viernes, 24 de febrero de 2017

¿Inversión correcta?





Parece que fue hace mucho tiempo ya cuando apenas la temporada 2015 vimos a un Brock Osweiler tomar con mucho éxito las riendas de la ofensiva de los Broncos cuando Peyton Manning fue a la lista de incapacitados por unas cuantas semanas, ayudando de esta manera al equipo en la conquista del Súper Bowl 50.

Hoy en día la realidad es otra, aquel chico prospecto de Arizona State que fue el sexto mejor quarterback en el combine de 2012, drafteado por Denver en segunda ronda y selección 57 el mismo año a petición de John Fox, que también fue back-up del Sheriff por cuatro años, ahora se encuentra liderando el ataque de otra escuadra, con más experiencia y un par de dólares más en el bolsillo.

Aunque Brock ha mostrado su calidad en muchas oportunidades, se le sigue cuestionando por su inconsistencia en el terreno de juego, ya sea en decisiones a la hora de lanzar un pase, poco liderazgo, etc, Incluso llegó a ser suplente de Tom Savage por un par de encuentros debido a su bajo rendimiento, siendo interceptado en dos ocasiones seguidas en un mismo partido. Por ende, alegan que no está justificando por los momentos el jugoso contrato que los Texans le ofrecieron, $72 millones por cuatro temporadas para ser exactos, de los cuales $37 millones están garantizados.

Primera vez que el equipo de Bob McNair le paga tal cantidad a un quarterback, pero ¿qué buscan?, obviamente un talento en los controles capaz de liderar unos interesantes y buenos cimientos en la ofensiva que carecía de un pasador de calidad, no solo pensando en el presente inmediato, sino de cara al futuro de la franquicia.

Y aunque a veces Houston peque de querer ver reflejada su muy grande inversión lo mas inmediato posible, debemos recordar que no es fácil para un querterback cambiar de aires y adaptarse a la perfección en tan corto tiempo a un sistema totalmente diferente, y uno muy complejo, gracias a que su head coach Bill O'Brien y coordinadores, le diseñaron un libro de jugadas parecido al de nada más y nada menos que Tom Brady. 

Pero, puertas adentro se habla cosas positivas sobre él, que es muy profesional en su trabajo, disciplinado, gentil, educado, atento y dispuesto a ir superando obstáculos para llegar a la grandeza en la que promete estar, esa grandeza por la que los Texans pagaron y esperan de el lo más pronto posible.

Su primera temporada con el conjunto texano no fue la mejor de todas ni mucho menos la que se esperaba, siendo capturado en 27 ocasiones y cinco balones sueltos en 14 encuentros como titular, de los cuales ganó 8 y perdió 6, acarreando 131 yardas con par de touchdowns, completó 301 de 510 pases, ganando un total de 2,957 yardas por aire, con 15 pases para touchdowns y 16 intercepciones, dejando su rating en 77,4.

Debido a que Savage atravesó el protocolo de conmoción cerebral tras recibir un fuerte golpe en el partido ante los Bengals en la semana 16, dio paso para que Osweiler reapareciera y debutara por primera vez en su carrera como titular en los playoffs en la victoria por el wild card ante los Raiders (sin Derek Carr) 24-14, completando 14 de 25 pases, lanzando 168 yardas y un touchdown.

Mientras que en la ronda divisional (primera para los Texans desde 20212) ante los Pats en Foxborough, no le fue igual de bien, sufriendo tres intercepciones con tan solo un pase para touchdown, cayendo derrotados 34-16.

¿Qué podemos rescatar de su primera temporada?, los sensacionales regresos en los 4tos cuartos, cuando los Texans iban por debajo en el marcado aparecía el Brock que todos esperamos, liderando una feroz ofensiva a la victoria contando con todas sus cartas, como DeAndre Hopkins, el claro ejemplo fue esa victoria en overtime en la semana seis sobre los Colts, a quienes barrieron en la serie particular, permitiendoles llevarse el banderín del sur de la americana.

¿Fue la inversión correcta?, se dice que no pero, si puede serlo, no es un QB élite aún, pero tiene las posibilidades para serlo, solo hay que tener paciencia y dejar que se adapte a la perfección. Por lo pronto viene el largo offseason para replantearse, estudiar, entrenar, acoplarse y mejorar cada vez más para justificar su contrato, recordemos que le queda mucho por delante, y es innegable el talento que posee el espigado quarterback con apenas 26 años de edad.

Así que, si, con lo mencionado anteriormente, podremos ver un presente y futuro muy prometedor si se le dan todas estas condiciones a este aún joven pasador, que va de la mano con una también joven franquicia, que sigue en esa incansable búsqueda de la gloria que el resto de ellas persigue año tras año, la gloria de levantar el trofeo Vince Lombardi, y ¿por qué no? tener a Brock Osweiler como su MVP.


viernes, 17 de febrero de 2017

Borinquen querida





Parafraseando un pequeño fragmento de En mi viejo San Juan, ese viejo tema interpretado por Javier Solís. Quería hacer honor a esa Borinquen que hoy ha vuelto a la gloria en el panorama caribeño la pasada semana en Culiacán, esa que tanto le hacia falta al béisbol de la isla, gracias a los Criollos de Caguas.

A pesar de ser una de las tradicionales grandes potencias en la pelota por años, no todo ha sido color de rosas precisamente, ya que este es su primer título en 17 años en Series del Caribe para Puerto Rico, tras ese último conquistado por los Cangrejeros de Santurce en la República Dominicana en el año 2000.

Y es aquí donde surge la pregunta, ¿Qué pasó con el béisbol puertorriqueño? ¿Por qué tardaron tanto en ganar la serie?.

Es la mezcla de varios factores, pero el principal es, aunque cueste mucho creerlo, que el pasatiempo predilecto de dicho país había decaído mucho, los fanáticos estaban dejando de ir al estadio, y por ende las ganancias de los equipos se había venido en caída libre, que ya de por si no eran las mejores dada la crisis económica de ese momento, perjudicando fuertemente a la liga a tal punto de cancelar por primera vez el torneo en la 2007-2008 a raíz de estas causas.

Sin duda un duro golpe no solo para la liga, equipos y fanaticada, sino también para los peloteros que muchos de ellos tuvieron que emigrar a otras ligas invernales del caribe, como la mexicana, venezolana, y la dominicana debido a esto. Certamen que ha sido baluarte en la pelota caribeña y la casa de 35 jugadores oriundos o foráneos de la isla que hoy están inmortalizados en Cooperstown, algunos de ellos son; Sandy Koufax, Willie Mays, Satchel Paige, Orlando Cepeda, Frank Robinson, y por supuesto Roberto Clemente.

Lejos estaban quedando esos días de esos conjuntos férreos peleando el torneo inveral y del caribe, también donde vimos en una ocasión al Dream Team boricua dirigido por Luis Meléndez arrasar en la Serie del Caribe de 1995 efectuada en San Juan, repleta de aficionados apoyando a los ya desaparecidos Senadores de San Juan, donde figuraron peloteros de alto calibre, como Roberto Alomar, Edgar Martínez, Bernie Williams, Carlos Baerga, Ruben Sierra, y pare usted de contar tantos caballos.

Recordando que ese equipo fue posible, por la cancelación histórica de la temporada 1994 en las grandes ligas debido a la huelga general de peloteros. Dando pie a que las estrellas boricuas de la gran carpa jugaran pelota invernal en aquella oportunidad.

Se afirma que uno de los principales motivos por el cual esta debacle, es porque Puerto Rico entró al sistema de draft a mediados de los años 90, siendo este la causa de la disminución de jugadores puertorriqueños en las mayores. En ese mismo draft que también participan jugadores estadounidenses y canadienses, dejando la vara bien alta en competitividad en la carrera por llegar a grandes ligas.

La posibilidad de que este sistema llegue a otras latitudes por lo pronto no será posible, ya que en el nuevo contrato colectivo de Mayor League Baseball con la asociación de peloteros, el draft internacional fue excluido nuevamente por el momento.

Quien si ha manifestado su descontento, es el ex grandes liga Carlos Delgado, hoy en día colaborador con MLB en programas de desarrollo en la isla, dando su punto de vista en reiteradas oportunidades al respecto, y es uno de los que alega lo anterior, añadiendo que le causa tristeza ver como en otrora 35 peloteros puertoriqueños arrancaban la temporada de grandes ligas con diferentes equipos, y que hoy solo cuentan con solo 13. También comentaba que ya montados en el asunto, hay que trabajar fuerte en función de eso, en capacitar no solo a los jóvenes peloteros, sino a coaches y cuerpos técnicos.

Todo esto ha sido un verdadero reto para la pelota en Puerto Rico, tomando en cuenta ahora que toca competir con el Baloncesto, el cual se ha convertido en el deporte más popular en dicho país, y más atractivo para el atleta.

Y aunque debemos recordar que esto también es un negocio, y uno muy lucrativo, no todo es malo bajo este sistema, ya que varios como un técnico de ligas menores llamado Carlos Pagán, ve con buenos ojos las acciones que han tomado MLB en la isla del encanto, ya que afirma que esto permite familiarizarse con el modelo de la NCAA en pro de mejorar no solo en términos de béisbol, sino en la educación que se le imparte a los jugadores, y a pesar de no ver resultados inmediatos, será una muy buena apuesta a mediano y largo plazo.

Después de tantos tragos amargos, se vio la luz al final del túnel notado el repunte del béisbol boricua en varios aspectos, una de ellas es la rebautizacion de la liga puertorriqueña en Mayo de 2012 como Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente, en honor al cometa de Carolina.

Otra de ellas fue alcanzar la final en el Clásico Mundial de Béisbol de 2013 tras dejar en el camino a súper equipos como Venezuela, Estados Unidos y a los campeones defensores, Japón. A pesar de caer en la final contra República Dominicana tres carreras por cero, dieron un torneo digno de campeones.

Una que sin duda impulsa el orgullo y sentimiento de pertenencia, es la exaltación de peloteros al Hall of Fame del mejor béisbol del mundo, como el reciente caso de Iván Rodríguez.

Y la mas importante de cara al futuro, la calidad de peloteros boricuas que han alcanzado la élite a tan corta edad después de haber salido bajo este sistema. Como lo son Francisco Lindor y Javier Báez, seleccionados número ocho por los Indians y número nueve por los Cubs respectivamente, en la primera ronda del draft 2011, curiosamente en ese mismo participó el fallecido lanzador José Fernández, selección 14 de primera ronda por los Marlins. Y el caso de Carlos Correa siendo la primera selección global del draft de 2012 tomado por los Astros, convirtiéndose así en el primer puertorriqueño en conseguirlo, y tercer latino en hacerlo tras Alex Rodríguez y el mexicano Adrián González.

Y ya todos sabemos el talento que derrochan estos peloteros dia a dia en la gran carpa. Pero ¿saben qué?, tendremos la dicha de ver tanta calidad junta en la cuarta edición del Clásico Mundial el mes entrante.

Así que podemos estar tranquilos, notando que a pesar de todo lo negativo, el béisbol puertorriqueño está muy bien encarrilado a volver a ser lo que solía ser, y donde merece estar.


viernes, 10 de febrero de 2017

Nueva apuesta en la región





A la sombra de la tradicional Serie del Caribe, crecen nuevas alternativas con respecto a la misma, con aspiraciones de brillar con luz propia y reforzar cada vez más el béisbol en dichos países.

En este caso hablamos de la Serie Latinoamericana, considerada el hermano menor del torneo caribeño, es un certamen anual que viene alzando vuelo con fuerza en apenas cinco ediciones, donde participan los campeones de las ligas invernales de Colombia, Panamá, Nicaragua y México. Cabe destacar que el representante de este último sale de la Liga Estatal de Veracruz.

Cuenta con un sencillo formato de un máximo de siete encuentros, en donde los cuatro representantes de cada país se enfrentan entre si en una sola ocasión, y los dos con mejor récord disputan la final. En caso de triple empate, se decidirá en un partido extra.

Esta última se desarrolló en Colombia, específicamente en la ciudad de Montería del 26 al 29 de Enero del presente año, donde los Tigres de Chinandega, representantes de Nicaragua. se llevaron los máximos honores al derrotar 4-0 en la final a los anfitriones, Leones de Montería.

Esta excelente iniciativa, nace a raíz de los muy pocos resultados que obtuvieron Colombia y Nicaragua en su deseo de entrar a la Serie del Caribe. Tras 12 años de inversiones e intentos fallidos, la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe los acepto en la condición de socios pasivos, pero ante el poco interés del ente, no obtuvieron mayores resultados ambas federaciones. Acotando que Panamá participó en ella hasta 1960.

Ante todo esto, en el año 2012 los directivos de las cuatro ligas se encontraban en Panamá, donde se llevó a cabo la reunión del Clásico Mundial de Béisbol. Fue en ese momento donde decidieron fundar la ALBP (Asociación Latinoamericana de Béisbol Profesional), dejando las puertas abiertas para posibles futuras expansiones e integraciones. Destacando que uno de los impulsores del evento, es Edinson Renteria, hermano del ex-campo corto de las mayores, Édgar Renteria.

Pero como sabemos que todo inicio es duro, al principio para poder materializar el proyecto tuvieron que doblar el trabajo que hoy les da muy buenos resultados. A tal punto, que la Serie Latinoamericana ha causado un increíble y repentino impacto en la región, poseyendo los dos primeros interesados en pertenecer al ente para las próximas ediciones, hablamos de Curazao y Brasil. Contando también con el apoyo y visto bueno de MLB.

Este mismo impacto se ve reflejado incluso en algunos países del cono sur, como Chile, si leyó bien, Chile. Un país donde este majestuoso deporte cuenta con un modesto torneo local y no se le ha permitido crecer debido al duopolio existente con el fútbol soccer y el tennis. Aunque ven en este torneo la posibilidad de alcanzar levantar la calidad de su béisbol a medio y largo plazo, quienes ya han tenido presencia de scouts de grandes ligas en su ciudad capital, Santiago.

Otros de los puntos que la ALBP ha tocado, aparte de ir reforzando el torneo, la posibilidad que en un futuro tener mayor competitividad y mayor nivel, organizando una copa con los campeones de las ligas invernales de Europa, Asia y América.

Como fanático, me emociona saber que la pelota se va expandiendo y profundizando cada vez más, no solo por tratarse de béisbol, sino por lo excelente que es éste deporte y que muchos tengan la dicha de disfrutarlo a plenitud.


lunes, 6 de febrero de 2017

La experiencia hace la diferencia





Con el pasar del tiempo, sigo corroborando constantemente esta frase que aprendí de mi padre, que dadas las circunstancias, decidí usarla de título para este articulo. Aunque mejor dicho, es más que eso, es una lección que aplica para cualquier ámbito o situación en la vida misma.

En este caso quiero llevarlo a lo deportivo, lo que lograron los Patriots el domingo es muestra de ello, mezclado con otro concepto llamado perseverancia, demostraron que el talento influye mucho, pero no lo es todo. La veteranía sin duda marca la diferencia en detalles, mientras que la falta de ella te puede llevar a cometer errores que te hacen pagar, y muy caro.

En medio de la emoción del partido, no podía entender como los Falcons perdieron una ventaja tan grande de 19 puntos en menos de un cuarto, hasta llegué a pensar que Lady Gaga les arrebató las buenas vibras durante el Half-Time, o algo así. Pero luego analicé en frío y me di cuenta que varios factores estuvieron en juego que permitieron la remontada más notable en la historia del Súper Bowl

Uno de los principales, fue la mala gestión de sus tiempos fuera en la segunda mitad, les hubiese sido muy útil contar con ellos cuando faltó un minuto para el final del tiempo regular, y alcanzar al menos la marca para un gol de campo, donde Matt Bryant es infalible.

Otro de ellos, es el tiempo de posesión del ovoide: 40:31 para New England, y 23:27 para Atlanta. Donde si, los Falcons jugaron una muy férrea ofensiva muy bien surtida de lo mejor de Kyle Shanahan, y comandada por su MVP, Matt Ryan, pero al tener menos tiempo de posesión que los Pats, la defensa tenia que permanecer más de lo normal en el campo para mantener frenados a Brady y compañía, cosa que habían hecho excelentemente pero no lo suficiente, y que por ende, terminó con un notable desgaste.

No debe ser para nada sencillo tratar de anular tan efectivo ataque que en la mayor parte del partido estuvo ausente, pero que cuando se hizo sentir, no hubo manera de frenarlos, y mucho menos con low stamina del perímetro de los de Georgia.

Y el último, es que ellos por sí mismos dejaron escapar la gran posibilidad de asegurar el triunfo, al no acarrear el balón en momentos que se requerían para controlar el reloj a su favor, y ahí es donde llega la jugada clave, el fumble que Dont'a Hightower provoca tras la captura a Ryan en la yarda 25 de los Falcons. Si dejas con vida al monstruo de tres cabezas, lo vas a lamentar con creces.

Si se preguntan que ¿por qué tres?. Cuéntelas usted mismo: Belichick. Patricia y McDaniels.

Una verdadera lastima ver que las experiencias en Súper Bowl de Dan Quinn no le funcionaron al final del día, donde vio a su equipo desmoronarse a tal punto de no funcionar más en lo absoluto, y convertirse en prácticamente espectador de como se le escapaba de su alcance tan anhelado objetivo.

Un dato curioso, es que sigue la mala racha de los MVPs, ya que los últimos siete jugadores en obtenerlo terminan perdiendo el Súper Bowl, desde que lo hiciera el recién ingresado al Salón de la Fama del fútbol americano, Kurt Warner como quarterback con los St. Louis Rams en la edición XXXIV ante los Titans.

Y si seguimos hablando de supersticiones, en 11 de los más recientes 12 Súper Bowls, han ganado los portadores del jersey blanco. El único que hasta ahora no ha creído en esos cuentos de caminos, es Aaron Rodgers y los Packers en el SB XLV ante los Steelers.

Sabiduría, experiencia, talento y entrega, son los primeros adjetivos que me vienen a la mente para describir a Bill Belichick y Tom Brady. Aunque admito que TB12 no es de mis quarterbacks predilectos, hay que llamar las cosas por su nombre, y a pesar de una que otra controversia, como el caso del Deflategate, este señor se ha ganado el respeto y el derecho de estar donde está, ahora con una mano llena de anillos, y un cuarto MVP -curiosamente otorgado en persona por el propio comisionado Roger Goodell- tras haber lanzado 466 yardas con dos pases para anotación, superando en muchos aspectos como este a su ídolo Joe Montana. que por muy raro que parezca, se empieza a ver desplazado otro excelente QB que hizo maravillar a muchos en San Francisco en los 80s y 90s ganando en cuatro oportunidades el tan preciado trofeo.

Entonces.

¿Lo bueno?. Vivimos uno de los mejores sino el mejor Súper Bowl de todos, donde se mete en los libros de historia por ser el primero en llegar a tiempo extra.

¿Lo malo?. Se acabó la temporada.

¿Y ahora? ¿qué sigue?. El Draft de 2017 en el mes de Abril, con muchos nuevos talentos que llegarán a la liga la próxima temporada, como el caso de Deshaun Watson, quarterback de los Clemson Tigers.

Por lo pronto, no me queda más que quitarme el sombrero ante los Atlanta Falcons por la temporada que nos ofrecieron dejándolo todo en el terreno, donde de haber ganado el trofeo Vince Lombardi, hubieran barrido con todo este año. A Matty Ice, que demostró precisamente eso, tener sangre fría, teniendo un perfecto raiting lanzó para 284 yardas, con dos pases para touchdown. También a Alex Mack, quien jugó con fractura de fíbula de la pierna izquierda, a Julio Jones con atrapadas de fabula a pesar de sus molestias en su dedo del pie, a Davonta Freeman con acarreos donde uno terminó en la end zone, a Taylor Gabriel, Mohamed Salu, Matt Byant, etc.

Y principalmente felicitar a la Patriot Nation por tan inolvidable triunfo, que a pesar de no haber podido contar con Gronk, lucharon hasta el final con todo su arsenal disponible para alcanzar su quinto título en siete viajes al súper domingo, dejando en evidencia una vez más que han establecido una dinastía en la era moderna del fútbol americano por casi dos décadas, y sin duda que la fantástica atrapada de Julian Edelman quedará en nuestros recuerdos por siempre, sino pregúntenle a Robert Kraft, y a toda la región de Foxborough.

Ahora, mientras consiguen el "extraviado" jersey de Brady, nos viene la parte amarga de esto, la larga espera hasta que los reflectores se vuelvan a encender en los emparrillados el próximo verano, camino a la edición LII del Súper Bowl en Minnesota.


viernes, 3 de febrero de 2017

Duelo en Houston





Mientras uno va por el quinto anillo, otro va por su primer laurel como profesional en la NFL, y este domingo será la perfecta oportunidad para ambos conjuntos de alcanzar tan preciada gloria, por esa que las 32 organizaciones trabajan año tras año.

A simple vista estos equipos son como ver dos gotas de agua, se asemejan en muchos aspecto al contar con una poderosa ofensiva, temible defensa y sobre todo, hambre de victoria. Pero a la vez son las dos caras de una misma moneda en un aspecto, experiencia en este tipo de partidos. Y he aquí algunos datos del por que:

Los Pats van a su noveno Súper Bowl en la historia de la franquicia, séptimo en la era Belichick, rompiendo el empate con los Steelers, Broncos y Cowboys de más apariciones. De ganar, empatarían a los Cowboys (5-3) y a los 49ers (5-1) como los segundos más ganadores tan solo detrás de los Steelers (6-2). Pero de perder, se unirían a los Broncos (3-5) por mas derrotas en un súper domingo.

Tom Brady en seis presentaciones, es el líder de todos los tiempos con pases completados (164), yardas lanzadas (1,605) y pases para touchdowns (13). Existiendo la posibilidad de convertirse en el primer jugador de mayor edad en conseguir el MVP y ser en el único en ganarlo cuatro veces. Pero algo si es seguro, será el segundo quarterback de mayor edad con 39 años y 186 días, en jugar un Súper Bowl, solo por detrás de Peyton Manning la temporada pasada, con 39 años y 320 días.

Bill Belichick fue el tercer head coach de mayor edad en quedar campeón hace dos temporadas, de ganar este domingo será el segundo, el primero es Tom Coughlin. También será especial para Belichick por ser su partido de playoff número 36, empatando a Tom Landry en la mayor cantidad.

Aparte, también lideraron la liga en puntos anotados por la defensa esta temporada (15.6 PPJ) por segunda vez en la historia de la franquicia. La primera vez fue en 2003, cuando ganaron el Súper Bowl también disputado en Houston.

Todo esto habla de la amplia y favorable ventaja que tienen los Patriots en este ámbito, uno que pesa y mucho, dándole obvio favoritismo (incluso en Las Vegas). Pero ya nos han demostrado en algunas ocasiones que no lo es todo, porque por algo los partidos hay que jugarlos.

A pesar de ser la segunda vez en esta estancia para los Falcons, tras haber caído 34-19 ante los Broncos de John Elway hace 18 años en la edición XXXIII, poseen un equipo muy temible con datos de un equipo campeón, a continuación unas de ellas;

Matt Ryan ha lanzado siete pases de touchdowns y cero intercepciones. Seis quarterbacks lanzaron más pases para anotación con ninguna intercepción en una postemporada, ¿y adivinen que? todos 
ellos lograron el trofeo Vince Lombardi en dicha temporada. Añadiendo que ha lanzado por lo menos tres touchdowns en cuatro partidos de playoff consecutivos, la racha mas larga en la historia de la NFL.

Los Falcons lideraron la liga en anotaciones por primera vez, anotando la octava mayor cantidad de puntos (540) en la historia de la NFL. También han sumado de a seis en su primera serie ofensiva en los últimos ocho encuentros. Ningún equipo en las 15 temporadas previas ha tenido una racha mas larga a cinco partidos consecutivos.

Mientras que el wide receiver Julio Jones, tiene un porcentaje de 110 yardas recibidas por juego en cinco partidos de playoffs, el porcentaje más alto desde la fusión de ambas ligas (en 1970) entre los jugadores que han aparecido en más de dos partidos de postemporada.

Dan Quinn ya posee algo de experiencia en estas circunstancias, como coordinador defensivo de los Seahawks fue campeón en la edición XLVIII ante los Broncos, mientras que en el XLIX perdió contra los mismos Patriots. Esta será su tercera aparición en un Super Bowl, pero ahora como head coach, contando con una muy joven pero valiosa arma de su lado como coordinador ofensivo, llamado Kyle Shannahan.

Un dato interesante para esta edición LI, es que será el sexto Súper Bowl desde la fusión donde la mejor ofensiva en puntos anotados (Falcons) se enfrenta a la mejor defensiva en puntos anotados (Patriots) de la temporada regular. En los previos cuatro de cinco encuentros, ha vencido la mejor defensa en puntos anotados.

No podemos pasar por alto muchos facts y curiosidades con respecto al tema ya que se trata del trofeo Vince Lombardi, y todos los detalles juegan un rol muy importante. Sin duda que la mesa está servida para degustarnos de este banquete que nos ofrecerán en la ciudad espacial el próximo domingo tanto New England, como Atlanta. 

Siendo este el tercer enfrentamiento entre Brady-Ryan, donde Matty Ice no ha podido prevalecer ante TB12, aunque hay un refrán muy popular que dice; La tercera es la vencida.. y posiblemente en un Súper Bowl.


miércoles, 1 de febrero de 2017

Fiesta caribeña





Nos vamos nuevamente a nuestra acostumbrada visita por el caribe, donde Criollos, Alazanes, Tigres y dos conjuntos rapaces serán los protagonistas a partir de este miércoles en quincuagésima novena edición de la Serie del Caribe, siendo Culiacán la cede en esta oportunidad, ciudad al noroeste de México.

Aprovecho este artículo, para analizar a los representantes de las cinco naciones caribeñas y como llegaron a esta cita anual:

Comenzamos con el anfitrión, esta vez los Águilas de Mexicali tomarán la batuta al representar a México por cuarta vez. Los rapaces campeones en la Serie del Caribe de 1986 en Maracaibo, derrotaron en la final de la liga invernal del pacífico a los Cañeros de los Mochis en seis partidos.  

Seguimos ahora con la República Dominicana, con los dos veces ganadores del evento caribeño, los Tigres del Licey, quienes nuevamente son campeones de la liga invernal al imponerse a sus eternos rivales en el máximo de nueve encuentros, las Águilas del Cibao. Obteniendo así su vigésimo segundo campeonato nacional.

Nos mudamos a la isla del encanto, donde los Criollos de Caguas, tres veces campeones de la Serie del Caribe, se llevaron los máximos honores por décimo séptima vez en la historia de la franquicia, de la mano del ex-grande liga Alex Cora, tras derrotar en un máximo de nueve encuentros a los Cangrejeros de Santurce que buscaban su tercer campeonato consecutivo.

En la LVBP, las Águilas del Zulia volvieron a la cúspide de la pelota venezolana por sexta vez tras 17 años de larga ausencia. Los dirigidos por Lipso Nava en una asombrosa temporada, arrasaron con todo en los playoffs, y la serie final en cinco encuentros contra los Cardenales de Lara. Cabe mencionar que el conjunto Zuliano ha ganado la Serie del Caribe en par de ocasiones, una de ellas en suelo mexicano (Mazatlán, 1989).

Damos por terminado este pequeño recorrido en la otra isla, la serie nacional en Cuba se decantó a favor de los Alazanes de Granma, quienes por primera vez lograron dicha proeza barriendo a Ciego de Ávila.

Un dato curioso acerca de la delegación Cubana, es que ya para la próxima edición no podrán participar bajo la condición de invitado, sino únicamente como miembro pleno de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe, y por ende también tendrán el legitimo derecho de ser organizadores del torneo. Aunque aún no hay un comunicado oficial por parte de Cuba.

Cabe añadir que esta será la quinta edición del torneo en su nuevo formato por juego final, donde ya se maneja la posibilidad de expansión de la serie a mediano plazo.

Tan solo queda sentarse a disfrutar de la mejor pelota del caribe durante seis días.