domingo, 31 de diciembre de 2017

Grande entre los grandes





Para cerrar y resumir lo mejor de este año que está por culminar, le dedicamos la última nota de 2017 a un ejemplo a seguir por muchos, un orgullo venezolano que deja bien en alto el nombre del béisbol, sin lugar a dudas nos referimos al mejor bateador en la actualidad, el pequeño gigante José Altuve.

Tras haber logrado la hazaña de conquistar el trofeo de campeón de la Serie Mundial, el criollo se convirtió en todo un centro de atención, al punto de ser invitado a numerosos programas de televisión en Estados Unidos, como a Saturday Night Live y The Tonight Show con el muy reconocido Jimmy Fallon. Dicho esto, se puede afirmar con toda certeza que el segunda base de los Astros, se ha hecho de cuanto premio se entrega de manera individual tras la pasada temporada, y son los siguientes..


  • MVP de la Liga Americana casi de manera unánime, el segundo de la franquicia en conseguirlo, Jeff Bagwell fue el primero en 1994.
  • Premio Hank Aaron como mejor bateador en el joven circuito.
  • Galardón al Deportista del Año por la revista Sports Illustrated.
  • Mejor Jugador del Año designado por Baseball America y en los Players Choise Awards por segundo año en fila. 
  • Premio Lou Gehrig al jugador más integro tanto dentro del terreno como fuera de el.
  • Tercera vez galardonado con el premio Luis Aparicio en su natal Venezuela, como el criollo más destacado en las Grandes Ligas.


A su vez conquistó su cuarto Bate de Plata de su posición de manera consecutiva, al igual ser nombrado Jugador del Mes de junio y julio. Y no conforme con esto, recientemente fue condecorado como el Atleta del Año según The Associated Press, obteniendo 715 puntos, por encima de dos superestrellas como QB de los Patriots, Tom Brady (646) y el astro de los Cavaliers, LeBron James (626).

El venezolano va a tener repleta su repisa personal con casi todas las distinciones posibles en su poder.

Por su puesto que no podemos olvidar el preciado para un pelotero profesional; el anhelado anillo de campeón. Gracias a que tuvo una postemporada de ensueño al punto de decir "Como va Altuve, van los Astros" que de hecho fue así. Logró una hazaña que ni él mismo pensó alcanzar, en el primer juego de la Serie Divisional ante los Red Sox en el Minute Maid Park con victoria para los siderales, conectó tres cuadrangulares y dos de ellos a Chris Sale, el cual dejó .533 de AVG y un sorprendente 1.133 de Slugging.

De esta manera, es el décimo jugador que conecta tres estacazos en un partido de playoffs y el primero desde 2012, cuando lo hiciera su compatriota Pablo Sandoval en el Clásico de Otoño de aquel año.

Aunque siempre contaron con el talento de José, el destino del equipo de Houston no siempre fue así, ya que los Astros eran de los equipos más perdedores en toda la MLB, culminando con más de 100 derrotas en los primeros tres años con el equipo desde 2011 hasta 2013. El arduo trabajo de la gerencia junto con su jugador más importante y que más aporta a su equipo -Altuve-, cambiaron esta realidad en apenas cuatro años y lograr así el primer campeonato de la franquicia.

Queda más que demostrado, que su estatura no es impedimento alguno para ser el mejor pelotero en la MLB maravillando a propios y extraños con su talento. Los 5 pies 6 pulgadas (1,68 m) del maracayero lo convierten en el jugador activo de las Grandes Ligas más pequeño en la actualidad, y vean todo lo que ha concretado. Como dato curioso, José Altuve es el más bajo de estatura desde el campocorto Freddie Patek quien medía 5 pies 5 pulgadas (1,65 m).

¿Quién iba a pensar que ese chico que fue enviado a casa después de un tryout por ser muy bajo, iba a terminar siendo un pelotero de tal calibre a sus 27 años de edad? que tan pronto cruza esa linea blanca, lo vemos tan grande como cualquier otro.

Altuve en esta muy laureada campaña, volvió a ser elegido al Juego de Estrellas por quinta vez en su carrera, en la que bateó para .346 con 204 imparables en la que encabezó estos departamentos en la Liga Americana. Es el primero jugador en la historia de las Grandes Ligas en liderar su circuito en indiscutibles por cuatro temporadas al hilo, además igualó su mejor marca personal de 24 vuelacercas con 81 carreras impulsadas. Fue el segundo en el joven circuito al anotar en 112 oportunidades, su OBP de .410 ocupó el tercer lugar, tercero en bases estafadas con 32, y un Slugging de .547 con el que ocupó el sexto renglón.

¡Vaya año para el criollo!... donde lo único que por ahí se le escapó fue el Clásico Mundial de Béisbol con la selección de Venezuela, de resto, fue un 2017 completamente redondo.

Todo un MVP tanto como jugador, como persona, que en lo personal lo catalogo como lo mejor de este año 2017, y esperamos que para el próximo año pueda repetir todos sus éxitos, que de seguro trabajará bien duro para ello.


viernes, 29 de diciembre de 2017

Por la puerta grande





Tal como nos lo presenta el título de esta nota, es la manera exacta de como el slugger Giancarlo Stanton llega a la gran manzana, siendo un regalo de navidad adelantado para la metrópolis.

Todo parecía indicar que el nativo de california, permanecería un buen tiempo con los Marlins como jugador franquicia tras haber firmado en noviembre de 2014 una extensión de contrato de 13 años por $325 millones, este se materializó como el pacto más lucrativo en la historia del deporte, lo que además incluía una clausula de no-cambio y su salario aumentaría cada año, pero como ya todos sabemos, los Yankees dieron el golpe en la mesa.

Después de escuchar ofertas de algunos equipos como los Astros, Cubs, Red Sox y Cardinals, el reinante MVP de la Liga Nacional se une a los Bombarderos del Bronx el 11 del presente mes además de dinero en efectivo, a cambio del segunda base Starlin Castro además de Jorge Guzmán y José Devers, dos jugadores de ligas menores, siendo este uno de las noticias más impactantes en los Winter Meetings en la ciudad de Orlando.

Giancarlo Stanton obtuvo muy merecidamente el galardón de jugador más valioso tras conectar 59 cuadrangulares, empujar 132 rayitas en 159 partidos jugados, liderando así la Liga Nacional en ambos departamentos, sin dejar atrás un promedio al bate de .281 y 123 carreras anotas con .631 de Slugging.

Curiosamente, Stanton se convirtió en el segundo jugador en la historia de las Grandes Ligas en ser cambiado después de una temporada de más de 50 estacazos, el primero fue Greg Vaughn en 1998 cuando pasó de los Padres a los Reds.

Igualmente, es el tercer jugador cambiado de equipo después de ser nombrado MVP. El primero fue el segunda base de los Athletics -aún de Philadenphia- Eddie Collins, quien fue vendido a los White Sox en 1914, y el segundo fue Alex Rodríguez en 2004 cuando pasó de los Rangers a los Yankees.

Esto si se quiere era algo previsible en cuanto a la franquicia de Miami se refiere, cuando Jeffrey Loria vende el equipo al un grupo encabezado por Derek Jeter, la bandera de esta administración era reducir gastos en una nómina que estaba muy alta, no solo con Stanton, sino también con Marcell Ozuna que parte a St. Louis, a Dee Gordon a Seattle, y por los vientos que soplan, posiblemente los próximos en ser cambiados sean el jardinero Christian Yelich y el receptor J.T Realmuto, para dar paso a una reestructuración completa.

A pesar del plan a futuro que pueda tener la nueva gerencia de los Marlins, esto ha sido algo que se le ha criticado fuertemente, ya que la relación de la ciudad con Loria no fue la mejor por varios años, y ahora todos estos cambios, ha causado un efecto más que negativo en los fanáticos en el sur de la Florida.

Nos vamos nuevamente al norte, donde la legendaria organización neoyorquina volvió a sus acostumbrados pasos la temporada pasada; pelear por el título de Serie Mundial contando con un equipo bastante competitivo, y la mejor parte para ellos es que en su mayoría son peloteros productos de sus granjas, que ahora añaden a una pieza de inmenso valor para esta vez si lograr el máximo honor, añadiendo la incorporación de Aaron Boone como nuevo estratega después de la salida de Joe Girardi, y contar con el veterano C.C Sabathia por un año más y $10 millones, elevando así su nómina proyectada para 2018 a unos $178 millones.

No hay que ser un experto en béisbol para saber que estamos hablando de dos franquicias muy diferentes en cuanto a dinero e intenciones en las próximas temporadas.

Esta bastante llamativa adquisición de los Mulos de Manhathan, permitirá ver en un mismo line-up a dos jugadores que tuvieron más vuelacercas durante la temporada 2017 en ambas ligas: Stanton y Aaron Judge (52 HR). A su vez, poseen una gran capacidad de llevar la bola bien lejos (Stanton 477 pies / Judge 495) y con la mayor velocidad de salida (Stanton 93 mph / Judge 95.3 mph), siendo el promedio de 87.32 mph en 2017.

Esto sin duda que remonta la campaña de 1961 con los M&M Boys, cuando Mickey Mantle conectó 54, y Roger Maris logró los 61 y rebasar los 60 de Babe Ruth, mayor récord de batazos de vuelta completa para aquel momento, algo que muy bien pudiera repetirse.

En cuanto al mismo Giancarlo Stanton, se siente motivado y contento por este nuevo reto en su carrera, en el que personalmente pienso que estará como pez en el agua allá en New York, mientras que para la afición bien exigente del Bronx, será una razón muy suculenta para abarrotar el Yankee Stadium a diario y degustarse de unos cuantos largometrajes.


La inminente llegada





Hacia ya un par de años venimos siguiéndole los pasos al joven japonés Shohei Ohtani, que por su versatilidad en el diamante, ha empezado a ser llamado el Babe Ruth de esta generación.

A la estrella oriental tan solo le faltaba algo que estaba en su bucket list desde hace mucho tiempo; el gran brinco al máximo nivel, con ello nos referimos obviamente al béisbol de las Grandes Ligas, que recientemente se acaba de concretar esa inminente llegada tras unas largas y tediosas barreras de las que estaremos hablando a continuación.

El nipón de 23 años tenía varias opciones -como los Cubs, Yankees, Dodgers, Mariners, Rangers o Giants- que junto a su agente, Nez Balelo, fueron descartando para tomar la decisión final, por lo que termina pactando un contrato de ligas menores con el equipo -y ciudad- que más sintió conexión, Los Angeles Angels a partir de la próxima campaña por seis años.

Los Angels le ofrecieron un bono de firma de $2.3 millones, casi un millón menos de lo que le pudieron ofrecer tanto los Mariners, como los Rangers.

Algo sorpresivo para cualquiera que se decantara por firmar con un equipo con menos capacidades económicas que otros que estuvieron interesados en sus servicios, pero a Ohtani lo motivan más otras cosas que el mismo dinero; ganar, y esto es lo que busca al apuntar a California tanto él como el gerente general Billy Eppler, ya que su nueva escuadra posee una cantidad de peloteros bastante promisorios a consolidarse y hacer un grupo sólido de cara al presente/futuro de la franquicia.

Ahora, sabiendo lo cotizado que estaba Ohtani en el mercado, el impacto que tiene en los medios, y la tendencia que puede marcar en MLB por su diversidad, tal vez se preguntaran "¿Por qué tan poco dinero por una estrella en ascenso?".

Por mucho que pueda valer esta joya, y por muy injusto que pueda parecer, esto es a causa de dos razones..

La primera de ellas es el sistema de traspasos, meros protocolos para compras de jugadores internacionales, que para poder sentarse a negociar con alguno de ellos, se debe contar con algo parecido a un deposito, el cual es de $20 millones para la otra parte en cuestión -en este caso es con los Hokkaido Nippon-Ham Fighters, equipo donde militaba Ohtani-, para poder llegar a un acuerdo con el el jugador.

Lo que nos lleva a la segunda, y es precisamente lo que está estipulado en el previo y actual contrato laboral entre el sindicato de peloteros y la MLB, un presupuesto de contrataciones internacionales para las 30 franquicias que hacen vida en las Grandes Ligas. Por ende, cada club normalmente a estas alturas del año, ya han gastado la mayoría de ese dinero en jugadores del caribe que entran en el lote extrangeros, ya que el draft mundial volvió a ser excluido de la mesa en la renovación de dicho pacto el pasado año.

Es precisamente por eso que el joven, firmó por un monto que equivale a casi un salario mínimo, de tal forma que irá en condición de invitado al campo de entrenamiento la próxima primavera. Esto es obviamente una total formalidad, porque es evidente que hará el equipo de 25 peloteros para el Opening Day. Algo que seguro está en los planes de los Angels, es bajar al nipón unas semanas a Triple A, para que así la organización californiana pueda ejercer un séptimo año de sus servicios.

Apartando todo esto, donde ya ha superado toda las bardas para poder participar en el béisbol de Estados Unidos, surge una nueva interrogante..

¿Podrá jugar a partir desde el mismo mes de abril?

No se tiene certeza aún, apenas casi que horas después de su firma, se le detecta un esguince de primer grado en el codo de lanzar -el derecho-, generando todo tipo de alarmas y controversias casi que de inmediato al rededor de Ohtani, su agente y los Angels, tema que aún sigue en el aire.

Shohei dejó un récord de 3-2 y una efectividad de 3.20 en la campaña pasada, una donde se hicieron presente las lesiones en el muslo y tobillo apartándolo a su vez del roster de Japón para la cuarta edición del Clásico Mundial de Béisbol a principios del presente año. Pero claro está, que eso no refleja en lo absoluto el enorme potencial que tiene este joven, prueba de ello es una recta que puede superar las 100 millas al mejor estilo de Aroldis Chapman, posee el galardon como mejor pitcher en la Liga del Pacifico dos años consecutivos, además de haber sido nombrado en la temporada 2016 como el MVP de la mencionada liga del béisbol japonés.

Por los momentos, Ohtani ya se ha despedido de su publico el pasado lunes en Sapporo, así como también ellos de él antes de su emigración definitiva a Los Angeles y unirse a su nuevo conjunto en el que aseguran él y sus allegados, estar en optimas condiciones para jugar en el big show.

Cabe destacar que los Angels vienen de su segunda zafra consecutiva con marca perdedora (80-82), y no ganan un solo partido de playoffs desde la temporada 2009 cuando alcanzaron la Serie de Campeonato ante los Yankees. Por lo que buscan retomar su senda victoriosa, ahora con Shohei Ohtani en sus filas.

Para tener una idea más clara de su innegable talento, acá comparto sus números de por vida con los Hokkaido Nippon-Ham Fighters tras cinco temporadas..

Como lanzador (403 partidos):  45-15 / 2.52 Efect. / 624 K.
Como bateador (85 partidos): .284 AVG / 48 HR / 166 RBI / 70 2B / 296 Hits.

¿Podrá reflejar Ohtani su talento y estadísticas en las Grandes Ligas desde la loma y el cajón de bateo? ¿o decepcionará por completo?

Interrogante que solo tendrán respuestas hasta que inicie de nuevo la temporada en la gran carpa, que bajo la dirección de Mike Scioscia y junto a Mike Trout y Albert Pujols, harán un equipo de temer.


viernes, 8 de diciembre de 2017

Simplemente ¡Gracias!





La vida está llena de momentos únicos e irrepetibles que te marcan para siempre, y en mi caso, uno de ellos se efectuó en octubre del año 2004.

Después que el puertorriqueño Carlos Beltrán había demostrado con creces su gran potencial durante cinco temporadas en la gran carpa, ya con el premio Novato del Año en su palmares, se veía encaminado a convertirse en el jugador franquicia de la organización de Kansas como digno heredero del gran George Brett, pero los Royals tenían otros planes al decidir traspasarlo el mes de junio a los Astros, en un triple acuerdo que involucró varios peloteros -entre ellos al dominicano Octavio Dotel- y dos organizaciones (Oakland y Houston).

Y he aquí el porque de mi inolvidable experiencia...

Como podrán notar, crecí como un empedernido y ferviente fanático de este asombroso deporte, y recuerdo como si hubiese sido ayer cuando me encontraba cursando el segundo año de secundaria y durante este mencionado mes, mis noches fueron más prolongadas que de costumbre a causa de la buena pelota que estaba admirando en ese otoño, al seguir no solo la asombrosa galopada de los Red Sox a su primer título desde 1918, sino a la extraordinaria actuación del caballo puertorriqueño con los siderales, quien por primera vez en su carrera veía acción en la postemporada del mejor béisbol del mundo.

El sensacional desempeño del oriundo de Manati en aquellos playoffs, te hacia percibir calidad pura y de primera en un pelotero, así como también una casta de campeón y una confianza en sí mismo en el plato como si se tratara de un veterano de mil batallas en tales estancias. Prueba de ello son los números que dejó: .455 de AVG, 21 carreras anotadas,14 impulsadas y ocho cuadrangulares en 12 encuentros disputados (cinco contra Atlanta en Serie Divisional y siete contra St. Louis en Serie de Campeonato).

Cabe destacar que con esos ocho vuelacercas igualó en esa oportunidad a Barry Bonds con más jonrones para un jugador en postemporada y en apenas la mitad de partidos disputados, además conectó cinco batazos de vuelta completa en cinco partidos consecutivos, marca que duró hasta 2015 cuando Daniel Murphy aún en las filas de los Mets, rompió el récord de Beltrán con seis largometrajes.




Un dato curioso de todo esto, es que brilló teniendo al lado a las Killer B´s -emblemas e insignias de la organización-, Lance Berkman, Jeff Kent, etc. 

Impresionante, ¿no?

A pesar de la mágica actuación de Carlos Beltrán, y ese místico grupo guiado por Phil Garner que hacia las pequeñas cosas; jugaba un béisbol inteligente con buena ofensiva, pitcheo y buenos guantes, los St. Louis Cardinals de Tony La Russa se interfirieron en lo que hubiese sido el primer clásico de otoño en la historia de los de Houston con un buen camino labrado tras sí, y por supuesto, la primera del Mr. Octubre Jr..

En fín...

Con este muy grato recuerdo que tengo del boricua, quería sacar a relucir como captó mi atención en tales circunstancias, sin importar cuanto me podían gustar las estadísticas desde muy temprana edad, era lo que menos pensaba al verlo en acción, tal como a cualquier niño o joven con la fiebre a un deporte que le es fácil deleitarse y admirar a un bateador de ese calibre al ejecutar tal hazaña, que como si fuera poco su paciencia, inteligencia, elegancia y destreza en el plato, además de destacarse -y de manera muy eficaz- a las dos manos, rápido en los jardines y ágil con el guante, también respondía en situaciones cuando el equipo más lo necesitaba, todo un bateador clutch.

A día de hoy, siendo una persona muy minuciosa con los números de un jugador, ya que en mi criterio forman una especie de identidad para cada jugador y que hablan por ellos mismos, los logros de Carlos Beltrán en aquella campaña me impresionan aún más al verlos en retrospectiva.

Esto lo siguió ratificando con su llegada a Queens por $119 millones y siete temporadas, luego en la costa oeste en la bahía de San Francisco, de igual modo en Missouri, en el Bronx, Arlington, y nuevamente en la ciudad espacial, en esta última fue donde al fin logró concretar lo que siempre buscó durante sus 20 años de carrera profesional, el derecho de llamarse campeón, algo que se le hizo esquivo también en par de oportunidades al representar a Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol, en la que sin duda alguna dejó todo representando a su patria.

Su calidad como pelotero, en la que cosechó tres Guantes de Oro, dos Bates de Plata y nueve Juegos de Estrellas, solo se compara con su calidad humana y sentido puro de compañerismo dicho por quienes compartieron clubhouse con él, en la que sin egos ni molestia alguna, es de los que aconseja e imparte constantemente conocimientos a los más jóvenes en cualquier dugout, no solo de como mejorar su swing o mecánica, sino a preparar mentalmente al reto que es jugar en Las Mayores.

Al ver sus lagrimas por la alegría que lo embargaba al ganarse el derecho de llamarse campeón tras el out 27 en el Dodger Stadium el pasado mes, es un claro motivo por el que cualquier fanático se sentiría bastante conmovido, de como se cierra el telón de un final justo y feliz para una carrera que ya merecía tal distinción desde hace tiempo y que además se le hizo esquiva una vez, corroborando eso que dicen por ahí que "el que persevera, alcanza".

Este, es un pequeño homenaje a la exitosa trayectoria de un gran pelotero -de mis favoritos-, un excelente ser humano, de como me inspiró a la hora de afrontar retos propios en el diamante, y esperaremos desde nuestra acera un pronto regreso de su parte como estratega en algún momento cercano, algo que él mismo ha dejado ver desde hace algún tiempo.

Honor a quien honor merece, y simplemente.. ¡Gracias por este inolvidable viaje, Carlos!


viernes, 17 de noviembre de 2017

Abrupta despedida





Al ver en retrospectiva, nos damos cuenta que a lo largo de la historia, el béisbol siempre se ha encargado de darnos tanto en lo que a emociones se refiere, que además de penas y glorias, mantenernos al borde de los nervios por algún electrizante partido de eliminación, también una de ellas.

Y más que eso, es a través de el que llegamos a desarrollar un profundo afecto por esas figuras que ejecutan todas esas acciones en el campo de juego, que para muchos niños son más que inspiración o influencia, son meros héroes, que por su puesto, nos hacen sentir a todos nosotros lo mencionado previamente. Es debido a esto, que cuando alguno de ellos nos deja en el plano terrenal, sentimos un gran dolor y vacío por más que nunca llegamos a conocer a los personajes en cuestión.

Y ese es exactamente el tema que tocaremos en la nota de esta semana...

Es casi que irreal la cantidad de peloteros que nos han dicho adiós por causas ajenas a algo natural en los últimos años, como los casos recientes de José Fernández, Oscar Taveras, Yordano Ventura y Andy Marte. Ahora henos aquí, nuevamente encontrándonos con ese sentimiento de pesar, puesto que uno de los grandes lanzadores de la ultima década nativo de la ciudad de Denver, se ha unido a varios en ese campo de sueños, hablamos de Harry Leroy "Roy" Halladay.

Quien colgara los spikes en 2013 por molestias en la espalda, lastimosamente encontró la muerte realizando una de sus grandes pasiones a la corta edad de 40 años el pasado día 7 del mes en curso, al estrellarse cerca de la costa de Florida piloteando su avión privado ICON A5 -adquisición de Halladay que había mostrado en Twitter cuatro semanas atrás-, se informó que el accidente ocurrió en las aguas del golfo de México, a unas 10 millas (16 km) de la costa de San Petersburg, confirmado por el Condado de Pasco. Además, Control de Trafico Aéreo reportó tres señales de socorro antes del terrible desenlace.

Esta no sería la primera vez que un pelotero nos deja por esta misma causa. Roberto Clemente, Thurman Munson y Cory Lidle mueren igualmente en un accidente aéreo.

No tuve la dicha de verlo lanzar en persona pero, bastaba con verlo trabajar por televisión para notar el calibre de pelotero que era, logrando cosechar grandes éxitos individuales faltándole tan solo el anillo de campeón. Pero más que eso, era una excelente persona tanto en el terreno como fuera de el, ganándose el respeto de propios y extraños con su manera de ser tan única, amistosa. Siendo un -dicho por varios que compartieron labores con él- excepcional ser humano.

¿Prueba de ello? la cantidad de peloteros como el veterano Chase Utley, Ryan Howard, Jeyson Werth, Carlos Ruíz, Pedro Martínez y muchos otros más que recordaron la memoria al fallecido lanzador. Por su parte, las dos organizaciones que representó como jugador activo y luego como instructor, rindieron homenajes en sus parques donde los fanáticos también pudieron mostrar sus respetos.

Algunas curiosidades y hazañas que siempre recordaremos del apodado "Doc" en su estadía en la gran carpa, son:


  • Fue la primera selección de los Blue Jays en el draft de 1995, como número 17 global.

  • En su carrera de 17 temporadas -12 con los Blue Jays y 4 con los Phillies-, fue líder en victorias de la MLB en las dos oportunidades que ganó el premio Cy Young (2003 y 2010), uno en ambos circuitos.

  • Líder en las Grandes Ligas en juegos completos desde 2009. su porcentaje es de 17.2%, siendo mayor que la de: Roger Clemens (16.2%), Dwight Gooden (16,6%) Randy Johnson (16.6%), Greg Maddux (14,5%), Orel Hershiser (14.6%), Pedro Martínez (11.2%), John Smoltz (11.0%), Tom Glavine (8.2%). En su mayoría inmortales.

  • Cinco zafras con al menos 200 abanicados y 40 o menos boletos otorgados, ningún otro pitcher en la historia tiene más de tres.

  • Tuvo ocho aperturas con al menos 125 lanzamientos durante su carrera, mientras que son seis las que ha tenido cualquier otro lanzador en las ultimas dos temporadas.

  • Su récord de por vida fue de 203-105, llegando al séptimo inning en 40 de esas derrotas y tuvo 15 juegos completos en los cuales terminó con la derrota.

  • Muchos de los abridores hoy en día son limitados con los respectivos 100 lanzamientos, pero Halladay en su carrera tuvo 390 aperturas con un promedio de 101.5 lanzamientos por salida.

  • También lanzó al menos 100 pitcheos en 241 de sus 390 aperturas, y en las 149 que no llegó a la centena, fueron juegos completos.

  • Temporadas en las que lanzadores tuvieron por lo menos 200 ponches y más de 30 boletos permitidos: Clayton Kershaw (2017), Cliff Lee (2012), Roy Halladay (2010), Cy Young (1904 y 1905) y Jim Whitney (1884; en esa época seis bolas malas representaban un boleto).

  • En su apertura de juego perfecto ante los Marlins el 29 de mayo de 2010 con los Phillies, empezó los primeros cuatro bateadores con cuenta de 0-3, siendo este el vigésimo en la historia de Las Mayores.

  • Lanzó un no-hitter en el primer juego de la Serie Divisional ante los Reds el 6 de octubre de 2010, convirtiéndose apenas en el segundo lanzador en la historia de las Grandes Ligas en blanquear a un equipo en playoffs. Antes de Halladay, el primero en concretar tal odisea fue Don Larsen de los Yankees, en el quinto juego la Serie Mundial de 1956 ante los Dodgers. 

  • Se convirtió en el primer lanzador desde Nolan Ryan -en 1973 con los California Angels-. en lanzar dos no-no en una misma temporada, como también el séptimo en lanzar juego perfecto y no-hitter en su carrera uniéndose a Cy Young, Addie Joss, Jim Bunning, Sandy Koufax, Randy Johnson y Mark Buehrle. Además, fue el primero en la historia de las Grandes Ligas en lograr lanzar ambas proezas en una misma temporada incluyendo los playoffs.

  • Esta demuestra el claro dominio del Doc en la loma...

        Récords de los equipos cuando abría: 87 juegos sobre .500 (195-108)
        Récords de los equipos cuando no abría: 24 juegos debajo de .500 (646-670)
        Diferencial en porcentaje de victoria: 153 puntos.


  • Y como último dato, Halladay también participó en nuestro béisbol en la temporada 1997-1998 con los Cardenales de Lara, siendo claves en el campeonato del equipo larense en aquella zafra. En la temporada regular dejó efectividad de 1.54 en cinco aperturas y en la semifinal fue de 3.12 en 26 innings de labor. Para la ronda final, ante los Leones del Caracas, abrió 2 encuentros y en 10 innings permitió cuatro carreras.


Sin duda alguna deja detrás unos increíbles argumentos para una posible exaltación a Cooperstown,  quien sería elegible para el 2019 junto a Andy Pettitte y Mariano Rivera, aunque solo el tiempo lo dirá.

Mientras una vida un tanto más longeva se extinguió, una mucho más joven encontró el mismo devastador final, hablamos de Daniel Flores, el prospecto venezolano de la organización de los Red Sox.

El joven margariteño que sorprendió a muchos en el pasado mes de julio por una increíble madurez detrás del plato y como persona, lo llevaron a recibir un abultado bono por parte de su organización para asegurar su firma pero, por más sorprendente que fue todo este rotundo éxito inicial, más sorpresa fue haber perecido por complicaciones derivadas de la metástasis de un cáncer de páncreas.

A su vez, el presidente de Operaciones de béisbol de la organización de Boston, Dave Dombrowski, lanzó un comunicado oficial sobre la perplejidad de los sucesos, donde afirmó lo siguiente:

“Ver cortarse la vida de un joven con tal provenir es una tristeza enorme pata todos nosotros. En nombre de los Red Sox, quiero manifestar nuestra más profunda condolencia a la familia de Daniel”.

Estaba rankeado por Baseball America y MLB.com como uno de los tres mejores prospectos internacionales del reclutamiento del presente año. Ningún scout dudaba del increíble potencial que podía desarrollar el venezolano, lo que lo llevó a firmar por $3.1 millones apenas hace cuatro meses. uno de los bonos más altos que se haya entregado en latinoamerica y el tercero mejor a un criollo.

Daniel Flores constantemente hablaba de sus ganas de debutar en las Grandes Ligas en un futuro cercano, de materializar su más anhelado sueño, siguiendo los pasos de sus ídolos Salvador Pérez, Miguel Cabrera y Víctor Matínez, pero se fue demasiado pronto como para poder ver junto a él como alcanzaba su preciado everest.

Nuevamente al béisbol lo embarga el luto, debido a la partida de dos personas en direcciones diferentes en la vida que comparten algo en común, una muy abrupta despedida, dejando detrás de ellos familia, amigos, y allegados que los extrañarán.

Desde esta pequeña ventana, me uno en oraciones por la paz de sus almas.

¡Descansen!.


viernes, 3 de noviembre de 2017

¡Houston Strong!





Por obvias razones, la nota de esta semana va dedicada a un tema que a cualquier fanático de este maravilloso deporte, emocionaría en un santiamén, y la empezamos emulando aquella vieja frase popular bien arraigada en la cultura pop con un ligero cambio, el cual sería... "Houston, tenemos un problema título".

Y si, mis queridos lectores, precisamente nos referimos al desenlace que tuvo la reciente Serie Mundial, en la que los Astros se bañaron de gloria en el Dodger Stadium, de esas míticas plazas que aún prevalecen en las Grandes Ligas a pesar del modernismo. Pero detrás de toda esta embriagante emoción, que sin duda ya empezó a arropar a toda una ciudad con justa razón, hay un sinfín de curiosidades y datos interesantes que adornan esta gran experiencia que viven los siderales, sus seguidores y todo el mundo del béisbol.

Para empezar, algunos recordarán como en 2005 de la mano de los Killer Bs -Craig Biggio y Jeff Bagwell- y el manager Phil Garner, alcanzaron por primera vez un clásico de otoño en su historia, donde caerían de manera estrepitosa ante los White Sox. Luego de aquel amargo recuerdo, el equipo no pudo recuperarse de ello, pues entraron en una etapa de reestructuración completa de cara al futuro, ¡y vaya que está dando frutos hoy en día!.

Fueron años difíciles para la organización, puesto que desde la temporada 2011 hasta la 2013 -época donde cambiaron de dueño, de división, y de liga- terminaron las mencionadas zafras con marca perdedora con más de 100 derrotas. De lo que muchos no se percataron, es que esa transformación de toda la nómina ya se encontraba en movimiento desde hace un tiempo.

Tanto el venezolano José Altuve -múltiple campeón bate y sólido candidato al premio MVP de la Liga Americana en esta campaña-, el lanzador Dallas Keuchel -Cy Young en 2015-, como el utility Marwin González, son los pioneros y más longevos en este proyecto que hoy está en su máximo esplendor.

Es debido a que el futuro de la franquicia prometía un mundo, que la revista deportiva, Sports Illustrated, publica en junio de 2014 una edición anunciando a los Astros serían los campeones de la Serie Mundial en tan solo tres años -hoy en 2017-, a base de un buen reclutamiento y excelentes cimientos sabermétricos.

¿Quién iba a creer que una predicción se iba a concretar de tal manera?

Incluso, el éxito se pudo haber adelantado un par de años a medida de que el equipo empezó a madurar y a verse mejor con la llegada de Carlos Correa como novato en la temporada de 2015, y junto a toda una máquina bien engrasada con récord favorable, alcanzaron los playoffs por primera vez en 10 años por vía del Wild Card de la mano de su nuevo estratega, A.J. Hinch, quien aún lidera este grupo. Al final aún no era el tiempo para Houston, cayendo en el quinto, decisivo y emocionante encuentro de Series Divisionales ante los Royals, quienes a la postre conquistaron la Serie Mundial en aquella oportunidad ante los Mets.

Todo este feedback nos trae de regreso a 2017, ya que tras 55 años de existencia, era una de las más antiguas -de los cuatro grandes deportes profesionales en Estados Unidos- sin ganar un campeonato. Los que aún permanecen en esta oscura lista son los Texas Rangers (56), y los Atlanta Falcons (52) de la NFL, que curiosamente, ambas escuadras estuvieron a nada de conseguir su anhelado objetivo en años recientes.

Un gran grupo se logró formar, y ya con la experiencia de la base -sumando la de Yulieski Gurriel, Carlos Beltrán y Justin Verlander-, surgieron nuevas piezas que emergieron como la gerencia lo esperó desde que los seleccionaron en el sorteo anual de peloteros, y algunos de ellos son...


  • George Springer: Jardinero Central, tomado como décimo primera selección global en el draft de 2011.
  • Carlos Correa: Campocorto, fue elegido como primera selección global en el draft de 2012, convirtiéndose así en el primer latino en ser tomado como primera opción.
  • Alex Bregman: Tercera Base, tercera selección global del draft de 2015.


Ya con ese equipo bien compenetrado y con más de 100 victorias a cuestas, lo único que separaba a los Astros de ese tan ansiado título de campeón, eran los todo poderosos Dodgers que no fue un hueso fácil de roer, al mantenernos en una constante montaña rusa de emociones durante toda una semana. Recordándonos que toda Serie Mundial de tal calibre casi que por ley siempre se decide en un juego siete, por algo esas son las dos mejores palabras en todo el deporte.

Y ya para adentrarnos en materia de este encuentro...

Esta fue la primera vez que un séptimo partido de Serie Mundial se disputaba en el Dodger Stadium, incluso también la vez primera desde el clásico de otoño de 1931 que ambos equipos con más de 100 partidos ganados en la temporada regular disputaban un juego decisivo en la Serie Mundial. Además, por segundo año consecutivo que la serie va a un máximo de siete encuentros, no pasaba desde las ediciones de 2001 -Yankees v Diamondbacks- y 2002 -Angels v Giants-.

Los abridores para esta ocasión y al igual que el Juego 3 en el Minute Maid Park, eran McCullers Jr. y Darvish. Y para pesadilla de los Dodgers, los Astros anotarían inmediatamente tras un extrabase de Springer y error de Bellinger que permitió a Bregman alcanzar la segunda base, acto seguido se estafaría la antesala para ser impulsado por Altuve. Para el siguiente inning, los del estado de la estrella solitaria montaron seria amenaza y McCullers Jr. ayudaría en su propia causa trayendo una más a la registradora, para luego anotar dos par de ellas gracias a un soberbio vuelacercas por parte de George Springer -nombrado MVP de la Serie Mundial-, su quinto de la serie, igualando así a Reggie Jackson y a Chase Utley como los peloteros con más cuadrangulares en una Serie Mundial e implantando un récord de 29 bases totales en alguna serie de playoffs

Al igual que en el Juego 3, Yu Darvish tuvo tan solo 1.2 innings de labor -la más corta de su carrera- y se convirtió en el pitcher con dos aperturas de menos de dos entradas lanzadas en una Serie Mundial, y el primero desde Art Ditmar en la serie de 1960 vistiendo el uniforme de los Yankees.

A su vez, Brandon Morrow relevó al japonés para ser apenas el segundo pitcher en lanzar en los siete encuentros de un clásico de otoño, uniéndose a Darold Knowles quien lo hiciera en la serie de 1973 siendo parte de los Athletics. Además, McCullers duró 2.1 innings, permitiendo tres imparables y estableciendo un récord en bolear a cuatro bateadores, y como dato curioso, es el primer abridor con una carrera impulsada en séptimo juego de una serie desde que lo hiciera Bob Gibson con los Cardinals en 1967. Hablando de lanzadores abridores, esta también fue la primera vez en un séptimo de Serie Mundial que ninguno de los dos pasan del tercer capítulo.

Los Dodgers no fueron para nada oportunos con el madero como acostumbran, fallaron al anotar carreras en los primeros cinco innings, a pesar de poner corredores en posición anotadora en cada uno de ellos, tan solo lograron producir en una oportunidad de 13 en los pies de Joc Pederson. También hizo su aparición en condición de relevo el caballo Clayton Kershaw con cuatro innings de trabajo sin permitir rayitas, de esa manera rompe el récord de Orel Hershiser en una postemporada con 33 abanicados.

No podemos pasar por alto la brillante actuación de Charlie Morton, quien relevó los últimos cuatro innings, acreditándose así la victoria junto con la de su equipo.

Una grandiosa victoria para la ciudad de Houston, que no celebraba un título en algún deporte profesional desde que los Rockets en la NBA vencieran al Orlando Magic en Las Finales de 1995. Esta alegría llega en el mejor momento posible y cuando más lo necesitaban tras los desastres que vivieron hace dos meses por el Huracán Harvey, en la que también ha aportado -y mucho- el caza quarterbacks de los Houston Texans, J.J Watt, al recaudar mucho más que dinero a la causa, sino también su entrega y compromiso con la metrópolis.

Esto, le confirma con creces a todo Houston, que no están solos.

Ahora nos toca la peor parte de todo esto; el guayabo de la temporada muerta, y 146 días por delante para el opening day.

¿Y lo bueno?

Haber visto por tercer año consecutivo romper una larga sequía en el mejor béisbol del mundo, y que por fin se corona como campeón un equipo del estado de Texas.

Ah, y por su puesto, mis más sinceras felicidades a la organización de los Astros por su muy merecida hazaña... y como decía el parche que usaron en el uniforme en los playoffs  ¡Houston Strong!


viernes, 27 de octubre de 2017

Choque de expresos





Señores, hemos llegado al sitio que todo el año esperamos con ansias, si, el clásico de otoño en su edición número 113, y además de contar con una emocionante serie empatada a una victoria por lado, nos encontramos con un super, inédito e interesante enfrentamiento entre la novedad y la longevidad en su más pura expresión.

¿Qué quiero decir con esto?

Simplemente a la diferencia histórica entre ambas organizaciones, en la que los californianos aventajan en cuanto a tradición por más de 100 años a su rival, trayendo consigo toda una historia desde los propios inicios de la franquicia en la costa este de Estados Unidos, en esos suburbios de la ciudad de Brooklyn en la avenida Flatbush hasta día de hoy en Los Angeles, sumándole esas innumerables estrellas que han vestido el habitual blanco con azul, y por su puesto, los seis campeonatos de Serie Mundial en su palmares.

Un pequeño dato que no se puede pasar por alto, y es algo que buscan revertir a como de lugar, es que pese a toda esta historia y los imponentes equipos que han conformado desde entonces, no se han podido ganar el derecho de llamarse campeones desde 1988, cuando aún eran comandados por Tommy Lasorda,

En la acera del frente se encuentran los Houston Astros, un equipo con cierta tradición debido a sus 55 temporadas en operaciones, aunque no con esa misma ruta ganadora que han labrado los herederos de Jackie Robinson a través de los años, siendo esta apenas su segunda aparición en una Serie Mundial en la historia de la franquicia -en 2005 como campeones de la Liga Nacional-, pero este año están dispuestos a, como dice su lema recientemente, ganarse su propia historia llevando y dedicando el campeonato a una ciudad que por tanto tiempo lo ha esperado y más aún tras lo ocurrido con el huracán Harvey el pasado verano.

Lo cual sería el hipotético primer campeonato de Grandes Ligas para un equipo del estado de Texas, ya que los Rangers -quienes estuvieron a un out de ello en 2011- tampoco han alcanzado la gloria.

Ahora, si analizamos un poco a fondo ambas partes, podremos encontrar innumerables razones por las que esta disputa del trofeo de campeón, es todo un choque de expresos. Y son las siguientes:

La primera y más importante de ellas, es que es la octava vez en la historia de las Grandes Ligas y primera vez desde 1970, que llegan a la Serie Mundial dos equipos ganadores de más de 100 partidos en la temporada regular. En aquella oportunidad les tocó a los Baltimore Orioles de Earl Weaver por el joven circuito y a los Cincinnati Reds de Sparky Anderson por el viejo circuito, quienes conquistaron 108 y 102 victorias respectivamente.

Y para empezar a desglosar este mar de hechos concretos en cuanto a los imponentes Dodgers en si, no hay duda que arrasaron con toda la Liga Nacional en esta temporada, obteniendo 104 victorias, la cantidad más alta no solo del viejo circuito, sino de todo el béisbol de Grandes Ligas en la presente zafra, igualando la mejor marca ganadora de la franquicia conseguida en la temporada de 1942. Además, la postemporada no ha sido ajena a ese éxito, ya que tan solo han caigo derrotados en apenas par de ocasiones a día de hoy.

Para lograr esa enorme cantidad de conquistas, se tiene que contar con un equipo verdaderamente competitivo, el cual tienen muy bien compaginado y confeccionado para eso, ya que la gerencia de los boys in blue se ha movido muy bien incluyendo sus granjas en los últimos años, prueba de ellos son Joc Pederson -obtuvo votos para el Novato del Año 2015-, Corey Seager -Novato del Año la campaña pasada- y Cody Bellinger como la reciente adquisición que será el novicio galardonado en la Liga Nacional. Ni hablar del resto del equipo con Justin Turner, Yasiel Puig, Kike Hernández y Chris Taylor quienes han sido la piedra en el zapato para cualquier lanzador rival, se han dado el lujo de no extrañar a su inicialista Adrián González.

Todos sabemos que por mucha ofensiva que se tenga, lo que en realidad te gana partidos es el pitcheo, ¡y vaya que lo tienen!, su magistral bullpen que hasta el Juego 2 de la Serie Mundial llevaba un total de 28.0 innings sin permitir carreras, y es ahí donde salen a relucir las figuras del nipón Kenta Maeda, Ross Stripling, Tony Watson, Josh Fields, Brandon Morrow y el candado curazaleño Kenley Jansen.

¿Nos olvidamos de alguien?

Si, no podemos dejar por fuera al as Clayton Kershaw, que a pesar de perderse parte de la temporada regular debido a una lesión en la espalda baja, reaparece en esta postemporada a su nivel acostumbrado, y el día martes lo demostró con creces lanzando una joya en el Juego 1 del clásico de octubre, propinando 11 abanicados y tan solo tres imparables permitidos, empatando así a Don Newcombe y Don Drysdale en este rubro tan solo por detrás de Carl Erskine (14) y Sandy Koufax (15) con más ponches para un Dodger en un partido de Serie Mundial.

Alguien que merece mucho elogio es Rich Hill, tras su apertura en el Juego 2 y a pensar de haberse ido sin decisión, se convirtió en el octavo lanzador de 37 años o más de ponchar más de siete rivales, uniéndose a una selecta lista de lanzadores donde se encuentran Roger Clemens, Randy Johnson, Pedro Martínez, Steve Carlron, Sal Maglie, Peter Alexander y el mítico tren de Washington, Walter Johnson.

No se puede negar que ha sido un año redondo para el piloto de esta nave, Dave Roberts, y sería aún mejor si logra conquistar su primer anillo como estratega.

Nos vamos ahora con los campeones de la Liga Americana..

Los Astros vuelven a su intacta casa -(6-0) en Minute Maid Park- tras un electrizante Juego 2 en el Dodger Stadium, donde le arrebataron la ventaja de localía a los Dodgers sacando un partido de abajo revirtiendolo a punta de cuadrangulares en entradas extra, esto se debió en gran parte gracias al despertar de quienes cabalgan con el equipo. Esto deja una interesante estadística, se convirtieron en el primer equipo en la historia de la postemporada que consigue conectar vuelacerca en el inning 9, 10 y 11.

Hablando de hacer respetar el patio, los únicos que han mantenido ese yugo de siete victorias en casa hasta este punto de la postemporada, han sido los Phillies de 2008 y los Royals de 2015, ambos campeones en las mencionadas zafras.

Para esta sufrida primera victoria, se tuvo que esperar 20,287 días desde el mismo debut de la franquicia en la MLB el 10 de abril de 1962, para ganar el partido de Serie Mundial, bastante tiempo ¿no?, ya que su veintiúnica aparición previo a esta, en 2005, fueron barridos los Chicago White Sox de Ozzie Guillén.

Esta es una organización que desde su traslado a la Liga Americana, después de haber estado en el viejo circuito por 50 años, empezó su reconstrucción total y los resultados los estamos viendo hoy, como una vez lo predijo la revista Sport Ilustrated. Esta temporada -al igual que los Dodgers- tumbaron todos sus obstáculos siendo la mejor ofensiva de todo el béisbol de las Grandes Ligas lo que les ayudó a conseguir 101 victorias, liderados por el venezolano José Altuve, firme candidato al premio MVP en su respectiva liga.

Astroboy conectó 204 imparables, 24 cuadrangulares, estafó 32 bases y su promedio de bateo fue de .346. Y para demostrar que no se detiene ahí, ha respondido en esta postemporada sin parar, igualando a su compatriota Pablo Sandoval con más vuelacercas para un venezolano en los playoffs, con 6. Además ya ha sido galardonado con el premio Luis Aparicio, el premio Hank Aaron y El Mejor Jugador de la MLB entregado por la revista Sporting News Magazine, ¡Toda una eminencia este pequeño gigante!

Otra de las fuertes bujías ofensivas de esta escuadra que dirige A.J. Hinch, es el puertorriqueño Carlos Correa, Yulieski Gurriel, George Springer, Evan Gattis, Alex Bregman y el mejor utility de esta temporada, Marwin González. En cuanto a sus caballos en la loma, cuentan con el zurdo Dallas Keuchel y el MVP de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, Justin Verlander, quien mantiene su récord en 9-0 como Astro desde septiembre pese a haber abandonado el Juego 2 por debajo del marcador.

Como dato curioso, tan solo cuatro peloteros cuentan con experiencia previa en Serie Mundial, y son los veteranos Chase Utley (Phillies), Curtis Granderson (Tigers-Mets), Justin Verlander (Tigers) y Carlos Beltrán (Cardinals).

Pensando ya en lo que será hoy el Juego 3 en Houston, el japonés Yu Darvish (2-0, 1.59) está pautado por los Dodgers, quien además posee una efectividad de 0.88 en sus últimas cinco salidas, incluyendo postemporada. Mientras que por los de casa está Lance McCullers Jr. (0-0, 2.08).

Esto es para tomar muy en cuenta: el ganador del Juego 3 en series de postemporada al mejor de siete empatadas a uno por bando, se ha inclinado la balanza a su favor en 68.9% de las veces (62-28).

¿Podrán los Astros coronarse en casa? ¿serán los Dodgers quienes hagan los honores? ¿o todo regresa y termina en Hollywood?

Lo magnifico de esto es que gane quien gane, se acabará otra larga sequía por tercer año consecutivo en el mejor béisbol del mundo.


viernes, 6 de octubre de 2017

Nuevo tren en la capital





Recién arranca el mes de octubre, lo que significa que la temporada regular llega a su ocaso para darle la bienvenida a lo más emocionante del año; los playoffs del mejor béisbol del mundo, ¿prueba de ello? ya fuimos testigos de los electrizantes encuentros por el Wild Card.

Quiero empezar este post señalando que indirectamente, en las últimas semanas hemos estado analizando a los equipos clasificados y de sus grandes posibilidades de trascender, caso concreto de los Astros, Indians, Dodgers y Cubs. A propósito de ello, nos lleva a abordar un muy interesante tema que es el siguiente...

Cuando hablamos de béisbol, casi que de inmediato pensamos -como un reflejo- en las Grandes Ligas como la referencia más evidente, que como todo sabemos, dicho campeonato hace vida en Estados Unidos -y Canadá- desde hace más de 100 años, ya que hablamos de los padres de este majestuoso deporte, en la que por ende llevan la batuta.

Sin embargo, a diferencia de muchas otras ligas a nivel mundial, donde muchos de esos torneos cuentan con su equipo en la gran capital -ejemplos de ellos son Japón, México, Corea del Sur, Venezuela, República Dominicana, Puerto Rico, Panamá, Holanda junto a sus Antillas, Italia, Alemania, Inglaterra, etc-, la ciudad de Washington pasó desapercibida en este rubro una cantidad considerable de años tras la partida de ambos Senators a Minnesota en 1960 y a Texas en 1971 respectivamente.

Se que esto no se piensa a diario, ni pueda causar furor pero, parece irreal y curioso que la ciudad más importante del país más béisbolero por excelencia no contó con una organización por varias décadas, ¿verdad?

Esto nos trae de regreso al Siglo XXI, en donde aparece la oportunidad perfecta para ellos, ya que luego de que los Expos se vieron forzados a mudarse tras la zafra de 2004, encontraron en el distrito de Columbia un hogar que acabó así con esas largas 33 primaveras de no tener una franquicia de MLB.

Pero como todos sabemos que todo inicio es difícil, el de los Nationals no fue diferente. En el mero génesis, tanto a la gerencia como al equipo les costó llevar aficionados al estadio, ya que precisamente había que acostumbrar y enamorar de nuevo a la capital de la unión americana con el tradicional y predilecto pasatiempo de los estadounidenses, ¿y con qué se conseguiría eso? con victorias, jugadores franquicia y un equipo que siempre se mantenga luchando por el campeonato.

Algo que con el tiempo han concretado y de una manera muy sólida, convirtiéndose en serios contendientes año tras año en coronarse como campeones de la Serie Mundial, algo que aún no consiguen pero se encuentran muy bien encaminados para ello al contar con una buena base.

Entonces, después de 12 años de haber arribado al distrito de Columbia... ¿Llegaron las victorias?

Por su puesto, han conseguido cuatro banderines de la División Este de la Liga Nacional en las últimas seis temporadas, contando la actual de 2017. Destacando que aún buscan alcanzar su primera Serie de Campeonato.

¿Jugadores franquicia?

¡Vaya que si lo tienen! y vale oro, es nada más y nada menos que el jardinero derecho Bryce Harper, un extraordinario pelotero que en cada temporada deja números de otra galaxia, prueba de ello es su premio MVP del viejo circuito en la temporada 2015 y no conforme con eso, es constante candidato al galardón. No había un héroe tan grande para esta ciudad, en cuanto a béisbol se refiere, desde el muy recordado y exitoso lanzador, Walter Johnson a.k.a The Big Train (El Gran Tren).

¿Y que hay del equipo competitivo?

También cuenten con ello, una sólida rotación de abridores encabezada por Max Scherzer, múltiple ganador del premio Cy Young en ambas ligas, seguido por los también intratables Gio González, Stephen Strasburg y Tanner Roark. sin dejar detrás a un muy buen reforzado bullpen.

En cuanto al resto del equipo, tienen el lujo de contar con el sublime talento de Daniel Murphy, de los segunda bases más calientes con el bate en las última dos campañas. El veterano jardinero Jeyson Werth, el antesalista Anthony Rendon, el inicialista Ryan Zimmerman, el joven polifacético Trea Turner, Michael Taylor en la pradera central, el experimentado Howie Kendrick, el dominicado Alejandro De Aza y detrás del plato el criollo José Lobaton. Esto sin mencionar a su perla más preciada; Bryce Harper, el digno heredero de The Big Train.

Sumando todas estas variables, poseen una formula ganadora de cara a pensar en grande ¡bien en grande!, y este año siendo comandados por Dusty Baker, piensan conquistar su primer titulo de campeón de la franquicia desde que operaba en Montreal.

Es aquí donde vuelve aparecer la curiosidad y surgen las siguientes interrogantes. ¿Alguna vez en la historia Washington ha ganado un campeonato de Serie Mundial? ¿tan quiera participar en una?

La respuesta es sí, los increíbles Senators de la temporada de 1924, quienes derrotaron contra todo pronostico a los ampliamente favoritos Yankees de Babe Ruth y Lou Gehrig por el banderín de la Liga Americana, se ganaron el boleto directo a aquel clásico de otoño para medirse ante los New York Giants -hoy de San Francisco-, y de la mano de su ídolo Walter Johnson, conquistaron en siete encuentros el único titulo que ha celebrado la ciudad capital hasta la fecha, y el ventiúnico bajo el nombre de Senators, ya como Minnesota Twins, han conseguido dos laureles de campeón, en 1987 y en 1991.

Tras aquella hazaña de 1924, harían dos apariciones más en la Serie Mundial sin éxito alguno, en 1925 contra los Pittsburgh Pirates en un máximo de siete juegos, y la última en 1933, en esta oportunidad caerían en seis partidos ante los mismos Giants que derrotaron nueve años atrás, siendo esta la última vez que se jugaría la Serie en la capital de Estados Unidos hasta el sol de hoy.

Después de esos largos 93 años de haber dado ese único grito de campeón, estoy completamente seguro de que hoy los Nats están más que listos tras haber ganado 97 juegos en la ya culminante temporada regular, e irán por todo esta postemporada, ya que son sin duda una escuadra muy temible de enfrentar, a la que no le tocará fácil a los pupilos de Joe Maddon.

Solo ellos son dueños de su propio destino, y buscarán meterse nuevamente en los libros de historia, escribiendo un par de páginas en ese ya extenso libro a partir de esta misma noche, y de esa manera llevar el trofeo del pasatiempo americano de vuelta a la capital no solo a la Casa Blanca, sino a sus vitrinas.


viernes, 29 de septiembre de 2017

Hambre de dinastía





Ya casi un año de aquella inolvidable Serie Mundial, en la que por fin acabó la eterna espera de un campeonato para los herederos de Ernie Banks, llevando con justa razón la algarabía total a las calles de la zona norte de Chicago.

Es increíble cuán rápido pasa el tiempo, ¿no?.

Fueses o no fanático de esta longeva escuadra, lo que vivimos el pasado octubre fue historia pura, con un dramático e improbable desenlace parecido a un libreto escrito por Hollywood, ver a un equipo con una determinación más grande que ellos mismos, y con todo el peso de una ciudad en sus hombros, lograron revertir una adversidad digna de campeones.

¿Lo ven?, ¿cómo no ser románticos con el béisbol cuando te regala momentos como esos?

Esto nos trae a la presente campaña, en la que siguen demostrando con creces de lo que están hechos y que van por más que una sola corona, gracias a esa gigantesca hambre de dinastía que tienen entre ceja y ceja tras dejar el listón bien en alto, pretendiendo recuperar 108 años "perdidos" al contar con un equipo ganador.

Pero como todos debemos saber, el béisbol es el deporte menos predecible que existe, y por más que todo indique una clara dirección, los escenarios se distorsionan o evolucionan constantemente, he ahí el arte de ello.

¿Ejemplo?

El pasado año no hubo rival para ellos en la División Central de la Liga Nacional, en la que sin oposición alguna ganaron 103 partidos perdiendo solo 58 de ellos, para apoderarse del banderín con una amplia ventaja de 17 juegos y medio sobre los Cardinals, además aportaron siete peloteros al Juego de Estrellas, cuatro de ellos titulares y dos lanzadores.

¿Y ahora?

Para esta campaña, aparte de haber tenido un inicio muy inconsistente al punto de llegar a jugar para .500 hasta la pausa del All-Star Game -en el que solo asistió el lanzador Wade Davis-, se consiguieron en el camino a unos feroces Brewers, que incluso en ocasiones el conjunto de Milwaukee tuvo llevó la batuta por varias semanas pero, a pesar de ello, de los altibajos como equipo, y el impasse con el careta Miguel Montero a mediados de año, apartó en ningún momento el objetivo del conjunto dirigido por Joe Maddon a coronarse nuevamente con el banderín en su División por segundo año consecutivo y por séptima vez en la historia de la franquicia, quinta vez desde que existe la Central, sumando las dos de cuando aún estaban en el Este.

Sin duda la mano de Maddon y Epstein les ha caído como anillo al dedo a esta organización. Con alcanzar los playoffs en esta temporada, es la primera vez que logran jugar en octubre en tres años consecutivos desde que lo hicieran en 1906, 1907 y 1908 respectivamente. Curiosamente en estas últimas dos mencionadas, se ganaron el derecho de llamarse campeones.

Es sorprendente como la historia nos sigue demostrando que el pasado es real, ¿no les parece?

Ahrora, por muy descabellado que parezca, este equipo esta pasando bajo el radar debido a que hablamos más del impresionante récord que siguen sumando los Dodgers, también de la increíble racha de los Indians, del equipazo de los Astros o los Nats. Esto a mi perspectiva los hace aún más peligroso, que no por nada defienden su etiqueta de campeón con sólidos argumentos, y lo más importante, poseen una reciente e importante experiencia de mucho valor, la de levantar el trofeo.

¿Mismos héroes?

No necesariamente, ya que mientras Kris Bryant, Anthony Rizzo, Javier Báez, Ben Zobrist, Jake Arrieta, Jon Lester, John Lackey han hecho de las suyas y a pesar de la baja de Dexter Fowler, ha emergido todo el talento de Willson Contreras tanto a la ofensiva como tras el plato, convirtiéndose en todo un referente en la Liga Nacional. Asimismo las adquisiciones de Jon Jay en los jardines junto al versátil y flamante producto de las granjas, Ian Happ, además del colombiano José Quintana y el cerrojo nipón Koji Uehara.

Entonces ¿cómo descartar a una escuadra con semejantes cualidades? imposible, y mucho menos viendo con la sabiduría e innovación -y un poco de sorpresa- de quien mueve las piezas tal cual una partida de ajedrez. 

Ahora, nuevamente se dirigen a la postemporada donde tendrán a Bryce Harper y compañía como rivales en Serie Divisional la próxima semana, buscando no solo defender su trono, sino de armar una dinastía ganadora y darle más alegrías a una ciudad que ha sufrido tanto durante un prolongado siglo.


viernes, 15 de septiembre de 2017

Tribu Irreverente





Muchos pudieran deducir que perder en tu propia casa una Serie Mundial en el séptimo y decisivo encuentro tras haber dejado escapar un amplio margen de ellos, causaría una gran efecto negativo en cualquier equipo, pero esta organización se ha sabido sacudir de ese baño de agua fría dejando el pasado donde pertenece, detrás.

Para esta campaña no se han limitado en lo absoluto a ir por más, sin la necesidad de firmar tantos peloteros han demostrado ser lo que son; un joven y competitivo equipo, que con una insaciable hambre de triunfo, buscan abrir el camino de regreso al clásico de otoño.

¿Por qué digo hambre de victoria?

No solo por lo acontecido el pasado octubre que la ha revivido, sobre todo por la prolongada sequía de los Indians en conquistar un campeonato que se le hace esquivo desde 1948, cuando en aquella oportunidad derrotaron en seis juegos a los Boston Braves -hoy de Atlanta-. En esa zafra contaban con el sublime talento de los siguientes inmortales:


  • Bob Feller: majestuoso lanzador que durante su carrera fue líder en seis oportunidades en victorias en el joven circuito, ganador de una triple corona y otorgó tres no-hitters.
  • Larry Doby: extraordinario bateador, jardinero central y primer jugador de color en jugar en la Liga Americana.
  • Lou Boudreau: campocorto y estratega. Creador de lo que hoy se conoce como el shift defensivo.
  • Bob Lemon: otro de los infalibles abridores que los llevó al campeonato.


y por supuesto, poseían un talento innato en el montículo proveniente del estado de Alabama y de la Negro League, nada más y nada menos que.. Leroy "Satchel" Paige.

Desde entonces, la tribu ha hecho cuatro apariciones en la Serie Mundial sin poder cumplir el objetivo, pero siguen muy bien encarrilados en búsqueda de revertir esa suerte.

A día de hoy, los Indians son de los equipos más fuertes en todas las Grandes Ligas, con una talentosa y competitiva novena capaz de tumbar a cualquiera en su camino, demostrándolo con creces al alcanzar las 22 victorias al hilo -y contando- en temporada regular, implantando una marca de más victorias consecutivas en la Liga Americana.

¿Quienes poseían la marca previa?

Recuerdo como si fuera ayer, aquella impresionante racha de 20 victorias al hilo por parte de los Oakland Ahletics en la temporada 2002, cuando Billy Beane usó la sabermetría como base para armar aquel equipo poco convencional de Miguel Tejada, Scott Hatteberg y Ramón Hernández, que resultó una piedra en el zapato para muchos, incluyendo los playoffs.

Con estas 22 victorias en fila, a su vez sobrepasan la marca de los Chicago Cubs de 1935, y como dato curioso, los New York Giants -hoy de San Francisco- en 1916 bajo tutela de John McGraw, ganaron 26 de 27 encuentros incluyendo un empate en medio de la larga racha, debido a ello es que no se le considera un récord como tal, pero está reflejada en la historia tal hazaña a pesar del marcador igualado a una carrera.

Ese 18 de septiembre del 16, los Pirates empataron en el 8vo inning gracias a un fly de sacrificio de un Honus Wagner ya bien entrado en años, para luego de nueve completos se suspendiera definitivamene por lluvia el partido en el mítico Polo Grounds.

De vuelta al presente, Cleveland aún se mantiene invicto desde el 24 de agosto hasta la fecha, anotando un total de 142 carreras tan solo permitiendo 37, liderando el marcador en 189 innings y solo en ocho de ellos por debajo del score, en la que además han conectado 41 cuadrangulares, AVG colectivo de .306 y un increible porcentaje de embasado de .937. Mientras que la rotación de abridores dejó un récord de 19-0 con una efectividad de 1.70, todo un recital.

Para añadir más leña al fuego, Francisco Lindor con apenas 23 años de edad, logró romper la marca del venezolano Asdrúbal Cabrera de más jonrones para un campocorto en la historia de la franquicia que era de 25, quién además al llegar a 30 cuadrangular, empata a José Valentín como jugador de posición 6 de la isla de borinquen en alcanzar tal cifra.

Si nos dicen que un latino conectó cinco extrabases en un partido, automáticamente nos podrá venir a la mente Roberto Clemente o Rod Carew, pero en realidad no fueron ninguno de ellos, sino el infielder José Ramírez, otro de los jóvenes talentos de esta notable escuadra, se metió en los libros de historia al ser quien materializara dicha proeza. El pasado 3 de septiembre, el dominicano bateó de 5-5, con dos cuadrangulares y tres dobles, logró anotar en tres oportunidades e impulsó tres carreras para la causa de su equipo, dejando un promedio de bateo de .452 en lo que va del presente mes.

Además, los dirigidos por Terry Francona cuentan con un muy equilibrado grupo en todos los ámbitos. Edwin Encarnación, Corey Kluber -serio contendiente al premio Cy Young en la Liga Americana-. Carlos Carrasco, Trevor Bouer, Carlos Santana, Jason Kipnis, Yandy Díaz y desde el bullpen, Cody Allen, Zack McAllister, Dan Otero y el mismísimo diablo en persona, el zurdo Andrew Miller.

Las cartas están echadas, y con su número mágico en 3, esta noche tienen la posibilidad de continuar la histórica racha nuevamente ante los Royals. Por otro lado, les recuerdo que no es casualidad el aura victoriosa que envuelve a esta franquicia, que no obstante han demostrado todo su brillante talento en el diamante, aún no logran el meta principal a la que están apuntando, el de romper con esa larga escasez de casi 70 años y llevar el trofeo de campeón de regreso a casa, a la que los fanáticos aún denominan Believeland.


viernes, 8 de septiembre de 2017

Definición de honestidad





A ver, ¿qué entendemos por "honestidad"? el diccionario nos dice que es la virtud que caracteriza a las personas por el respeto a las buenas costumbres y a los principios morales. Muy claro lo cita el prestigioso libro en cualquier idioma o dialecto.

Pero como todos sabemos, errar -a propósito o no- es de humano, y para mantener ese balance, es que existen las reglas o normas para cualquier ámbito posible en nuestra sociedad. Al hablar de béisbol, nos hemos topado con cualquier inconveniente a través de su historia, y hoy, reaparece una anomalía de este fenómeno bajo un aspecto no convencional.

Desde hace algún tiempo, la organización de los Yankees liderados por su gerente general Brian Cashman, sospechaban de que sus acérrimos rivales, los Red Sox, habían estado aplicando ciertas técnicas ilícitas para robarles señas en plena actividad de pelota, nada más y nada menos que de manera electromagnética, si, así como lo lee.

¿Acaso es posible? ¿de qué forma?

Los más laureados de todas las Grandes Ligas no tenían como probar aquel alegato, hasta que Cashman obtuvo evidencia en vídeo de ello gracias a la base de datos del equipo, de inmediato llevó la queja ante MLB hace par de semanas, en la que la franquicia sostiene que durante una serie en el mes de julio entre ambas escuadras en Fenway Park, un entrenador de Boston se encontraba muy atento de su Apple Watch (Reloj de Apple), en donde recibía la información para luego enviarla a los jugadores que específicamente nombran al utilty Brock Holt, y al segunda base Dustin Pedroia.

Al confirmar MLB las presunciones neoyorkinas, y confrontar a los patirojos en relación del asunto, no les quedó otra que admitir que eran ciertas tales acusaciones, afirmando que en efecto su personal de vídeo estaba recibiendo señales para luego suministrarla a los peloteros. A su vez, los Red Sox se defendieron al señalar que los Yankees hacen lo propio con los equipos de vídeo de la cadena de televisión YES, aunque esta aún no se comprueba.

Algunas fuentes aseguran que las sospechan de los Bombarderos del Bronx comenzaron cuando notaron que los Red Sox estaban descifrando lanzamientos -considerados por la franquicia como inbateables- con mucha facilidad, sobre todo con corredores en posición anotadora.

Esta noticia se hizo publica por el New York Times y Boston Globe esta misma semana, donde a propósito, el presidente de operaciones de béisbol de los Red Sox, el muy conocido Dave Dombrowski, declara no sabía que estaban haciendo algo malo. Mientras tanto el dirigente del equipo, John Farrell, dijo que no poseía conocimiento de esto, y que está consciente de las prohibiciones de los artefactos electrónicos en los dugouts, a excepción de las tablets permitidas por la liga.

Todo parece reducirse a una de dos cosas: o era un santo y seña exclusivo de la gerencia de los Red Sox, o simplemente Farrell se hace de la vista gorda y miente al respecto. Asimismo, esto nos da a pensar que muy probablemente lo han estado aplicando con otros equipos y quien sabe desde cuando, también abre paso a la duda de si los jugadores de los Red Sox se prestaron para este "jugar vivo", y de cuantos más estaríamos hablando aparte de Holt y Pedroia de resultar cierta su implicación.

Es aquí donde tiene que salir a relucir la mano dura por parte de MLB y del comisionado Rob Manfred, aplicando fuertes sanciones con el fin de evitar que se propague este asunto en toda la liga, y a su vez para que no se convierta a futuro en un terrible dolor de cabeza, ya que esto atenta con la integridad del juego. Pero todo parece indicar que Manfred en este momento le da la espalda a cualquier otro altercado importante en las Grandes Ligas mientras encuentra la manera de reducir el tiempo de juego, que a pesar de las nuevas reglas, ha causado el efecto contrario para esta temporada.

¿Casos complejos recientemente? si lo hay.

Las sanciones aplicadas a los jugadores involucrados en la pelea entre Miguel Cabrera y Austin Romine la pasada semana en Comerica Park, quedaron muy cortas a mi juicio, e incluso a algunos que participaron en ello no se les llegó a castigar. Además, la reducción de los juegos a los involucrados tras la apelación tampoco fue del todo justa, caso concreto con el receptor Gary Sánchez.

Muchos pensarán que tanto Boston y New York, puedan hacer de las suyas impunemente por el simple hecho de ser de los equipos más poderosos en Las Mayores, pues la historia nuevamente nos enseña lo contrario.

¿Cuándo? ¿En qué momento?

El ya difunto George Steinbrenner, dueño de los Yankees, fue sancionado en par de ocasiones por períodos bastante prolongados, y son estas:

La primera ocasión fue en 1974, cuando el comisionado Bowie Kuhn lo suspende por dos años tras declararse culpable de haber hecho contribuciones ilegales a políticos durante la era del "Watergate" del entonces presidente Richard Nixon. Luego esa sanción se redujo a 15 meses.

Para la siguiente, nos vamos al año 1990, donde se descubrió que Steinbrenner le había pagado $40.000 a un individuo para que buscara "trapos sucios" a uno de los jardineros de su propio equipo, nos referimos a Dave Winfield. En esta oportunidad es el comisionado Fay Vincent quien lo suspende vetandolo del béisbol de por vida, pero luego es reinstalado en 1993 cuando Bud Selig toma el cargo de comisionado.

También los Red Sox recibieron un severo castigo el pasado año por parte de MLB, donde se les negó la posibilidad de firmar peloteros amateur en el mercado internacional por un año entero, además tuvieron que rescindir de los contratos de cinco peloteros que habían firmado un año antes.

¿A que se debió tal sanción?

Por haber firmado en 2014 al cubano Yoan Moncada por $31.5 millones, quien era el prospecto más codiciado por los equipos de Las Mayores, pero eso no justifica o extravagante del contrato. Esto le costó a Boston el doble por el simple hecho de sobrepasar el monto aceptado por Major League Baseball y tuvieron que pagar un impuesto de dólar-por-dólar, con un total de $63 millones invertidos en solo un pelotero.

¿Ven? las reglas están para acatarlas y en caso de que no, la justicia se debe impartir de manera eficiente si se aplica con determinación e imparcialidad, cosa que Manfred tiene que considerar muy bien.

Pero regresando al tema principal, cabe destacar que el inténto de decifrar señas ha existido desde hace muchos años, lo que se cuestiona es el método, por lo que se debe analizar bien a fondo para establecer un límite. Precisamente por ello, es que no podemos dar por sentada a la tecnología en el béisbol, recordemos que siempre estará unos cuantos pasos adelante de nosotros, y con bastante perspicacia hay que saberla llevar.

Por otro lado, les aseguro que esto puede alimentar la eterna rivalidad de ambas escuadras, que posiblemente se encuentren nuevamente en los playoffs por como se dibuja el actual panorama en la Liga Americana esta temporada.

En síntesis, espero que la organización de los Red Sox -y todas que indaguen en estas aguas- busquen la definición de honestidad en cualquier diccionario, donde siempre encontrará la misma respuesta, de esta manera les recordará que no necesitan de estas prácticas bajas para triunfar, ya que poseen un innegable talento en sus filas. y que la mejor manera de ganar -y la que más se disfruta- es la del juego limpio, honesto y libre de estas tretas, ya el tiempo y la historia se han encargado de recordárnoslo en innumerables oportunidades.


viernes, 1 de septiembre de 2017

Una tercera opción: parte inicial






Hay una frase en la que pienso constantemente, y esa es "No sabemos hacia donde nos dirigimos, sin saber de donde venimos", quizás a raíz de esta cita es que viene mi pasión por la historia, además de la inquietante búsqueda del porque de las cosas, incluso mayor si se trata de este grandioso deporte.

Hoy les comparto un fragmento bastante interesante de ella, que muy probablemente muchos no tengan conocimiento al respecto.

A mediados de los años 1800s, rondaban diversas ligas de béisbol ya a nivel profesional en varias zonas del territorio estadounidense, unas con más prestigio que otras, pero con el pasar del tiempo y a causa de muchas circunstancias, las dos que prevalecieron con los años fueron las que conocemos como la Liga Nacional y la Liga Americana, consideradas mutuamente como rivales por la supremacía del béisbol en Estados Unidos ya a finales del siglo XIX.

Eran ligas tan fuertes en cuanto a nivel y poder de atraer publico, que ninguna pudo sobrepasar ni borrar a la otra para prevalecer como ente único. Es por ello que en 1903 ambas partes llegan a un acuerdo y nace lo que hoy conocemos como la Major League Baseball, y junto ella la Serie Mundial, con la intensión de medir a los campeones de ambos circuitos para coronar al monarca absoluto del béisbol en Norteamérica. Este magnifico proyecto obtuvo un impacto positivo y una inmediata aceptación en la población amante al deporte más antiguo en la unión americana, al punto de repetirlo cada año.

Esto llevaría a comprender a que cualquier otro intento de competir contra la naciente y poderosa liga profesional, fuera tarea casi imposible de materializar. Aunque como nunca falta la ambición -en el buen sentido de la palabra- en las personas, John T. Powers, un promotor de una liga independiente que fracasó en años previos, junto con empresarios pudientes de la época con ganas de entrar el en negocio del béisbol, fundan en 1913 la Federal League (liga federal), encaminada a ser "la tercera liga profesional" logró atraer de su lado a un gran número de estrellas provenientes de la Major League Baseball al ofrecerles mejor paga, consiguiendo un total de 81 peloteros con el derecho de ser agentes libres.

¿Resultado? éxito inmediato, dicho campeonato contaba con un total de siete equipos en ocho distintas ciudades como: Chicago, Cleveland, Covintong-Kansas City, Indianapolis-Newark, St. Louis, Pittsburgh. Además de Brooklyn, Buffalo y Baltimore como tres nuevas divisas más para 1914. Todos aclamados por una afición devota al béisbol en sus regiones, ya que para ese entonces, gozaba de una popularidad muy alta, la mayor de cualquier deporte practicado en Estados Unidos.

Durante sus años de actividad, la Liga Federal tuvo tres temporadas, en las se construyeron nuevos parques y otros fueron renovados. Par de escuadras resultaron campeones de aquella nueva liga: en las dos primeras, los Indianapolis Hoosiers fueron los monarcas, mientras que para la tercera y última zafra, los Chicago Whales se llevaron los máximos honores.

En respuesta a ello, Ban Johnson -fundador y primer presidente de la Liga Americana- tildó a la competencia de ser "piratas", y en función de evitar que el éxodo de peloteros hacia la liga rival siguiera en ascenso, Johnson junto con los dueños, empezaron a subirle el sueldo a los que permanecieron en las Grandes Ligas de $9 mil a $18 mil por temporada, prometiendo mejor paga a aquellos más destacados y vetando de por vida a algún otro pelotero que emigrara de liga.

Todo empezó a decaer cuando la novicia liga, en respuesta a Ban Johnson y compañía, demandó a MLB por mantener el monopolio del béisbol profesional, dicha no prosiguió en la corte por parte del futuro comisionado y amante de la pelota, el juez federal Kenesaw Mountain Landis, quien insistió en que ambas entidades negociaran en paz ya que dicha decisión podía hacer tambalear los propios cimientos del deporte que tanto amaban los estadounidenses.

Con el pasar del tiempo, los dueños de la Liga Federal ya estaban perdiendo dinero, trayendo como consecuencia que cedieran terreno al punto de ser comprados la mitad de ellos por la Liga Americana y Nacional respectivamente, y el desenlace fue el esperando, la situación conllevó a que la despectivamente apodada Outlaw League (liga forajida o liga fuera de la ley) cesara operaciones en 1915, un propósito que concluyó en un abrir y cerrar de ojos.

Seguidamente, dos de los dueños de la Liga Federal ahora como parte de MLB, se les otorgó el derecho de comprar una franquicia cada uno de las Grandes Ligas que estuviera atravesando dificultades. Phill Ball era uno de ellos, dueño de los St. Louis Terriers, adquirió a los St. Louis Browns de la Liga Americana, por otro lado, Charles Weeghman quien poseía a los Chicago Whales en la ya extinta liga, compró a los Chicago Cubs de la Liga Nacional. Este último, combinó ambas escuadras manteniendo el nombre de Cubs, y por su puesto, obtuvo los derechos de su imponente estadio en el norte de la ciudad de los vientos, el Wrigley Field.

Muchos años después de descontinuada, seis jugadores que hicieron vida en la Liga Federal, fueron inmortalizados en el Salón de la Fama de Cooperstown, esto sin duda que sirvió de base para que el legado de esta entidad quedara plasmado para siempre a partir de 1968, cuando el entonces comisionado William Eckert, oficialmente la consideró como liga profesional durante su corto período de actividad de tres años.

¿De cuales jugadores estamos hablando?

  • Mordecai Brown: Apodado como el "Tres Dedos" debido a que perdió dos dedos en su mano diestra en dos diferentes accidentes que sufrió, pero a pesar de eso, nunca dejó de ser un dominante lanzador. Brown jugó para los St. Louis Terriers, que luego pasaron a ser los Brooklyn Tip-Tops a mitad de la temporada de 1914, para la siguiente zafra paso a las filas de los Chicago Whales.
  • Chief Bender: Otro prominente lanzador, y de esa camada que dio un breve salto, jugó paa Baltimore Terrapins en 1915.
  • Bill McKenchnie: Tercera Base que estuvo en las filas de los Indianapolis Hoosiers para la temporada de 1914, y para la siguiente, cambió de aires rumbo a los Newark Peppers.
  • Eddie Plank: Desde la loma, vistió los colores de los St. Louis Terriers en la zafra de 1915.
  • Joe Tinker: Para las dos campañas finales de la Liga Federal, representó a los Chicago Whales desde el Campocorto.
  • Edd Roush: Jardinero Central de los Indianapolis Hoosiers en 1914, y luego de los Newark Pappers en 1915.

Todos los mencionados hicieron vida en las Grandes Ligas, tanto previo a la Liga Federal, como posterior a ella, incluso algunos se convirtieron en Coaches y Managers tras terminar su carrera como jugador. Uno de ellos fue Bill McKenchnie, quien dirigió por más de 20 años en Las Mayores a cuatro equipos diferentes.

Este, señores, se convirtió en el último intento real fuera de la jurisdicción de Major League Baseball de expandir el béisbol profesional a una tercera liga pero, casi medio siglo después existiría otro del que estaré comentando en las próximas semanas.