenido a toda costa en la punta del Oeste de la Liga Nacional desde principios de temporada, desplazando a los Padres de la competencia, que de seguir ese camino conquistarían el banderín por primera vez desde 2012, cuyo trono le ha pertenecido a los Dodgers por ocho años consecutivos.

Esos mismos Dodgers que se volvieron a blindar de cara a recuperar territorio perdido contra sus archirivales de San Francisco, adquiriendo a Trea Turner y Max Scherzer procedentes de los Nats, y precisamente este último les cae como anillo al dedo en estos momentos, ya que no podrán contar por más de un mes con Clayton Kershaw, y posiblemente no más con Trevor Bauer debido a su problema legal de denuncias sexuales en su contra que lo mantiene alejado aún de los terrenos de juego.

Esto pone la carrera por ambos Wild Card al rojo vivo. Por la Americana, los Blue Jays con su abrumador talento liderados por Vladimir Guerrero Jr. con sólidos argumentos para ser MVP de dicha liga, también con el recién llegado José Berrios desde Minnesota, y a los Mariners intentando volver tras 20 años de ausencia pero, con un talento jóven que puede darle motivos de alegría a toda la ciudad de Seattle.

Por el viejo circuito, los Padres se niegan a rendirse y siguen peleando su cupo en postemporada, ahora con Fernando Tatis Jr. de regreso en el roster, y la adquisición de Jake Arrieta a su rotación de abridores, buscan encausar el rumbo. Todo esto sin quitarle el ojo a los Reds y a los Cardinals que a su vez vienen a paso firme buscando colarse y complicarle la vida a más de uno.

Por otro lado, y en materia invididual, el japonés Shohei Ohtani sigue maravillando a própios y extraños con sus amplios talentos tanto desde el montículo, como al bate, que ya se aproxima a los 40 cuadrangulares en la presente zafra. Y hablando de ese rubro, el venezolano Miguel Cabrera sigue su camino hacia los 500 de por vida, a tan solo uno de distancia, y por su puesto, el hit número 2000 de Joey Votto, todos con la franquicia de Cincinnati.

De aquí en adelante, ya solo nos esperan infinidades de emociones tras emociones hasta el final de la Serie Mundial en su edición número 117, así que sentémonos y... ¡A disfrutar del show!


viernes, 13 de agosto de 2021

El sueño hecho realidad







¿Es acaso esto el cielo? pregunta John.
No, es Iowa.. responde Ray muy conmovido.
Si... le vuelve a afirmar Ray.
Podía jurar que era el cielo.. dice un John muy nostálgico.
¿Existe el cielo? pregunta Ray bastante intrigado.
¡Por su puesto! es el lugar donde los sueños se hacen realidad.. John responde con seguridad.
Tal vez este si sea el cielo despues de todo.. dice Ray antes de su despedida con John.


Esta, sin duda, no es solo una de las lineas más emblematicas, sino que también es de las más emotivas entre padre e hijo en cuanto a cine se refiere, personificadas por Kevin Costner y Dwier Brown respectivamente en la muy aclamada cinta Field of Dreams (Campo de Los Sueños).

Y precisamente un sueño, fue hecho realidad el pasado 12 de agosto, donde MLB trajo a la vida el mítico largometraje. Por primera vez en la historia se jugaría un partido de Grandes Ligas en el estado de Iowa, exactamente al lado de donde se filmó Field of Dreams a finales de los 80s, y tal como lo presagiaba James Earl Jones, las personas fueron.

La MLB comenzó los preparativos para este magno evento a finales del 2019 con la construcción de un estadio moldeado a las dimensiones profesionales, cabinas para las candenas de radio/televisión, graderías, y por su puesto, el famoso maizal en los jardines. El evento se llevaría a cabo para el verano de 2020 pero, debído a la pandemia, se corrió para este año en curso, donde ya estaba pautado el choque entre los White Sox de Chicago (equipo que hace presencia en la película) y los Yankees de New York.

El acto protocolar nos puso la piel de gallina a más de uno, con Kevin Costner a la cabeza entrando al terreno desde el maizal, y justo detrás de él, ambas novenas con sus indumentarias de 1919. Y tras unas conmovedoras palabras del reconocido actor, se dio la voz de Play Ball.

Los encargados de abrir el encuentro, fueron el zurdo Andrew Heaney por los del Bronx, y en la acera del frente la responsabilidad fue para el muy efectivo Lance Lynn.

El festival de emociones no se hizo esperar, en la parte baja de la misma primera entrada, con dos outs y en conteo de cero bolas y dos strikes, el actual MVP del jóven circuito José Abreu, conecta una línea hacia el jardín izquierdo, desapareciendo la bola para el primer cuadrangular del partido.

Lynn preservaría la ventaja de los patiblancos silenciando a la muy poderosa ofensiva de los Yankees hasta la tercera entrada, donde Aaron Judge se unió a la fiesta de los cuadrangulares, conectando sólido por todo el jardín derecho con dos en los senderos, colocando así a su escuadra arriba en el marcador por primera vez en el partido.

Los dirigidos por el venezolano Miguel Cairo (suplantando por par de días a Tony LaRussa) devolvió el daño en la mísma tercera entrada, luego de un doble del campocorto Tim Anderson -recuerden bien este nombre- con Adam Engel en la antesala, puso la situación para que el dominicano Eloy Jiménez emulara lo hecho por Judge, batazo directo al maizal de tres carreras para colocar arriba de nuevo a los del sur de Chicago.

Tanto Seby Zavala como Brett Gardner, se unieron a la causa jonrronera, uno para alargar la diferencia en la cuarta entrada, y el otro para recortarla en la sexta a solo tres carreras.

A partír de dicho cuadrangular de Gardner, el bullpen de los White Sox tomó las riendas del partido, Michael Kopech y Aaron Bummer silenciando por completo a los bates neoyorquinos por dos entradas consecutivas, quienes dejaron cuatro corredores en posición anotadora sin poder atravesar el plato.

Luego de que Craig Kimbrel le preparara la mesa sin contratiempos a Liam Hendriks para la novena y última entrada, el cerrador amarró para sí dos tercios del inning sin problema algúno. La ventaja se redujo a tan solo una carrera de diferencia gracias a que en cuenta de 2-1, nuevamente Judge desató todo su poder al despachar la bola tras la barda entre el jardín derecho-central con hombre abordo, siendo este el 25 de la temporada para él.

Joey Gallo tomó partido y fue paciente en el plato para negociar un muy valioso y crucial boleto, que pondría la carrera del empate en circulación, Giancarlo Stanton venía a consumir su cuarto turno de la noche sin mucha suerte previamente a este pero, al primer lanzamiento que vio de Hendriks, logró conectar un trueno que se terminó esfumando en las lejanías del jardín izquierdo para poner a los Yankees arriba en el marcador 8x7 luego de dos outs, frustrando por completo el salvamento de Hendriks, siendo este el sexto blown save del cerrador en esta zafra.

Es aquí donde el sueño se vuelve a hacer realidad, con Sevy Zavala en la inicial, y un out en la pizarra, Tim Anderson conecta al primer lanzamiento que vio de Zack Britton un largo batazo hacia el jardín derecho con tintes de grandeza, y si, señores, como un libreto sacado de Hollywood, y perfecto para la ocasión, los White Sox dejarían de forma dramática a los Yankees 9x8 en este especial encuentro, para hacerlo aún más especial de lo que ya era.

Y mientras Anderson recorría triunfante las almohadillas con fuegos artificiales de fondo, al mejor estilo de Robert Redford en The Natural, la algarabía no se hizo esperar en la cueva de los Medias Blancas, ni en las graderias del estadio para celebrar el icónico triunfo. ¿Cómo no ser románticos con el béisbol?






Una tradición que esperemos MLB mantenga en el tiempo, jugar en el mágico maizal de Iowa, ya que más allá del marketing y las ganancias que esto evidentemente genera, no por nada fue el partido de Grandes Ligas más visto en los últimos 16 años pero, también... nos recuerda todo lo que era bueno, y lo que puede ser bueno otra vez.

Por eso, ya la pregunta de que si esto es el cielo o no, ha quedado más que disipada, porque en efecto, si lo es, ¡y vaya que si lo es!


miércoles, 3 de febrero de 2021

Una tercera opción: parte final





Que reconfortante es ver como el deporte que más te apasiona, se supera y evoluciona tras algún escándalos o momentos bastantes complejo como el que ya repasamos unas entradas atrás, y a pesar de algunos otros inconvenientes en el camino, llegó un momento crucial para la expansión de las Grandes Ligas que empezó siendo con una muy diferente intención a la que terminó concretandose.

Pero empecemos por lo primero...

Nos trasladamos al año 1957, ahí conseguiremos un gran choque de emociones, si, ya que los New York Giants y los Brooklyn Dodgers se mudarían al otro lado del país tras finalizar aquella zafra, dejando devastada y muy molesta a toda una afición neoyorquina bien arraigada a ellos desde los mismos inicios de estas franquicias, caso opuesto para los californianos que recibían con bombos y platillos cuales héroes a los Giants en San Francisco y a los Dodgers en Los Angeles respectivamente.

A diferencia de hoy en día, que se puede deber a poca asistencia a los estadios, perdida de capital o que la franquicia simplemente no conquiste campeonatos, esta no fue ni cerca la causa del traslado de los Bums a la costa oeste apenas dos años después de haber obtenido su primera Serie Mundial ante los todo poderosos Yankees, se debió tan solo por la gran ambición de Walter O´Malley -dueño de los Dodgers para ese entonces- en obtener más ganancias e ingresos junto con un nuevo estadio de béisbol, ya que se le negó la posibilidad de ello en Brooklyn para reemplazar su ya casi desfasada sede en la avenida Flatbush, el mítico Ebbets Field.

Mientras que Horace Stoneham -dueño de los Giants-, también tenía sus planes de mudar a su equipo bajo los tradicionales motivos, uno de ellos era el deterioro del legendario Polo Grounds, a su juicio una baja de popularidad de la base fanática a los Giants, en la que consideró mudarse al Bronx e incluso a Minneapolis, pero al haber estado en contacto con O´Malley sobre sus intenciones, viró su vista a California también, fue donde se comunicó con el propio alcalde de San Francisco. De esta manera prevalecería la rivalidad entre ambas franquicias a pesar del cambio de latitud.

Las consecuencias de la partida de ambas organizaciones dejó huérfana a la ciudad de New York, esa denominada Capital del Béisbol en cuanto a la Liga Nacional nos referimos, que ahora solo contaba con los Yankees en la Liga Americana que permanecieron en el Bronx y como único equipo de la gran manzana por increible que pareciera.

Esto inquietó a la desolada metrópolis, y a Robert F. Wagner Jr. el entonces alcalde de la ciudad, quien tomó acción conformando un comité de cuatro personas para intentar traer de regreso a la Liga Nacional a New York para el la temporada de 1958. Se aproximaron a cuatro -Reds, Phillies y Pirates- de los ocho equipos en el viejo circuito para un posible traslado que nunca se pudo concretar.

Pero entonces, a finales de 1958 aparece de nuevo el intento de expansión esta vez liderada por un abogado llamado William Shea, oriundo de la misma capital del béisbol, propuso una tercera liga profesional que se llamaría Continental League (Liga Continental), con la firme intención de devolverle un equipo a su ciudad natal, que tan solo ocho meses después se haría oficial la naciente union, inicialmente con equipos supuestos a hacer vida en las ciudades de Denver, Houston, Toronto, Minneapolis-St. Paul, y por supuesto, en la consentida New York. 

Ese mismo año de 1959, se fueron confirmando las ciudades que formarían parte de esta nueva aventura en las Grandes Ligas a través de los dueños y la liga, donde fueron apareciendo algunas otras como Buffalo y Atlanta. Además, el presidente de la nueva liga sería nada más y nada menos que Branch Rickey, quien un año mas tarde junto con Jack Kent Cooke -quien sería propietario de la franquicia de Toronto- anunciarían que el opening day de la Liga Continental sería en abril de 1961.

Todo parecía bien encaminado, hasta que Major League Baseball tomaría cartas en el asunto. Para ese mometo, la oficina del comisionado había perdido un tanto de aquel poder que Kenesaw Mountain Landis poseía, y tanto la Liga Americana y la Liga Nacional, que si gozaban de una autonomia que hoy en día ya no existe, anunciaron expandirse a dos equipos por liga con la prioridad en ciudades donde no hubiesen equipos ya, esto en clara represalia directa a la emergente federación.

La Liga Americana anunciaría a los Washington Senators -hoy día los Texas Rangers-, ya que el previo equipo en la capital había partido a Minnesota para convertirse en los Twins. Mientras que el segundo equipo serían los California Angels, siendo ellos así el primer equipo del joven circuito en hacer vida en la costa oeste.

En tanto, la Liga Nacional también movió su maquinaria, y posicionó una franquicia llamada Colt. 45 en la ciudad de Houston -hoy Astros-, y el esperado regreso del pasatiempo norteamericano a New York se haría una realidad con la llegada de los Mets, que en sus dos primeras campañas, reciclarían el histórico Polo Grounds.

Esto último hizo que William Shea, considerara que el regreso del béisbol a su ciudad natal fuera todo un éxito, y a su vez fue dejando de vociferar a favor de la ascendente liga, cosa que hizo también eco en los otros dueños y pujantes por la misma. Y a solo meses de haber sido creada, la Liga Continental llegaría a su fin en agosto de 1960, sin ni siquiera haber realizado encuentro alguno.

A Shea se le agradeció tal diligencia en la gran manzana, que la primera casa de los Mets llevó su nombre, el Shea Stadium, que haría vida en Queens desde 1964, hasta la zafra de 2008, dandole paso a su sucesor el Citi Field. Además de haber seguido involucrado con el deporte en general en la ciudad de New York por muchos años más.

Podemos afirmar que el legado que dejó esta liga, se pudiera decir que a pesar de haber durado casi nada, comprometió a MLB a tomar la acertada desición de expandirse en los años venideros a un paso casi vertiginoso, algo que eventualmente ya se visualizaba en horizonte para Grandes Ligas, debido a la creciente demanda entre una de las principales razones, asi como también el cambio de rostros en las gerencias de vieja escuela por jovenes empresarios que eran mas dados a los cambios, en este caso en concreto con las expansiones, sin dejar por fuera el crecimiento sostenido que estaba teniendo el fútbol americano profesional para la época.

De las ocho ciudades que apuntaba a tener su própio equipo, solo Buffalo, que su última franquicia data de a finales del siglo XIX, sigue sin poder tener de regreso en casa al mejor béisbol del mundo, tan solo con la excepción de que la campaña de 2020 por el COVID-19, los Blue Jays se vieron en la obligacion de hacer casa en dicha ciudad a causa de las rigurosas normas de salud canadienses.

Y con esto, podemos llegar a la conclusión de que los procesos de expansiones por más que puedan tardar un poco en determinadas ocasiones, al final siempre son sinónimo de crecimiento, positivismo, y de más oportunidades en todos los ámbitos que trae consigo, es por eso que aún hoy se habla de este tema en una industria que genera tanto dinero, donde existen latitudes peleando la atención de MLB por una plaza, bien sea Portland en recientes años, o la ciudad de Montreal que nuevamente aparece en las pugnas por un cupo que los pusiera de nuevo en la palestra del deporte rey.