domingo, 29 de septiembre de 2019

La pelota en la alfombra roja





Desde esta ventana, nos hemos dedicado a deshilar y debatir sobre muchos temas relacionados al acontecer del béisbol en general, bien sea desde materia gerencial, curiosidades, historia, actualidad, homenajes o análisis pero, para hoy cambiaremos un poco la dinámica, ya que traemos una nota un tanto fresca, distinta y bastante entretenida.

Como muchos sabrán, este deporte ha ido de la mano de la cultura estadounidense por muchísimos años ya, al punto de impactar de igual forma en países latinoamericanos, y otros a nivel mundial, es por eso que era inevitable que el diamante también colisionara con el mundo del espectáculo, y específicamente con Hollywood.

Dicho esto, perdemos la cuenta de cuantos largometrajes están basados en nuestro pasatiempo predilecto; unos históricos, otros documentales, animados, incluso hasta algunos bien hilarantes que están a orden del día.

Es tanta la cercanía entre ambos universos, que la MLB anunció para la temporada de 2020, un encuentro entre los White Sox y los Yankees en ese maizal de Iowa donde se filmó una mítica cinta que se estrenó en el año 1989, de ella estaremos hablando a continuación.

Sin más preámbulo, pasamos a nombrar algunos de las más importantes, de manera que podamos disfrutar de esta fantástica disciplina -o para algunos de encaminarse hacia ella- desde la perspectiva del séptimo arte.

Comenzamos...




1) Field of Dreams (1989)




Es en este largometraje que mencionamos previamente, donde se desarrolla la trama del citado maizal, donde Ray Kinsella -interpretado por Kevin Costner- un joven granjero empieza a escuchar una constante e incesante voz, esa que le dice que si lo construye, ellos irán.

Ante tal misterio, se le van develando eventos que en su vida imaginó poder ver, como presenciar al reparto de los White Sox de 1919, especialmente a al ídolo de su padre; Shoeless Joe Jackson, quienes cobran vida ante un imponente diamante hecho por el mismo Kinsella en su propio maizal en Iowa.




2) 42 (2013)




Hoy en día, en la pelota de las Grandes Ligas podemos notar que existen diversos jugadores provenientes de otras latitudes y razas, pues, eso no fue posible hasta que Brach Rickey, en otrora gerente general de los Dodgers de Brooklyn, trajo en 1947 desde las Negro Leagues, a un personaje que cambiaría el mundo de la MLB para siempre, si, a Jackie Robinson, para convertirse en el "primer" jugador de color en la cúspide del béisbol en plena era de segregación racial.

Esta grandiosa cinta está bajo la dirección de Brian Helgeland y protagonizada por Chadwick Boseman -si, Black Panther- y Harrison Ford, relata el tedioso y rudo camino que tuvo que atravesar el número 42 desde su firma por los Dodgers, pasando por ligas menores, hasta su llegada a Las Mayores. Rompiendo así, con el "acuerdo de caballeros" que perduró por tantos años en el mejor béisbol del mundo.



3) Eight Men Out (1988)





Antes de los grandes contratos y la agencia libre, los jugadores de Grandes Ligas eran prácticamente empleados eternos de los equipos con los que militaban debido a la cláusula de reserva, y ante la constante negativa del mandamás Charles Comiskey en pagarle a sus valiosos White Sox de Chicago -el mejor equipo para el año 1919- lo que en realidad valían, estos deciden -o al menos 8 de ellos- en represalia vender la Serie Mundial de aquella zafra en contra de los inferiores en nivel pero, mucho mejor pagados Reds de Cincinnati, a cambio de una buena suma de dinero con apostadores.

Tras rumores sobre el posible complot, se designó al primer comisionado no solo de las Grandes Ligas sino, en el deporte en general, para así devolverle la credibilidad al béisbol que se vio afectado. Además, el caso de los Black Sox pasó por la corte para su veredicto final. Este largometraje está a manos de Charlie Sheen, John Cusack, Christopher Lloyd, D.B Sweeney, y Cliffton James. Escrita y dirigida por John Sayles.



4) The Sandlot (1993)



Quién haya jugado pelota con amigos en el vecindario, o en un campo inventado, pues esta película relataría su infancia en su totalidad.

Esta fresca historia nos cuenta la llegada de un chico a la ciudad de San Francisco, y busca como encajar en su nuevo entorno, el cual busca desesperadamente aprender a jugar béisbol con un grupo de chicos que practican el pasatiempo norteamericano por diversión.

Esto hace que vivan así increíbles momento juntos en ese verano de 1962 en aquel viejo solar. La cinta se convirtió en una película de culto debido a su gran éxito a nivel mundial, y cuenta con la presencia de James Earl Jones .si, el mismisimo Darth Vader-, co-escrita por David Mickey Evans y Robert Gunter, y dirigida por el mismo Evans.



5) Moneyball (2011)




Basado en el trabajo de Michael Lewis, y de la mano del mismo Brad Pitt y Jonah Hill en la pantalla grande, se nos presenta ante nuestra vista el futuro del juego, de como este innovador proyecto vendría a cambiar sistema de como se venían manejando las cosas en todo nivel en el mejor béisbol del mundo apoyándose en ese término que ya es una realidad; la sabermetría.

Billy Bean nos demuestra de como con poco y ante las grandes chequeras de equipos poderosos, se les puede hacer frente en el terreno de juego.




6) The Perfect Game (2009)



Esta conmovedora, e inspiradora historia va más allá que solo béisbol, es sobre la vida misma. Viene a recordarnos de ese instinto de superación y de que nada es imposible, que los obstáculos están para superarlos, bien lo demuestra este grupo de jóvenes mexicanos que siendo una especie de David, tumba a cualquier Goliath que se topó en el camino hacia el éxito.



7) The Rookie (2002)



No solo nos conmueve Dennis Quaid en la piel del lanzador Jim Morris con esta maravillora historia de perseverancia, sino que nos viene a recordar de que nunca podemos abandonar las cosas que más amamos, ¡aún a pesar de la edad!



8) Trouble With The Curve (2012)




Clint Eastwoond, Justin Timberlake y Amy Adams nos maravillan con este drama digna de alfombra roja.

Gus Lobel (Eastwood) un ya veterano scout de Grandes Ligas para la organización de los Braves de Atlanta, quiere demostrar al final de su contrato que a pesar los nuevos métodos de scouteo, y nuevos talentos irrumpiendo en su área, como Johnny Flanagan (Timberlake), quiere demostrar que incluso con su avanzada edad aún está al 100 de sus capacidades como cazatalentos.



9) The Fan (1996)




Este brillante thriller psicológico protagonizado por el mismísimo Robert De Niro, y Wesley Snipes, nos muestra a cuanto puede llegar una obsesión por algo. En este caso, Gil Renard (De Niro) mezcla no de la mejor manera su caótica vida, con su pasión por el béisbol, por los Giants de San Francisco y por su nueva adquisición estrella; Bobby Rayburn (Snipes). Por todo lo anterior, Renard empieza a tomar decisiones de las que cualquiera pudiera arrepentirse. 




10) 61* (2001)




El récord de 60 cuadrangulares en una temporada establecido por la leyenda Babe Ruth, parecía algo inalcanzable, hasta que 34 años más tarde par de estrellas -también jugadores de los Yankees- empezaron a estremecer a todo el Bronx con sus increíbles habilidades para sacar la bola del parque.

Mientras que Mickey Mantle (Thomas Jane) era el amado y consentido de todo Yankee Stadium y por la prensa, para Roger Maris (Barry Pepper) era todo lo contrario, pero mientras la alargada temporada de 1961 va entrando en calor, Maris demostrará el porque fue el MVP de la anterior zafra, al punto de competir codo a codo con Mantle indirectamente en romper esa majestuosa marca de vuelacercas establecida por el Bambino en 1927.



11) Major League (1989)




¿Se imaginan a una histérica viuda haciendose cargo de una franquicia de Grandes Ligas? sin duda que sería la combinación ideal de una tormenta perfecta para el desastre, y pues lo es.

Con sus intención de mover a toda costa a los míticos Indians de Cleveland hacía Miami, contrata a lo peor de lo peor, incluso convictos, de manera tal de poder perder tanto para lograr su objetivo; el sur de la Florida. Con lo que no contaba Phelps, es que esa banda de desincronizados que perdía a diestra y siniestra -entre ellos Charlie Sheen y Wesley Snipes-, harían inesperadamente de la tribu un excepcional ganador club de pelota.

Les seré totalmente honesto, este es un tema que me apasiona a cabalidad, y acá puedo pasar todo el día desglosandoles estas grandiosas obras, como por ejemplo; la hazaña de lanzar un juego perfecto en Yankee Stadium por parte de Billy Chapel (Kevin Costner) con el corazón roto en For Love of the Game, o el sobrenatural talento de Roy Hobbs (Robert Redford) con el madero en The Natural, Jimmy Fallon en Fever Pitch, la animación basada en el mito del gran Babe Ruth en Everyrone's Hero, y las muy recordadas comedias, The Benchwarmers, Rookie of the Year o Little Big League pero, paro acá me detengo antes de llenarles esa lista de espera.

Simplemente magnifico, ¿no les parece? con solo relatar estas fenomenales cintas, provoca revivirlas desde la comodidad de mi sofá. Así que, acompáñenme a rememorarlas.


martes, 5 de marzo de 2019

Los nuevos multimillonarios





Cada cierto tiempo, jugadores de una talla muy alta, o de élite, llegan a la agencia libre, bien recordamos a muchos de ellos a través de los años, desde la época de Reggie Jackson, hasta nuestros días. Por lo cual siempre veremos la pugna entre equipos interesados en adquirir los servicios de estas superestrellas, como bien lo sabía hacer el recordado George Steinbrenner.

Dicho momento, llegó a partir de la presente offseason donde Bryce Harper y Manny Machado iban a estar en el foco al entrar al mercado y buscar un nuevo contrato, bien sea con sus escuadras u otras.

Sumando lo extraordinarios peloteros que son, también hubo una condición un tanto inedita que los acompañaba a ambos por igual en la búsqueda de ese contrato soñado, y es la juventud que poseen. Es una rareza en el béisbol encontrar en el mercado a dos grandes astros a tan corta edad, por lo que los equipos que los adquirirán, no solo van a hacerse de los servicios de unos verdaderos caballos, sino que tendrán el privilegio de disfrutar de sus habilidades a total plenitud debido a la misma.

Es entonces que después de largos meses de negociaciones, entrevistas, visitas, encuentros, en la que nos mantuvimos a la expectativa de sus movimientos, el 21 del mes pasado Machado por fin lograría pactar con los Padres de San Diego, por la suma de $300 millones y lo amarraría al equipo californiano por 10 temporadas, que es lo que precisamente estaba buscando el infielder oriundo de la Florida.

Tan solo quedaba Harper en el radar, quien no tardaría porque apenas días más tarde selló su firma con los Phillies de Philadelphia por la cifra récord de $330 millones y 13 temporadas. El jardinero obtiene así -otra obra de Scott Boras- el contrato más lucrativo no solo de las Grandes Ligas, sino del deporte profesional en los Estados Unidos en general. Tendrá un salario promedio de $25.4 millones por año.

Además de superar el contrato de Giancarlo Stanton con los Yankees ($325 millones), ganará incluso más que Russell Westbrook ($207 millones), el base de los Oklahoma City Thunders en la NBA, y también deja atrás a Matt Ryan ($150 millones), quarterback de los Falcons de Atlanta en la NFL.

Cabe destacar que desde que firmó el pasado 2 del presente mes, se han vendido más de 100 mil entradas en un solo día para ver a los Phillies en casa.

Machado regresará con su jersey número 13 en San Diego, el mismo que usaba en sus días en Baltimore. Mientras que Harper ya no llevará consigo el acostumbrado 34 para no interferir con el mismo que vestía el inmortal Roy Halladay, optará por el dorsal 3, que según Fanatic ya ha roto récords de venta tan solo en las primeras 24 horas de su firma, superando así a LeBron James en su primer día con los Lakers, también en menos de dos semanas ya es la más vendida en la historia del deporte estadounidense. ¡Asombroso!

A este universo de supercontratos, a su vez se ha sumado el antesalista Nolan Arenado, quien ha conseguido una extensión con los Rockies de Colorado por $260 millones y ocho temporadas. Una estampa más que merecida para el flamante y constante ganador del Guante de Oro desde su llegada a Las Mayores con los de la ciudad de la milla (seis en seis campañas).

Por detrás de ellos, el jardinero central de los Yankees, Aaron Hicks, acordó con los Mulos extender por $70 millones por siete zafras más. Y quien fuera el MVP de la Liga Nacional en 2013, Andrew McCutchen, pactó también con los Phillies por $50 millones y tres temporadas, sin duda que tendrá muy buena compañía en los jardines del Citizens Bank Park.

A raíz de esta ola de nuevos contratos, se establece de alguna manera el mercado de cuanto puedan valer el resto de los jugadores depende de su jerarquía y nivel. En los próximos años, pudieramos ver sumarse al tren de los nuevos multimillonarios a un Aaron Judge, un Mookie Betts, o también al mismo Mike Trout, quien fuentes aseguran que los Angels estarían interesados en retener al jardinero con una prominente extensión de $350 millones -quien los vale- por 10 temporadas, lo que lo ubicaría en el tope como el mejor pagado.

Lo curioso de todo, es que mientras unas figuras importantes ya tienen trabajo, otros como los abridores Dallas Keuchel y Gio González, el cerrador Craig Kimbrell, los jardineros Carlos González y Adam Jones aún siguen como agentes libres, por solo nombrar algunos casos resaltantes, que sigue siendo un golpe fuerte para la Asociación de Jugadores en general.

Es donde viene la pregunta que nos hemos hecho desde el offseason pasado, ¿Por qué se han tardado en firmar todos estos astros del diamante?

Es un tema un tanto profundo, pero es básicamente debido a "huecos" legales en el último convenio laboral firmado por ambas partes que entró en vigencia en 2017, en donde los dueños de equipo visiblemente han recuperado terreno en materia de controles sobre el jugador, salarios, contratos y demás. Algo por lo que el mismísimo Marvin Miller luchó por años como Director Ejecutivo de la MLBPA. Ya veremos que sucede cuando vuelva a renovarse el mismo en 2021.

Mientras tanto, ya fuimos testigos de estas grandes firmas que todos ansiábamos ver desde el noviembre pasado, ahora es turno de ellos en justificar sus contratos, demostrando su nivel ante sus nuevos fanáticos y ante todos nosotros los amantes del buen béisbol, de manera que no solo puedan llevar a sus escuadras a la postemporada, sino también al destino soñado; La Serie Mundial y el anillo de campeón.



domingo, 24 de febrero de 2019

Nueva meta, mismo reto





El 8 de enero de 2012, el Sports Authority Field de Mile High se encontraba abarrotado como de costumbre para presenciar un electrizante encuentro bastante especial, ya que para esa ocasión los Broncos se jugaban el Wild Card de la Conferencia Americana ante los siempre favoritos Steelers de Mike Tomlin y Big Ben.

Con el marcador igualado a 23 puntos tras cuatro cuartos, se jugaba fútbol americano gratis en la altura de Denver. Al empezar el tiempo extra, los locales poseían la primera serie ofensiva que comenzaba desde la propia yarda 20, con el ataque comandado por Tim Tebow iniciando la jugada en primero y diez, el zurdo lanza un perfecto espiral conectando con Demaryius Thomas en la 40, donde este veloz receptor abierto haría su estampida sin ser detenido hasta la zona de anotación, dándole así un dramático final al encuentro y el boleto directo a los Broncos al partido divisional en Foxborough.

El estruendoso estallido de victoria de los locales no se hicieron esperar en lo absoluto, David había vencido a Goliat. Una noche gloriosa e inolvidable para el joven y muy talentoso QB de segundo año, ¿no?

Lo lamentable es que para Tebow -y sin tener la más mínima idea de ello-, ese habría sido su último gran momento en la NFL tras aquella estupenda velada, ya que a pesar de esa mágica victoria, la temporada terminaría a manos de los todo poderosos Patriots tan solo una semana más tarde, y es entonces cuando todo se empezaría a derrumbar delante de sus ojos.

Empezando por la llegada de Peyton Manning al equipo de la ciudad de la milla ese mismo verano y su inmediato despido. A partir de entonces, deambuló por tres escuadras más hasta llegar a la conclusión de abandonar el fútbol americano profesional en el 2015.

Que curioso que después de haber sido exitoso y venerado en sus años con los Gators en el fútbol americano colegial, su prometedora carrera haya terminado de esta manera, en la que logró no solo ser laureado con incontables premios individuales, sino también levantar el trofeo de campeón en par de ocasiones en 2006 y 2008.

Todo esto siempre nos lleva a la reflexión de que, muchas veces cuando todo te va bien, siempre tendrás gente a tu lado, pero cuando es el caso opuesto, ¿lo seguirán estando? Hay momentos en nuestras vidas donde nos sentimos poderosos, invencibles, que todo está bien encaminado, y simplemente hay otros en lo que nada de lo anterior nos acompaña, ni si quiera los que pensaste que eran tus más cercanos, pues por todo eso y más, atravesó el joven Timmy, el cual podemos leer de primera mano en su libro Shaken.

En vista de todo esto, nos preguntamos: ¿qué pasó con el una vez flamante ganador del trofeo Heisman? ¿qué pasó con ese pick de primera ronda del draft de 2010 de la NFL? ¿qué pasó con esa promesa de jugador? ¿y esa avasallante propaganda a sus espaldas?  Ahora que ya todo eso se había esfumado, ¿probaría suerte en la liga canadiense?

Pues no, en realidad en el 2016, a sus 29 años de edad, cursó su rumbo a una vieja pasión suya, el pasa tiempo americano; el béisbol, en busca de llegar a jugar pelota profesional. Empolvada en su totalidad al haber elegido formarse como pasador desde la secundaria. Tebow, quien no jugaba béisbol desde 2005 en sus años en High School, Los Angeles Angels of Anaheim pretendían en aquel entonces reclutarlo en el draft tras su último año debido a su sobresaliente talento.

Un camino que él mismo sabía que no iba a ser nada sencillo, empezando por las criticas que le iban a llover en su dirección desde el mismo primer día, principalmente el escrutinio de la prensa al cual Tebow ya estaba más que acostumbrado pero, nada ni nadie le iba a impedir que se avocara a su objetivo. Además, como es bien sabido, su fe cristiana es el pilar de su fortaleza ante cualquier eventualidad.

Tanto en su vida personal, como su carrera como jugador profesional de fútbol americano, siempre lo caracterizó la disciplina, trabajo duro, el nunca rendirse, entrenar a diario, mejorar cada día, y en cuanto a su nuevo reto, no iba a ser diferente, en lo que se le veía en las jaulas de bateo constantemente para entrar en sincronía nuevamente con su swing, donde el ex-pelotero Gary Sheffield, pudo ver su determinación.

Debido a su anuncio en hacer vida en el béisbol, recibió par de ofertas (sin necesidad de tryouts) de equipos de distintas ligas independientes en los Estados Unidos, e incluso de las Águilas del Zulia, equipo de la liga invernal de Venezuela, las cuales Tebow rechazó al apuntar directamente a lo más alto, la MLB.

Bajo la critica de muchos, el apoyo de otros y tanto que demostrar incluso a sí mismo, estuvo en su segundo tryout -previamente uno con los Dodgers- en agosto de ese mismo año, para exhibir sus habilidades ante 40 cazatalentos de 28 diferentes organizaciones de Grandes Ligas, demostrando su velocidad a pesar de su corpulencia, habilidad en los jardines y gran poder al bate, eso si, con mucho que mejorar aún. Los Mets de New York mostraron su interés ofreciéndole un contrato de ligas menores, que el ya ex-QB aceptaría.

Los medios inmediatamente especularon que la firma de Tebow con los Mets podía ser por razones fuera de materia beisbolistica como tal, ¿en qué aspecto? ya que por tratarse de una figura tan conocida como él, podía ser una estrategia de marketing para así también vender más entradas.

No obstante, las cosas empezaban color de rosas para Tebow, apenas un mes después, conecta su primer vuelacercas es su primer turno en la Liga Instruccional de la organización de Queens.

Los Mets luego lo asignarían a la Arizona Fall League con los Scottsdale Scorpions, sucursal Clase-A, donde en apenas 19 encuentros, mostró un promedio al bate de .194,  porcentaje de embasado de .296, un slugging de .242, OPS de .538 con 12 indiscutibles, dos carreras impulsadas, 12 anotadas, ocho boletos,  20 ponches y tres dobles en 62 turnos oficiales.

Al año entrante fue enviado a la South Atlantic League con los Columbia Fireflies también Clase-A, donde curiosamente, volvió a sacar la bola del parque en su primer turno. En Columbia, bateó para .222 de promedio con tres cuadrangulares y 23 impulsadas. Luego, en junio de ese mismo año, fue promovido a la Florida State League con los St. Lucie Mets, sucursal Clase-A Avanzada, nuevamente como ya casi que costumbre, conecta un cuadrangular en su primera aparición en el plato. En su estadía en St. Lucie, bateó para .231, cinco vuelacercas, 57 ponches en 290 turnos.

Cabe destacar que su presencia con los St. Lucie Mets, ayudó a que creciera exponiencialmente la asistencia en las tribunas, con la cifra récord de más de 122.000 personas. una especie del efecto Michael Jordan en esta época.

Acto seguido en 2018, en la Eastern League con los Binghamton Rumble Ponies sucursal Doble-A, como sello personal, debutó con cuadrangular. En 84 encuentros, dejó .273 de promedio al bate, OPS de .734, porcentaje de embasado de .336, slugging de .399, 74 imparables, 32 anotadas, 36 impulsadas, 103 ponches, 22 boletos, 14 extrabases y seis cuadrangulares en 296 turnos. Además. participó en el juego de estrellas de la misma Easten League.

Hasta la fecha, ha sido invitado por los metropolitanos a los entrenamientos de primavera desde su llegada a la organización, sumando la presente que acaba de comenzar, y aunque no lo ha acompañado los números como quisiera en ligas menores, ahí ha estado cada febrero y marzo buscando la oportunidad que tanto ansía.

Aunque no debemos olvidar que llegar al big show no es nada fácil, y más para alguien con 31 años como él, en esta nueva era donde el béisbol se ha convertido en un deporte más para peloteros jóvenes y proyecciones con todo el tema sabermetrico y demás.

Paralelamente a todo esto, sigue vinculado de alguna manera al fútbol americano dado su dominio del tema, ya que en el offseason trabaja de analista y comentarista de fútbol americano colegial para la cadena SEC Networks, que es propiedad de ESPN.

Definitivamente, esta es una historia -que aún no termina- de un ejemplo a seguir para todos nosotros, en cualquier ámbito de nuestra vida, que incluso con el viento en contra y a pesar de las adversidades, la voluntad de alcanzar las metas se mantiene en la misma dirección. Asimismo, Timmy no ha dejado de luchar por muchos con su fundación W15H, tampoco ha parado de inspirar con sus poderosas palabras, demostrando que no solo es un atleta con gen competitivo, sino un excelente orador y motivador, que a su vez ha sabido transmitir su mensaje a través de sus libros publicados, otra de sus grandes cualidades.

He acá un ejemplo de ello...






En toda esta montaña rusa de emociones para Timmy, es acá donde vienen las preguntas que todos nos hacemos; ¿Veremos alguna vez a Tim Tebow en Las Mayores? ¿la edad no le dejará alcanzar su plenitud en caso de llegar? ¿O será dejado en libertad nuevamente?

Solo el tiempo, su consistencia, y por su puesto los Mets, se encargarán de despejarnos todas estas interrogantes.