domingo, 31 de diciembre de 2017

Grande entre los grandes





Para cerrar y resumir lo mejor de este año que está por culminar, le dedicamos la última nota de 2017 a un ejemplo a seguir por muchos, un orgullo venezolano que deja bien en alto el nombre del béisbol, sin lugar a dudas nos referimos al mejor bateador en la actualidad, el pequeño gigante José Altuve.

Tras haber logrado la hazaña de conquistar el trofeo de campeón de la Serie Mundial, el criollo se convirtió en todo un centro de atención, al punto de ser invitado a numerosos programas de televisión en Estados Unidos, como a Saturday Night Live y The Tonight Show con el muy reconocido Jimmy Fallon. Dicho esto, se puede afirmar con toda certeza que el segunda base de los Astros, se ha hecho de cuanto premio se entrega de manera individual tras la pasada temporada, y son los siguientes..


  • MVP de la Liga Americana casi de manera unánime, el segundo de la franquicia en conseguirlo, Jeff Bagwell fue el primero en 1994.
  • Premio Hank Aaron como mejor bateador en el joven circuito.
  • Galardón al Deportista del Año por la revista Sports Illustrated.
  • Mejor Jugador del Año designado por Baseball America y en los Players Choise Awards por segundo año en fila. 
  • Premio Lou Gehrig al jugador más integro tanto dentro del terreno como fuera de el.
  • Tercera vez galardonado con el premio Luis Aparicio en su natal Venezuela, como el criollo más destacado en las Grandes Ligas.


A su vez conquistó su cuarto Bate de Plata de su posición de manera consecutiva, al igual ser nombrado Jugador del Mes de junio y julio. Y no conforme con esto, recientemente fue condecorado como el Atleta del Año según The Associated Press, obteniendo 715 puntos, por encima de dos superestrellas como QB de los Patriots, Tom Brady (646) y el astro de los Cavaliers, LeBron James (626).

El venezolano va a tener repleta su repisa personal con casi todas las distinciones posibles en su poder.

Por su puesto que no podemos olvidar el preciado para un pelotero profesional; el anhelado anillo de campeón. Gracias a que tuvo una postemporada de ensueño al punto de decir "Como va Altuve, van los Astros" que de hecho fue así. Logró una hazaña que ni él mismo pensó alcanzar, en el primer juego de la Serie Divisional ante los Red Sox en el Minute Maid Park con victoria para los siderales, conectó tres cuadrangulares y dos de ellos a Chris Sale, el cual dejó .533 de AVG y un sorprendente 1.133 de Slugging.

De esta manera, es el décimo jugador que conecta tres estacazos en un partido de playoffs y el primero desde 2012, cuando lo hiciera su compatriota Pablo Sandoval en el Clásico de Otoño de aquel año.

Aunque siempre contaron con el talento de José, el destino del equipo de Houston no siempre fue así, ya que los Astros eran de los equipos más perdedores en toda la MLB, culminando con más de 100 derrotas en los primeros tres años con el equipo desde 2011 hasta 2013. El arduo trabajo de la gerencia junto con su jugador más importante y que más aporta a su equipo -Altuve-, cambiaron esta realidad en apenas cuatro años y lograr así el primer campeonato de la franquicia.

Queda más que demostrado, que su estatura no es impedimento alguno para ser el mejor pelotero en la MLB maravillando a propios y extraños con su talento. Los 5 pies 6 pulgadas (1,68 m) del maracayero lo convierten en el jugador activo de las Grandes Ligas más pequeño en la actualidad, y vean todo lo que ha concretado. Como dato curioso, José Altuve es el más bajo de estatura desde el campocorto Freddie Patek quien medía 5 pies 5 pulgadas (1,65 m).

¿Quién iba a pensar que ese chico que fue enviado a casa después de un tryout por ser muy bajo, iba a terminar siendo un pelotero de tal calibre a sus 27 años de edad? que tan pronto cruza esa linea blanca, lo vemos tan grande como cualquier otro.

Altuve en esta muy laureada campaña, volvió a ser elegido al Juego de Estrellas por quinta vez en su carrera, en la que bateó para .346 con 204 imparables en la que encabezó estos departamentos en la Liga Americana. Es el primero jugador en la historia de las Grandes Ligas en liderar su circuito en indiscutibles por cuatro temporadas al hilo, además igualó su mejor marca personal de 24 vuelacercas con 81 carreras impulsadas. Fue el segundo en el joven circuito al anotar en 112 oportunidades, su OBP de .410 ocupó el tercer lugar, tercero en bases estafadas con 32, y un Slugging de .547 con el que ocupó el sexto renglón.

¡Vaya año para el criollo!... donde lo único que por ahí se le escapó fue el Clásico Mundial de Béisbol con la selección de Venezuela, de resto, fue un 2017 completamente redondo.

Todo un MVP tanto como jugador, como persona, que en lo personal lo catalogo como lo mejor de este año 2017, y esperamos que para el próximo año pueda repetir todos sus éxitos, que de seguro trabajará bien duro para ello.


viernes, 29 de diciembre de 2017

Por la puerta grande





Tal como nos lo presenta el título de esta nota, es la manera exacta de como el slugger Giancarlo Stanton llega a la gran manzana, siendo un regalo de navidad adelantado para la metrópolis.

Todo parecía indicar que el nativo de california, permanecería un buen tiempo con los Marlins como jugador franquicia tras haber firmado en noviembre de 2014 una extensión de contrato de 13 años por $325 millones, este se materializó como el pacto más lucrativo en la historia del deporte, lo que además incluía una clausula de no-cambio y su salario aumentaría cada año, pero como ya todos sabemos, los Yankees dieron el golpe en la mesa.

Después de escuchar ofertas de algunos equipos como los Astros, Cubs, Red Sox y Cardinals, el reinante MVP de la Liga Nacional se une a los Bombarderos del Bronx el 11 del presente mes además de dinero en efectivo, a cambio del segunda base Starlin Castro además de Jorge Guzmán y José Devers, dos jugadores de ligas menores, siendo este uno de las noticias más impactantes en los Winter Meetings en la ciudad de Orlando.

Giancarlo Stanton obtuvo muy merecidamente el galardón de jugador más valioso tras conectar 59 cuadrangulares, empujar 132 rayitas en 159 partidos jugados, liderando así la Liga Nacional en ambos departamentos, sin dejar atrás un promedio al bate de .281 y 123 carreras anotas con .631 de Slugging.

Curiosamente, Stanton se convirtió en el segundo jugador en la historia de las Grandes Ligas en ser cambiado después de una temporada de más de 50 estacazos, el primero fue Greg Vaughn en 1998 cuando pasó de los Padres a los Reds.

Igualmente, es el tercer jugador cambiado de equipo después de ser nombrado MVP. El primero fue el segunda base de los Athletics -aún de Philadenphia- Eddie Collins, quien fue vendido a los White Sox en 1914, y el segundo fue Alex Rodríguez en 2004 cuando pasó de los Rangers a los Yankees.

Esto si se quiere era algo previsible en cuanto a la franquicia de Miami se refiere, cuando Jeffrey Loria vende el equipo al un grupo encabezado por Derek Jeter, la bandera de esta administración era reducir gastos en una nómina que estaba muy alta, no solo con Stanton, sino también con Marcell Ozuna que parte a St. Louis, a Dee Gordon a Seattle, y por los vientos que soplan, posiblemente los próximos en ser cambiados sean el jardinero Christian Yelich y el receptor J.T Realmuto, para dar paso a una reestructuración completa.

A pesar del plan a futuro que pueda tener la nueva gerencia de los Marlins, esto ha sido algo que se le ha criticado fuertemente, ya que la relación de la ciudad con Loria no fue la mejor por varios años, y ahora todos estos cambios, ha causado un efecto más que negativo en los fanáticos en el sur de la Florida.

Nos vamos nuevamente al norte, donde la legendaria organización neoyorquina volvió a sus acostumbrados pasos la temporada pasada; pelear por el título de Serie Mundial contando con un equipo bastante competitivo, y la mejor parte para ellos es que en su mayoría son peloteros productos de sus granjas, que ahora añaden a una pieza de inmenso valor para esta vez si lograr el máximo honor, añadiendo la incorporación de Aaron Boone como nuevo estratega después de la salida de Joe Girardi, y contar con el veterano C.C Sabathia por un año más y $10 millones, elevando así su nómina proyectada para 2018 a unos $178 millones.

No hay que ser un experto en béisbol para saber que estamos hablando de dos franquicias muy diferentes en cuanto a dinero e intenciones en las próximas temporadas.

Esta bastante llamativa adquisición de los Mulos de Manhathan, permitirá ver en un mismo line-up a dos jugadores que tuvieron más vuelacercas durante la temporada 2017 en ambas ligas: Stanton y Aaron Judge (52 HR). A su vez, poseen una gran capacidad de llevar la bola bien lejos (Stanton 477 pies / Judge 495) y con la mayor velocidad de salida (Stanton 93 mph / Judge 95.3 mph), siendo el promedio de 87.32 mph en 2017.

Esto sin duda que remonta la campaña de 1961 con los M&M Boys, cuando Mickey Mantle conectó 54, y Roger Maris logró los 61 y rebasar los 60 de Babe Ruth, mayor récord de batazos de vuelta completa para aquel momento, algo que muy bien pudiera repetirse.

En cuanto al mismo Giancarlo Stanton, se siente motivado y contento por este nuevo reto en su carrera, en el que personalmente pienso que estará como pez en el agua allá en New York, mientras que para la afición bien exigente del Bronx, será una razón muy suculenta para abarrotar el Yankee Stadium a diario y degustarse de unos cuantos largometrajes.


La inminente llegada





Hacia ya un par de años venimos siguiéndole los pasos al joven japonés Shohei Ohtani, que por su versatilidad en el diamante, ha empezado a ser llamado el Babe Ruth de esta generación.

A la estrella oriental tan solo le faltaba algo que estaba en su bucket list desde hace mucho tiempo; el gran brinco al máximo nivel, con ello nos referimos obviamente al béisbol de las Grandes Ligas, que recientemente se acaba de concretar esa inminente llegada tras unas largas y tediosas barreras de las que estaremos hablando a continuación.

El nipón de 23 años tenía varias opciones -como los Cubs, Yankees, Dodgers, Mariners, Rangers o Giants- que junto a su agente, Nez Balelo, fueron descartando para tomar la decisión final, por lo que termina pactando un contrato de ligas menores con el equipo -y ciudad- que más sintió conexión, Los Angeles Angels a partir de la próxima campaña por seis años.

Los Angels le ofrecieron un bono de firma de $2.3 millones, casi un millón menos de lo que le pudieron ofrecer tanto los Mariners, como los Rangers.

Algo sorpresivo para cualquiera que se decantara por firmar con un equipo con menos capacidades económicas que otros que estuvieron interesados en sus servicios, pero a Ohtani lo motivan más otras cosas que el mismo dinero; ganar, y esto es lo que busca al apuntar a California tanto él como el gerente general Billy Eppler, ya que su nueva escuadra posee una cantidad de peloteros bastante promisorios a consolidarse y hacer un grupo sólido de cara al presente/futuro de la franquicia.

Ahora, sabiendo lo cotizado que estaba Ohtani en el mercado, el impacto que tiene en los medios, y la tendencia que puede marcar en MLB por su diversidad, tal vez se preguntaran "¿Por qué tan poco dinero por una estrella en ascenso?".

Por mucho que pueda valer esta joya, y por muy injusto que pueda parecer, esto es a causa de dos razones..

La primera de ellas es el sistema de traspasos, meros protocolos para compras de jugadores internacionales, que para poder sentarse a negociar con alguno de ellos, se debe contar con algo parecido a un deposito, el cual es de $20 millones para la otra parte en cuestión -en este caso es con los Hokkaido Nippon-Ham Fighters, equipo donde militaba Ohtani-, para poder llegar a un acuerdo con el el jugador.

Lo que nos lleva a la segunda, y es precisamente lo que está estipulado en el previo y actual contrato laboral entre el sindicato de peloteros y la MLB, un presupuesto de contrataciones internacionales para las 30 franquicias que hacen vida en las Grandes Ligas. Por ende, cada club normalmente a estas alturas del año, ya han gastado la mayoría de ese dinero en jugadores del caribe que entran en el lote extrangeros, ya que el draft mundial volvió a ser excluido de la mesa en la renovación de dicho pacto el pasado año.

Es precisamente por eso que el joven, firmó por un monto que equivale a casi un salario mínimo, de tal forma que irá en condición de invitado al campo de entrenamiento la próxima primavera. Esto es obviamente una total formalidad, porque es evidente que hará el equipo de 25 peloteros para el Opening Day. Algo que seguro está en los planes de los Angels, es bajar al nipón unas semanas a Triple A, para que así la organización californiana pueda ejercer un séptimo año de sus servicios.

Apartando todo esto, donde ya ha superado toda las bardas para poder participar en el béisbol de Estados Unidos, surge una nueva interrogante..

¿Podrá jugar a partir desde el mismo mes de abril?

No se tiene certeza aún, apenas casi que horas después de su firma, se le detecta un esguince de primer grado en el codo de lanzar -el derecho-, generando todo tipo de alarmas y controversias casi que de inmediato al rededor de Ohtani, su agente y los Angels, tema que aún sigue en el aire.

Shohei dejó un récord de 3-2 y una efectividad de 3.20 en la campaña pasada, una donde se hicieron presente las lesiones en el muslo y tobillo apartándolo a su vez del roster de Japón para la cuarta edición del Clásico Mundial de Béisbol a principios del presente año. Pero claro está, que eso no refleja en lo absoluto el enorme potencial que tiene este joven, prueba de ello es una recta que puede superar las 100 millas al mejor estilo de Aroldis Chapman, posee el galardon como mejor pitcher en la Liga del Pacifico dos años consecutivos, además de haber sido nombrado en la temporada 2016 como el MVP de la mencionada liga del béisbol japonés.

Por los momentos, Ohtani ya se ha despedido de su publico el pasado lunes en Sapporo, así como también ellos de él antes de su emigración definitiva a Los Angeles y unirse a su nuevo conjunto en el que aseguran él y sus allegados, estar en optimas condiciones para jugar en el big show.

Cabe destacar que los Angels vienen de su segunda zafra consecutiva con marca perdedora (80-82), y no ganan un solo partido de playoffs desde la temporada 2009 cuando alcanzaron la Serie de Campeonato ante los Yankees. Por lo que buscan retomar su senda victoriosa, ahora con Shohei Ohtani en sus filas.

Para tener una idea más clara de su innegable talento, acá comparto sus números de por vida con los Hokkaido Nippon-Ham Fighters tras cinco temporadas..

Como lanzador (403 partidos):  45-15 / 2.52 Efect. / 624 K.
Como bateador (85 partidos): .284 AVG / 48 HR / 166 RBI / 70 2B / 296 Hits.

¿Podrá reflejar Ohtani su talento y estadísticas en las Grandes Ligas desde la loma y el cajón de bateo? ¿o decepcionará por completo?

Interrogante que solo tendrán respuestas hasta que inicie de nuevo la temporada en la gran carpa, que bajo la dirección de Mike Scioscia y junto a Mike Trout y Albert Pujols, harán un equipo de temer.


viernes, 8 de diciembre de 2017

Simplemente ¡Gracias!





La vida está llena de momentos únicos e irrepetibles que te marcan para siempre, y en mi caso, uno de ellos se efectuó en octubre del año 2004.

Después que el puertorriqueño Carlos Beltrán había demostrado con creces su gran potencial durante cinco temporadas en la gran carpa, ya con el premio Novato del Año en su palmares, se veía encaminado a convertirse en el jugador franquicia de la organización de Kansas como digno heredero del gran George Brett, pero los Royals tenían otros planes al decidir traspasarlo el mes de junio a los Astros, en un triple acuerdo que involucró varios peloteros -entre ellos al dominicano Octavio Dotel- y dos organizaciones (Oakland y Houston).

Y he aquí el porque de mi inolvidable experiencia...

Como podrán notar, crecí como un empedernido y ferviente fanático de este asombroso deporte, y recuerdo como si hubiese sido ayer cuando me encontraba cursando el segundo año de secundaria y durante este mencionado mes, mis noches fueron más prolongadas que de costumbre a causa de la buena pelota que estaba admirando en ese otoño, al seguir no solo la asombrosa galopada de los Red Sox a su primer título desde 1918, sino a la extraordinaria actuación del caballo puertorriqueño con los siderales, quien por primera vez en su carrera veía acción en la postemporada del mejor béisbol del mundo.

El sensacional desempeño del oriundo de Manati en aquellos playoffs, te hacia percibir calidad pura y de primera en un pelotero, así como también una casta de campeón y una confianza en sí mismo en el plato como si se tratara de un veterano de mil batallas en tales estancias. Prueba de ello son los números que dejó: .455 de AVG, 21 carreras anotadas,14 impulsadas y ocho cuadrangulares en 12 encuentros disputados (cinco contra Atlanta en Serie Divisional y siete contra St. Louis en Serie de Campeonato).

Cabe destacar que con esos ocho vuelacercas igualó en esa oportunidad a Barry Bonds con más jonrones para un jugador en postemporada y en apenas la mitad de partidos disputados, además conectó cinco batazos de vuelta completa en cinco partidos consecutivos, marca que duró hasta 2015 cuando Daniel Murphy aún en las filas de los Mets, rompió el récord de Beltrán con seis largometrajes.




Un dato curioso de todo esto, es que brilló teniendo al lado a las Killer B´s -emblemas e insignias de la organización-, Lance Berkman, Jeff Kent, etc. 

Impresionante, ¿no?

A pesar de la mágica actuación de Carlos Beltrán, y ese místico grupo guiado por Phil Garner que hacia las pequeñas cosas; jugaba un béisbol inteligente con buena ofensiva, pitcheo y buenos guantes, los St. Louis Cardinals de Tony La Russa se interfirieron en lo que hubiese sido el primer clásico de otoño en la historia de los de Houston con un buen camino labrado tras sí, y por supuesto, la primera del Mr. Octubre Jr..

En fín...

Con este muy grato recuerdo que tengo del boricua, quería sacar a relucir como captó mi atención en tales circunstancias, sin importar cuanto me podían gustar las estadísticas desde muy temprana edad, era lo que menos pensaba al verlo en acción, tal como a cualquier niño o joven con la fiebre a un deporte que le es fácil deleitarse y admirar a un bateador de ese calibre al ejecutar tal hazaña, que como si fuera poco su paciencia, inteligencia, elegancia y destreza en el plato, además de destacarse -y de manera muy eficaz- a las dos manos, rápido en los jardines y ágil con el guante, también respondía en situaciones cuando el equipo más lo necesitaba, todo un bateador clutch.

A día de hoy, siendo una persona muy minuciosa con los números de un jugador, ya que en mi criterio forman una especie de identidad para cada jugador y que hablan por ellos mismos, los logros de Carlos Beltrán en aquella campaña me impresionan aún más al verlos en retrospectiva.

Esto lo siguió ratificando con su llegada a Queens por $119 millones y siete temporadas, luego en la costa oeste en la bahía de San Francisco, de igual modo en Missouri, en el Bronx, Arlington, y nuevamente en la ciudad espacial, en esta última fue donde al fin logró concretar lo que siempre buscó durante sus 20 años de carrera profesional, el derecho de llamarse campeón, algo que se le hizo esquivo también en par de oportunidades al representar a Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol, en la que sin duda alguna dejó todo representando a su patria.

Su calidad como pelotero, en la que cosechó tres Guantes de Oro, dos Bates de Plata y nueve Juegos de Estrellas, solo se compara con su calidad humana y sentido puro de compañerismo dicho por quienes compartieron clubhouse con él, en la que sin egos ni molestia alguna, es de los que aconseja e imparte constantemente conocimientos a los más jóvenes en cualquier dugout, no solo de como mejorar su swing o mecánica, sino a preparar mentalmente al reto que es jugar en Las Mayores.

Al ver sus lagrimas por la alegría que lo embargaba al ganarse el derecho de llamarse campeón tras el out 27 en el Dodger Stadium el pasado mes, es un claro motivo por el que cualquier fanático se sentiría bastante conmovido, de como se cierra el telón de un final justo y feliz para una carrera que ya merecía tal distinción desde hace tiempo y que además se le hizo esquiva una vez, corroborando eso que dicen por ahí que "el que persevera, alcanza".

Este, es un pequeño homenaje a la exitosa trayectoria de un gran pelotero -de mis favoritos-, un excelente ser humano, de como me inspiró a la hora de afrontar retos propios en el diamante, y esperaremos desde nuestra acera un pronto regreso de su parte como estratega en algún momento cercano, algo que él mismo ha dejado ver desde hace algún tiempo.

Honor a quien honor merece, y simplemente.. ¡Gracias por este inolvidable viaje, Carlos!