Quiero detenerme un momento acá para abordar un tema bastante delicado, y si, sé que este espacio es para escribir semana tras semana sobre estadísticas, curiosidades y acontecimientos de los deportes que más me apasionan -béisbol y fútbol americano respectivamente- pero, debido a la creciente ola de atropellos en mi país por parte del régimen dictatorial, quiero expresar a través de esta ventana personal, mi preocupación como ciudadano venezolano que soy, rechazando y haciendo eco a más allá de las fronteras, de la dolorosa e injusta situación que atraviesa Venezuela.
Una realidad que tiene años empeorando cada vez más en todos los ámbitos posibles en una sociedad, afectando fuertemente a toda la población arrastrándola a la miseria en que vive hoy en día, condenándonos a ser un país tercermundista muy lejos de una civilización digna del siglo XXI. Es precisamente que a causa de todo esto, que nos ha llevado a los venezolanos en su gran mayoría a ir quebrantado esa barrera que por años nos dividía ideológicamente, para dar pie de lucha como uno solo contra la opresión de un pequeño grupo aferrado al poder por la fuerza.
Venezuela, ese país tan rico en tantas cosas, menos de gobernantes. Lamentablemente nos ha tocado lidiar con una bota opresora durante años que no permite expresarnos libremente censurando todo espacio que consigue, queriendo sesgar nuestras voces que exigen lo más básico que puede demandar un ser humano: el derecho a la alimentación, a la salud o una vida digna.
Luchamos en contra de una terrible dictadura que califica de enemigo de la patria a cualquiera que lo adversa o piensa diferente, priva de libertad a su pueblo, dispara perdigones o balas, hasta el punto de, lea bien, arrollar con una tanqueta a todo aquel que recrimina de ellos y que sale a protestar por sus derechos, sin importar si eres mujer, hombre, anciano, niño, de izquierda, de derecha o inclusive si protestas desnudo, cosa que no sorprende al ser de esta manera desde el inicio de la nefasta Quinta República, esa misma que murió junto con su promotor hace unos años, pero que ha ido arreciando conforme se ha reducido su pequeño circulo, sosteniéndose por esas conciencias compradas e intereses personales que aún quedan por ahí.
Lo que comenzó como tan solo un exhorto a respetar a nuestra constitución y a lo que quedaba de democracia, se ha convertido en un una titánica pugna de todo el país por ser libres de la tiranía que ha ido dejando a su paso en 38 intensos días, un saldo de 653 heridos, 1304 apresados, 1991 aprehendidos y lo más triste: 39 muertos, que en su mayoría eran jóvenes alrededor de los 20 años de edad.
El gobierno usa las fuerzas del estado para reprimir con todo su poder, una guardia nacional desligada de toda ley -con descontentos dentro de ella-, y peor aún, los llamados colectivos armados que arremeten contra la vida de todos los manifestantes.
Conforme ha ido avanzando esta noble cruzada, se le han ido uniendo cada día más gremios y asociaciones civiles en todo el territorio nacional, como ha sido recientemente el sector ganadero del país, paralizando actividades y plantándose firme por una mejor Venezuela.
No solo ellos, también figuras públicas han manifestando su malestar pidiendo un alto a la represión, casos palpables como los actores Edgar Ramírez, Franklin Virguez, Gaby Espino, el director de orquesta Gustavo Dudamel -quien simpatizaba con el gobierno-, los grupos musicales como La Vida Boheme y Caramelos de Cianuro, futbolistas como Salomón Rondón, Juan Arango, Fernando Aristeguieta o el mismo Tomás Rincón, de igual manera nuestros peloteros que hacen vida en el mejor béisbol del mundo encabezados por Miguel Cabrera, Francisco Cervelli, Salvador Pérez, Alcides Escobar, Ender Inciarte, Hernán Pérez, hasta nuestro manager Omar Vizquel, y muchos más.
La solidaridad también vino del fútbol profesional la pasada semana, en un partido de la liga local entre el Deportivo Lara y el Deportivo Anzoátegui, al iniciarse el encuentro se realizó un espontáneo minuto de silencio en señal de protesta, así como también en el Domo de Barquisimeto en la liga profesional de baloncesto entre Guaros y Marinos, al efectuarse la disputa del balón, se plantaron para mostrar sus respetos a los fallecidos que han dejado las manifestaciones.
Para el que aún no cree en mis palabras, solo les pregunto una cosa ¿les parece que esa es la manera correcta de escuchar el clamor de la gente en las calles?, la respuesta sin duda alguna debe ser un rotundo "NO". sin pasar por alto que lo que se busca no es un
quitate tu pa´ ponerme yo, definitivamente no, es unificarnos como hermanos venezolanos para poder convivir sin tanto odio y radicalismos en la misma tierra que nos vio parir a cada uno de nosotros.
¿Qué debemos hacer? ¿Cómo contrarrestamos este mal que nos atañe a todos por igual?, lo mismo cuando juega la
Vinotinto de fútbol y de basquet, o la selección de béisbol en el Clásico Mundial; unirnos como paisanos que somos de cara a un objetivo en común, en este caso en pro de luchar por nuestros derechos y de tener el país que todos soñamos, con posibilidades para todos sin importar si eres un deportista profesional, maestro, doctor, ingeniero, abogado, periodista, policía, contador o cualquier otra profesión.
Adentrándome en el ámbito deportivo; todos somos conscientes del talento innato que crece en nuestro país para el béisbol desde hace muchos años, una tradición de hecho, siendo una potencia -en lo único que somos tal cosa hoy en día- a nivel mundial, y la segunda nación que más exporta peloteros a las Grandes Ligas. Hoy día fuéramos el primero, a no ser por la "revolución bolivariana" que por el simple hecho de conducir el país a su decadencia en todos los niveles, incluyendo la inseguridad y monetariamente hablando. Debido a esto, muchas de las academias de MLB han cerrado sus puertas en Venezuela, frenando de esta manera el crecimiento del talento venezolano, donde se ven en la necesidad de llevárselos a República Dominicana, donde no hay traba alguna, y existen todas las libertades posibles en el desarrollo de peloteros.
Con respecto a nuestra liga, una de las mejores en el Caribe, también se ve limitada por el control cambiario que opera en el país desde la década pasada, sumando problemas en las instalaciones de los estadios que llevan tiempo sin realizarse modificaciones o mejoramiento para los jugadores y fanáticos, ya que principalmente estos tienen bastante tiempo operando sin haberles hecho trabajos de mantenimiento. Mientras, sigue detenida la construcción del estadio Carlos "Café" Martínez en el estado Vargas, que albergará a los Tiburones de La Guaira en un futuro cercano, sin duda la intervención que sufrió la federación del gobierno nacional es otra de las cosas a subrayar, y de la próxima ya anunciada por Edwin Zerpa.
Aparte del béisbol, no podemos ignorar como ha crecido nuestro baloncesto, no solo por contar con Greivis Vásquez en la NBA, sino por la doble hazaña de nuestra selección nacional obteniendo el campeonato sudamericano, como también coronarse como campeones del FIBA de las américas en México hace dos años, calificándose así a los pasados JJ.OO de Río.
A su vez el balonpie ha dado pasos agigantados, contando con jugadores en las mejores ligas del mundo codeándose con la
crème de la crème, llenándonos de orgullo por el arribo del tachirense Tomás Rincón a la Juventus de Italia como caso reciente, también la
Vinotinto ha dejado atrás su papel de cenicienta jugando de tu a tu contra cualquier selección del mundo. Pero, como es lógico, esto no se sostiene por si solo, debe existir el apoyo incondicional de los entes gubernamentales para mejorar cada vez más, que a pesar de que Empresas Polar y allegados se encarga en parte de ello, se han visto limitados a la noble causa de igual manera, ahora, si de algo estoy completamente seguro, es que tampoco nada de esto cambiará con Laureano González al mando de la federación, quien es de esa misma escuela de Rafael Esquivel, de esa que ya tenemos conocimientos.
De igual manera en el voleibol, tenis, golf, rugby, flag football, ciclismo, esgrima, entre otras disciplinas donde hemos conseguido grandes cosas, pero que no ha tenido el apoyo que un gobierno en un país normal y con todos los recursos que poseemos se les debe aportar, en pro de tener instalaciones de capacitación, estadios y complejos deportivos de primer nivel con talla mundial.
Con todo esto, mi punto es: imagínense hasta donde pudiéramos llegar de contar con nuestro máximo potencial acompañado de un apoyo digno de ese talento, el cielo es el límite.
La corrupta burocracia de este gobierno, junto a la descentralización no han sido nada efectiva en estos últimos 20 años, llegaron en nombre de los más necesitados al poder, hoy abandonados a su suerte, así mismo todo el país desde hace mucho tiempo, solo por la ambición de permanecer en el mandanto eternamente.
Entonces, ¿qué pasó con la época de las vacas gordas? ¿qué pasó con todo ese capital que debe ir destinado a eso y a todo lo demás? ¿dónde está la producción y exportación nacional? ¿dónde están los hospitales bien dotados? ¿dónde están las represas hidroeléctricas para abastecer de electricidad a la nación? ¿dónde están las inversiones en materia de seguridad? ¿dónde están las vías del país bien hechas? ¿dónde están las infraestructuras de un país desarrollado? ¿y el mantenimiento de las cosas? ¿todavía es culpa de gobiernos anteriores después de casi 20 años? son muchas preguntas que nunca conseguirán respuestas bajo este gobierno que desfalcó toda una nación sin asumir la responsabilidad de nada, ¿nos vamos a aguantar eso toda una vida? lo dudo. Claramente
ni lavan, ni prestan la batea, ya que tampoco se cuenta con inversión de otras fuentes debido a tanta dificultad impuesta por quienes manejan las riendas de Venezuela.
De esta manera, se encargaron de acabar con la infancia de muchos niños, a su vez le han robado el futuro a muchos jóvenes, viéndose en la necesidad de emigrar a otras latitudes por una vida con posibilidades de crecimiento, esa que nuestro país no les puede ofrecer, y también le arrebataron por completo los años dorados a las personas mayores, esas que merecen calidad de vida al final del camino.
Sobran los motivos para seguir en las calles: si has sido victima del hampa, si el sueldo no te alcanza, sino consigues trabajo, sino consigues alimentos ni medicinas, entre muchas otras más.
Recordemos que cuando todos los ciudadanos decidimos algo -como de hecho está ocurriendo-, no hay quien nos frene, pero, ¿decidir qué? sencillamente atender el llamado de este momento histórico que nuestro país demanda, el rescate de toda una nación que está sumergida en lo más profundo para llevarla de nuevo a flote donde merece estar, próspera y soberana.
No perdamos la fe, unidos somos más fuertes si todos alzamos nuestra voces gritando un ¡ya basta!.
Muestra tu descontento, no te quedes callado ante tanto amedrentamiento, contribuye en lo que puedas, y protesta a tu manera que cualquier forma es buena a la causa que nos concierne a todos. Valdrá la pena el sacrificio, ya que la recompensa será incluso mayor.
Y por último, pero no menos importante, quiero recordar que..
Jamás debemos permitir ser títeres de ningún régimen, ni dejar implantarnos una ideología barata, retrógrada, escasa de futuro, y mucho menos una realidad como nos la pinta Orwell en su novela
1984, ¡Sin Libertad!.
Honor a los caídos, y... ¡abajo cadenas por un futuro mejor!