viernes, 1 de septiembre de 2017

Una tercera opción: parte inicial






Hay una frase en la que pienso constantemente, y esa es "No sabemos hacia donde nos dirigimos, sin saber de donde venimos", quizás a raíz de esta cita es que viene mi pasión por la historia, además de la inquietante búsqueda del porque de las cosas, incluso mayor si se trata de este grandioso deporte.

Hoy les comparto un fragmento bastante interesante de ella, que muy probablemente muchos no tengan conocimiento al respecto.

A mediados de los años 1800s, rondaban diversas ligas de béisbol ya a nivel profesional en varias zonas del territorio estadounidense, unas con más prestigio que otras, pero con el pasar del tiempo y a causa de muchas circunstancias, las dos que prevalecieron con los años fueron las que conocemos como la Liga Nacional y la Liga Americana, consideradas mutuamente como rivales por la supremacía del béisbol en Estados Unidos ya a finales del siglo XIX.

Eran ligas tan fuertes en cuanto a nivel y poder de atraer publico, que ninguna pudo sobrepasar ni borrar a la otra para prevalecer como ente único. Es por ello que en 1903 ambas partes llegan a un acuerdo y nace lo que hoy conocemos como la Major League Baseball, y junto ella la Serie Mundial, con la intensión de medir a los campeones de ambos circuitos para coronar al monarca absoluto del béisbol en Norteamérica. Este magnifico proyecto obtuvo un impacto positivo y una inmediata aceptación en la población amante al deporte más antiguo en la unión americana, al punto de repetirlo cada año.

Esto llevaría a comprender a que cualquier otro intento de competir contra la naciente y poderosa liga profesional, fuera tarea casi imposible de materializar. Aunque como nunca falta la ambición -en el buen sentido de la palabra- en las personas, John T. Powers, un promotor de una liga independiente que fracasó en años previos, junto con empresarios pudientes de la época con ganas de entrar el en negocio del béisbol, fundan en 1913 la Federal League (liga federal), encaminada a ser "la tercera liga profesional" logró atraer de su lado a un gran número de estrellas provenientes de la Major League Baseball al ofrecerles mejor paga, consiguiendo un total de 81 peloteros con el derecho de ser agentes libres.

¿Resultado? éxito inmediato, dicho campeonato contaba con un total de siete equipos en ocho distintas ciudades como: Chicago, Cleveland, Covintong-Kansas City, Indianapolis-Newark, St. Louis, Pittsburgh. Además de Brooklyn, Buffalo y Baltimore como tres nuevas divisas más para 1914. Todos aclamados por una afición devota al béisbol en sus regiones, ya que para ese entonces, gozaba de una popularidad muy alta, la mayor de cualquier deporte practicado en Estados Unidos.

Durante sus años de actividad, la Liga Federal tuvo tres temporadas, en las se construyeron nuevos parques y otros fueron renovados. Par de escuadras resultaron campeones de aquella nueva liga: en las dos primeras, los Indianapolis Hoosiers fueron los monarcas, mientras que para la tercera y última zafra, los Chicago Whales se llevaron los máximos honores.

En respuesta a ello, Ban Johnson -fundador y primer presidente de la Liga Americana- tildó a la competencia de ser "piratas", y en función de evitar que el éxodo de peloteros hacia la liga rival siguiera en ascenso, Johnson junto con los dueños, empezaron a subirle el sueldo a los que permanecieron en las Grandes Ligas de $9 mil a $18 mil por temporada, prometiendo mejor paga a aquellos más destacados y vetando de por vida a algún otro pelotero que emigrara de liga.

Todo empezó a decaer cuando la novicia liga, en respuesta a Ban Johnson y compañía, demandó a MLB por mantener el monopolio del béisbol profesional, dicha no prosiguió en la corte por parte del futuro comisionado y amante de la pelota, el juez federal Kenesaw Mountain Landis, quien insistió en que ambas entidades negociaran en paz ya que dicha decisión podía hacer tambalear los propios cimientos del deporte que tanto amaban los estadounidenses.

Con el pasar del tiempo, los dueños de la Liga Federal ya estaban perdiendo dinero, trayendo como consecuencia que cedieran terreno al punto de ser comprados la mitad de ellos por la Liga Americana y Nacional respectivamente, y el desenlace fue el esperando, la situación conllevó a que la despectivamente apodada Outlaw League (liga forajida o liga fuera de la ley) cesara operaciones en 1915, un propósito que concluyó en un abrir y cerrar de ojos.

Seguidamente, dos de los dueños de la Liga Federal ahora como parte de MLB, se les otorgó el derecho de comprar una franquicia cada uno de las Grandes Ligas que estuviera atravesando dificultades. Phill Ball era uno de ellos, dueño de los St. Louis Terriers, adquirió a los St. Louis Browns de la Liga Americana, por otro lado, Charles Weeghman quien poseía a los Chicago Whales en la ya extinta liga, compró a los Chicago Cubs de la Liga Nacional. Este último, combinó ambas escuadras manteniendo el nombre de Cubs, y por su puesto, obtuvo los derechos de su imponente estadio en el norte de la ciudad de los vientos, el Wrigley Field.

Muchos años después de descontinuada, seis jugadores que hicieron vida en la Liga Federal, fueron inmortalizados en el Salón de la Fama de Cooperstown, esto sin duda que sirvió de base para que el legado de esta entidad quedara plasmado para siempre a partir de 1968, cuando el entonces comisionado William Eckert, oficialmente la consideró como liga profesional durante su corto período de actividad de tres años.

¿De cuales jugadores estamos hablando?

  • Mordecai Brown: Apodado como el "Tres Dedos" debido a que perdió dos dedos en su mano diestra en dos diferentes accidentes que sufrió, pero a pesar de eso, nunca dejó de ser un dominante lanzador. Brown jugó para los St. Louis Terriers, que luego pasaron a ser los Brooklyn Tip-Tops a mitad de la temporada de 1914, para la siguiente zafra paso a las filas de los Chicago Whales.
  • Chief Bender: Otro prominente lanzador, y de esa camada que dio un breve salto, jugó paa Baltimore Terrapins en 1915.
  • Bill McKenchnie: Tercera Base que estuvo en las filas de los Indianapolis Hoosiers para la temporada de 1914, y para la siguiente, cambió de aires rumbo a los Newark Peppers.
  • Eddie Plank: Desde la loma, vistió los colores de los St. Louis Terriers en la zafra de 1915.
  • Joe Tinker: Para las dos campañas finales de la Liga Federal, representó a los Chicago Whales desde el Campocorto.
  • Edd Roush: Jardinero Central de los Indianapolis Hoosiers en 1914, y luego de los Newark Pappers en 1915.

Todos los mencionados hicieron vida en las Grandes Ligas, tanto previo a la Liga Federal, como posterior a ella, incluso algunos se convirtieron en Coaches y Managers tras terminar su carrera como jugador. Uno de ellos fue Bill McKenchnie, quien dirigió por más de 20 años en Las Mayores a cuatro equipos diferentes.

Este, señores, se convirtió en el último intento real fuera de la jurisdicción de Major League Baseball de expandir el béisbol profesional a una tercera liga pero, casi medio siglo después existiría otro del que estaré comentando en las próximas semanas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario