viernes, 17 de noviembre de 2017

Abrupta despedida





Al ver en retrospectiva, nos damos cuenta que a lo largo de la historia, el béisbol siempre se ha encargado de darnos tanto en lo que a emociones se refiere, que además de penas y glorias, mantenernos al borde de los nervios por algún electrizante partido de eliminación, también una de ellas.

Y más que eso, es a través de el que llegamos a desarrollar un profundo afecto por esas figuras que ejecutan todas esas acciones en el campo de juego, que para muchos niños son más que inspiración o influencia, son meros héroes, que por su puesto, nos hacen sentir a todos nosotros lo mencionado previamente. Es debido a esto, que cuando alguno de ellos nos deja en el plano terrenal, sentimos un gran dolor y vacío por más que nunca llegamos a conocer a los personajes en cuestión.

Y ese es exactamente el tema que tocaremos en la nota de esta semana...

Es casi que irreal la cantidad de peloteros que nos han dicho adiós por causas ajenas a algo natural en los últimos años, como los casos recientes de José Fernández, Oscar Taveras, Yordano Ventura y Andy Marte. Ahora henos aquí, nuevamente encontrándonos con ese sentimiento de pesar, puesto que uno de los grandes lanzadores de la ultima década nativo de la ciudad de Denver, se ha unido a varios en ese campo de sueños, hablamos de Harry Leroy "Roy" Halladay.

Quien colgara los spikes en 2013 por molestias en la espalda, lastimosamente encontró la muerte realizando una de sus grandes pasiones a la corta edad de 40 años el pasado día 7 del mes en curso, al estrellarse cerca de la costa de Florida piloteando su avión privado ICON A5 -adquisición de Halladay que había mostrado en Twitter cuatro semanas atrás-, se informó que el accidente ocurrió en las aguas del golfo de México, a unas 10 millas (16 km) de la costa de San Petersburg, confirmado por el Condado de Pasco. Además, Control de Trafico Aéreo reportó tres señales de socorro antes del terrible desenlace.

Esta no sería la primera vez que un pelotero nos deja por esta misma causa. Roberto Clemente, Thurman Munson y Cory Lidle mueren igualmente en un accidente aéreo.

No tuve la dicha de verlo lanzar en persona pero, bastaba con verlo trabajar por televisión para notar el calibre de pelotero que era, logrando cosechar grandes éxitos individuales faltándole tan solo el anillo de campeón. Pero más que eso, era una excelente persona tanto en el terreno como fuera de el, ganándose el respeto de propios y extraños con su manera de ser tan única, amistosa. Siendo un -dicho por varios que compartieron labores con él- excepcional ser humano.

¿Prueba de ello? la cantidad de peloteros como el veterano Chase Utley, Ryan Howard, Jeyson Werth, Carlos Ruíz, Pedro Martínez y muchos otros más que recordaron la memoria al fallecido lanzador. Por su parte, las dos organizaciones que representó como jugador activo y luego como instructor, rindieron homenajes en sus parques donde los fanáticos también pudieron mostrar sus respetos.

Algunas curiosidades y hazañas que siempre recordaremos del apodado "Doc" en su estadía en la gran carpa, son:


  • Fue la primera selección de los Blue Jays en el draft de 1995, como número 17 global.

  • En su carrera de 17 temporadas -12 con los Blue Jays y 4 con los Phillies-, fue líder en victorias de la MLB en las dos oportunidades que ganó el premio Cy Young (2003 y 2010), uno en ambos circuitos.

  • Líder en las Grandes Ligas en juegos completos desde 2009. su porcentaje es de 17.2%, siendo mayor que la de: Roger Clemens (16.2%), Dwight Gooden (16,6%) Randy Johnson (16.6%), Greg Maddux (14,5%), Orel Hershiser (14.6%), Pedro Martínez (11.2%), John Smoltz (11.0%), Tom Glavine (8.2%). En su mayoría inmortales.

  • Cinco zafras con al menos 200 abanicados y 40 o menos boletos otorgados, ningún otro pitcher en la historia tiene más de tres.

  • Tuvo ocho aperturas con al menos 125 lanzamientos durante su carrera, mientras que son seis las que ha tenido cualquier otro lanzador en las ultimas dos temporadas.

  • Su récord de por vida fue de 203-105, llegando al séptimo inning en 40 de esas derrotas y tuvo 15 juegos completos en los cuales terminó con la derrota.

  • Muchos de los abridores hoy en día son limitados con los respectivos 100 lanzamientos, pero Halladay en su carrera tuvo 390 aperturas con un promedio de 101.5 lanzamientos por salida.

  • También lanzó al menos 100 pitcheos en 241 de sus 390 aperturas, y en las 149 que no llegó a la centena, fueron juegos completos.

  • Temporadas en las que lanzadores tuvieron por lo menos 200 ponches y más de 30 boletos permitidos: Clayton Kershaw (2017), Cliff Lee (2012), Roy Halladay (2010), Cy Young (1904 y 1905) y Jim Whitney (1884; en esa época seis bolas malas representaban un boleto).

  • En su apertura de juego perfecto ante los Marlins el 29 de mayo de 2010 con los Phillies, empezó los primeros cuatro bateadores con cuenta de 0-3, siendo este el vigésimo en la historia de Las Mayores.

  • Lanzó un no-hitter en el primer juego de la Serie Divisional ante los Reds el 6 de octubre de 2010, convirtiéndose apenas en el segundo lanzador en la historia de las Grandes Ligas en blanquear a un equipo en playoffs. Antes de Halladay, el primero en concretar tal odisea fue Don Larsen de los Yankees, en el quinto juego la Serie Mundial de 1956 ante los Dodgers. 

  • Se convirtió en el primer lanzador desde Nolan Ryan -en 1973 con los California Angels-. en lanzar dos no-no en una misma temporada, como también el séptimo en lanzar juego perfecto y no-hitter en su carrera uniéndose a Cy Young, Addie Joss, Jim Bunning, Sandy Koufax, Randy Johnson y Mark Buehrle. Además, fue el primero en la historia de las Grandes Ligas en lograr lanzar ambas proezas en una misma temporada incluyendo los playoffs.

  • Esta demuestra el claro dominio del Doc en la loma...

        Récords de los equipos cuando abría: 87 juegos sobre .500 (195-108)
        Récords de los equipos cuando no abría: 24 juegos debajo de .500 (646-670)
        Diferencial en porcentaje de victoria: 153 puntos.


  • Y como último dato, Halladay también participó en nuestro béisbol en la temporada 1997-1998 con los Cardenales de Lara, siendo claves en el campeonato del equipo larense en aquella zafra. En la temporada regular dejó efectividad de 1.54 en cinco aperturas y en la semifinal fue de 3.12 en 26 innings de labor. Para la ronda final, ante los Leones del Caracas, abrió 2 encuentros y en 10 innings permitió cuatro carreras.


Sin duda alguna deja detrás unos increíbles argumentos para una posible exaltación a Cooperstown,  quien sería elegible para el 2019 junto a Andy Pettitte y Mariano Rivera, aunque solo el tiempo lo dirá.

Mientras una vida un tanto más longeva se extinguió, una mucho más joven encontró el mismo devastador final, hablamos de Daniel Flores, el prospecto venezolano de la organización de los Red Sox.

El joven margariteño que sorprendió a muchos en el pasado mes de julio por una increíble madurez detrás del plato y como persona, lo llevaron a recibir un abultado bono por parte de su organización para asegurar su firma pero, por más sorprendente que fue todo este rotundo éxito inicial, más sorpresa fue haber perecido por complicaciones derivadas de la metástasis de un cáncer de páncreas.

A su vez, el presidente de Operaciones de béisbol de la organización de Boston, Dave Dombrowski, lanzó un comunicado oficial sobre la perplejidad de los sucesos, donde afirmó lo siguiente:

“Ver cortarse la vida de un joven con tal provenir es una tristeza enorme pata todos nosotros. En nombre de los Red Sox, quiero manifestar nuestra más profunda condolencia a la familia de Daniel”.

Estaba rankeado por Baseball America y MLB.com como uno de los tres mejores prospectos internacionales del reclutamiento del presente año. Ningún scout dudaba del increíble potencial que podía desarrollar el venezolano, lo que lo llevó a firmar por $3.1 millones apenas hace cuatro meses. uno de los bonos más altos que se haya entregado en latinoamerica y el tercero mejor a un criollo.

Daniel Flores constantemente hablaba de sus ganas de debutar en las Grandes Ligas en un futuro cercano, de materializar su más anhelado sueño, siguiendo los pasos de sus ídolos Salvador Pérez, Miguel Cabrera y Víctor Matínez, pero se fue demasiado pronto como para poder ver junto a él como alcanzaba su preciado everest.

Nuevamente al béisbol lo embarga el luto, debido a la partida de dos personas en direcciones diferentes en la vida que comparten algo en común, una muy abrupta despedida, dejando detrás de ellos familia, amigos, y allegados que los extrañarán.

Desde esta pequeña ventana, me uno en oraciones por la paz de sus almas.

¡Descansen!.


viernes, 3 de noviembre de 2017

¡Houston Strong!





Por obvias razones, la nota de esta semana va dedicada a un tema que a cualquier fanático de este maravilloso deporte, emocionaría en un santiamén, y la empezamos emulando aquella vieja frase popular bien arraigada en la cultura pop con un ligero cambio, el cual sería... "Houston, tenemos un problema título".

Y si, mis queridos lectores, precisamente nos referimos al desenlace que tuvo la reciente Serie Mundial, en la que los Astros se bañaron de gloria en el Dodger Stadium, de esas míticas plazas que aún prevalecen en las Grandes Ligas a pesar del modernismo. Pero detrás de toda esta embriagante emoción, que sin duda ya empezó a arropar a toda una ciudad con justa razón, hay un sinfín de curiosidades y datos interesantes que adornan esta gran experiencia que viven los siderales, sus seguidores y todo el mundo del béisbol.

Para empezar, algunos recordarán como en 2005 de la mano de los Killer Bs -Craig Biggio y Jeff Bagwell- y el manager Phil Garner, alcanzaron por primera vez un clásico de otoño en su historia, donde caerían de manera estrepitosa ante los White Sox. Luego de aquel amargo recuerdo, el equipo no pudo recuperarse de ello, pues entraron en una etapa de reestructuración completa de cara al futuro, ¡y vaya que está dando frutos hoy en día!.

Fueron años difíciles para la organización, puesto que desde la temporada 2011 hasta la 2013 -época donde cambiaron de dueño, de división, y de liga- terminaron las mencionadas zafras con marca perdedora con más de 100 derrotas. De lo que muchos no se percataron, es que esa transformación de toda la nómina ya se encontraba en movimiento desde hace un tiempo.

Tanto el venezolano José Altuve -múltiple campeón bate y sólido candidato al premio MVP de la Liga Americana en esta campaña-, el lanzador Dallas Keuchel -Cy Young en 2015-, como el utility Marwin González, son los pioneros y más longevos en este proyecto que hoy está en su máximo esplendor.

Es debido a que el futuro de la franquicia prometía un mundo, que la revista deportiva, Sports Illustrated, publica en junio de 2014 una edición anunciando a los Astros serían los campeones de la Serie Mundial en tan solo tres años -hoy en 2017-, a base de un buen reclutamiento y excelentes cimientos sabermétricos.

¿Quién iba a creer que una predicción se iba a concretar de tal manera?

Incluso, el éxito se pudo haber adelantado un par de años a medida de que el equipo empezó a madurar y a verse mejor con la llegada de Carlos Correa como novato en la temporada de 2015, y junto a toda una máquina bien engrasada con récord favorable, alcanzaron los playoffs por primera vez en 10 años por vía del Wild Card de la mano de su nuevo estratega, A.J. Hinch, quien aún lidera este grupo. Al final aún no era el tiempo para Houston, cayendo en el quinto, decisivo y emocionante encuentro de Series Divisionales ante los Royals, quienes a la postre conquistaron la Serie Mundial en aquella oportunidad ante los Mets.

Todo este feedback nos trae de regreso a 2017, ya que tras 55 años de existencia, era una de las más antiguas -de los cuatro grandes deportes profesionales en Estados Unidos- sin ganar un campeonato. Los que aún permanecen en esta oscura lista son los Texas Rangers (56), y los Atlanta Falcons (52) de la NFL, que curiosamente, ambas escuadras estuvieron a nada de conseguir su anhelado objetivo en años recientes.

Un gran grupo se logró formar, y ya con la experiencia de la base -sumando la de Yulieski Gurriel, Carlos Beltrán y Justin Verlander-, surgieron nuevas piezas que emergieron como la gerencia lo esperó desde que los seleccionaron en el sorteo anual de peloteros, y algunos de ellos son...


  • George Springer: Jardinero Central, tomado como décimo primera selección global en el draft de 2011.
  • Carlos Correa: Campocorto, fue elegido como primera selección global en el draft de 2012, convirtiéndose así en el primer latino en ser tomado como primera opción.
  • Alex Bregman: Tercera Base, tercera selección global del draft de 2015.


Ya con ese equipo bien compenetrado y con más de 100 victorias a cuestas, lo único que separaba a los Astros de ese tan ansiado título de campeón, eran los todo poderosos Dodgers que no fue un hueso fácil de roer, al mantenernos en una constante montaña rusa de emociones durante toda una semana. Recordándonos que toda Serie Mundial de tal calibre casi que por ley siempre se decide en un juego siete, por algo esas son las dos mejores palabras en todo el deporte.

Y ya para adentrarnos en materia de este encuentro...

Esta fue la primera vez que un séptimo partido de Serie Mundial se disputaba en el Dodger Stadium, incluso también la vez primera desde el clásico de otoño de 1931 que ambos equipos con más de 100 partidos ganados en la temporada regular disputaban un juego decisivo en la Serie Mundial. Además, por segundo año consecutivo que la serie va a un máximo de siete encuentros, no pasaba desde las ediciones de 2001 -Yankees v Diamondbacks- y 2002 -Angels v Giants-.

Los abridores para esta ocasión y al igual que el Juego 3 en el Minute Maid Park, eran McCullers Jr. y Darvish. Y para pesadilla de los Dodgers, los Astros anotarían inmediatamente tras un extrabase de Springer y error de Bellinger que permitió a Bregman alcanzar la segunda base, acto seguido se estafaría la antesala para ser impulsado por Altuve. Para el siguiente inning, los del estado de la estrella solitaria montaron seria amenaza y McCullers Jr. ayudaría en su propia causa trayendo una más a la registradora, para luego anotar dos par de ellas gracias a un soberbio vuelacercas por parte de George Springer -nombrado MVP de la Serie Mundial-, su quinto de la serie, igualando así a Reggie Jackson y a Chase Utley como los peloteros con más cuadrangulares en una Serie Mundial e implantando un récord de 29 bases totales en alguna serie de playoffs

Al igual que en el Juego 3, Yu Darvish tuvo tan solo 1.2 innings de labor -la más corta de su carrera- y se convirtió en el pitcher con dos aperturas de menos de dos entradas lanzadas en una Serie Mundial, y el primero desde Art Ditmar en la serie de 1960 vistiendo el uniforme de los Yankees.

A su vez, Brandon Morrow relevó al japonés para ser apenas el segundo pitcher en lanzar en los siete encuentros de un clásico de otoño, uniéndose a Darold Knowles quien lo hiciera en la serie de 1973 siendo parte de los Athletics. Además, McCullers duró 2.1 innings, permitiendo tres imparables y estableciendo un récord en bolear a cuatro bateadores, y como dato curioso, es el primer abridor con una carrera impulsada en séptimo juego de una serie desde que lo hiciera Bob Gibson con los Cardinals en 1967. Hablando de lanzadores abridores, esta también fue la primera vez en un séptimo de Serie Mundial que ninguno de los dos pasan del tercer capítulo.

Los Dodgers no fueron para nada oportunos con el madero como acostumbran, fallaron al anotar carreras en los primeros cinco innings, a pesar de poner corredores en posición anotadora en cada uno de ellos, tan solo lograron producir en una oportunidad de 13 en los pies de Joc Pederson. También hizo su aparición en condición de relevo el caballo Clayton Kershaw con cuatro innings de trabajo sin permitir rayitas, de esa manera rompe el récord de Orel Hershiser en una postemporada con 33 abanicados.

No podemos pasar por alto la brillante actuación de Charlie Morton, quien relevó los últimos cuatro innings, acreditándose así la victoria junto con la de su equipo.

Una grandiosa victoria para la ciudad de Houston, que no celebraba un título en algún deporte profesional desde que los Rockets en la NBA vencieran al Orlando Magic en Las Finales de 1995. Esta alegría llega en el mejor momento posible y cuando más lo necesitaban tras los desastres que vivieron hace dos meses por el Huracán Harvey, en la que también ha aportado -y mucho- el caza quarterbacks de los Houston Texans, J.J Watt, al recaudar mucho más que dinero a la causa, sino también su entrega y compromiso con la metrópolis.

Esto, le confirma con creces a todo Houston, que no están solos.

Ahora nos toca la peor parte de todo esto; el guayabo de la temporada muerta, y 146 días por delante para el opening day.

¿Y lo bueno?

Haber visto por tercer año consecutivo romper una larga sequía en el mejor béisbol del mundo, y que por fin se corona como campeón un equipo del estado de Texas.

Ah, y por su puesto, mis más sinceras felicidades a la organización de los Astros por su muy merecida hazaña... y como decía el parche que usaron en el uniforme en los playoffs  ¡Houston Strong!