Acá les presento la sección de "Leyendas", una nueva iniciativa personal dentro de mi blog donde pretendo resaltar a esos que quedaron inmortalizados en el béisbol a lo largo de la historia aportando más que su talento, y empezamos con ese tan recordado número 42 en el mes donde se le rinde tributo año tras año, se trata del señor Jackie Robinson.
Jack Roosevelt Robinson nació el 31 de enero del año 1919 en Cairo, Georgia, quien fuera nieto de un esclavo e hijo menor de seis de un campesino, que a tan solo seis meses de su nacimiento se apartó de su familia. Creció en Pasadena, California ya que su madre se mudó hacia el estado dorado en 1920 buscando un mejor futuro para sus hijos, que no la tendrían nada fácil debido a la discriminación tuvieron que pasar en plena era de segregación.
Desde su niñez fue muy competitivo demostrando su sed de victoria desde tan temprana edad en cualquier disciplina que practicara, la muestra fue su increíble participación como atleta en las Pasadena Junior College, luego ingreso a UCLA donde se destacó en cuatro disciplinas (Atletismo, Baloncesto, Fútbol Americano, Béisbol), convirtiéndose en el primer atleta en la historia de dicha institución en hacerlo. Cabe destacar que su hermano mayor Marck Robinson fue medallista olímpico en Berlín 1936, obteniendo plata en los 200 metros.
Entra a las fuerzas armadas en la Segunda Guerra Mundial, consiguiendo el grado de segundo teniente. Su paso por el ejército estadounidense tuvo un momento muy repudiable, ya que en cierta ocasión, se resistió a sentarse en la parte posterior del bus, haciendo caso omiso a pesar de haber recibido tal orden directa de sus superiores, fue llevado ante una corte marcial, pero se le absolvió de cargos. Su abogado alegó que no había fundamento legal alguno para dar tal órdenes. A pesar de todo, abandonó el ejercito con honores.
Ya en materia de béisbol, para el año 1945 jugaba en la Negro League para los Kansas City Monarchs -uno de los equipos más prestigiosos de la Liga Negra- donde destacaba como Campocorto.
Para ese entonces, Happy Chandler -comisionado de las Grandes Ligas- permitía que peloteros afroamericanos jugaran en las Mayores, aunque con todavía mucho recelo de la sociedad estadounidense, es ahí donde aprovecha Branch Rickey, para aquel entonces gerente general de los entonces llamados Brooklyn Dodgers, se acercó a Robinson para contratarlo, sin embargo, le manifestó en más de una oportunidad a Jackie que debía tener el temple necesario para soportar el vendaval de criticas y ambientes hostiles que se iba a encontrar en su llegada al Big Show, ya que en esa etapa de su vida poseía un temperamento bastante impulsivo. Robinson debutó con el equipo Montreal Royals, filial de los Dodgers, donde tuvo un promedio al bate de .349, 40 bases estafadas y el campeonato de la Little World Series.
El 15 de abril de 1947 se convirtió en una fecha de gran expectativa por el debut del número 42 en las Grandes Ligas, ya que eso significaba la ruptura de la barrera de la segregación, que a pesar de no haber logrado conectar imparable esa tarde ante los Boston Braves -hoy de Atlanta- en el Ebbets Field, consiguió la carrera ganadora tras un extrabase del jardinero central Pete Reiser, en el séptimo inning.
Acto seguido, fue lo que puso a prueba su paciencia, ya que según la revista deportiva Sports Illustrated, Robinson sería blanco de comentarios y ataques raciales por el resto de aquella temporada, añadiendo también cartas con amenazas de muertes, los pitchers le lanzaban la bola hacia la cabeza y piernas, mientras que los receptores solían escupirles los zapatos, todo con el fin de incomodarlo y hacerlo estallar para darle entender que no encajaba en un "mundo de blancos".
Ademas, soportó un intento de rebelión de algunos de sus compañeros de equipo que se rehusaban a jugar junto a el por el simple hecho de ser de color, acusándolo de haber vuelto a los Dodgers un "show", a su vez una amenaza de huelga por parte de los St. Louis Cardinals, y gatos negros lanzados al campo. también fue fuertemente asediado por Ben Chapman, el entonces manager de los Phillies, quien lo llegó a llamar "negro" desde el dugout en pleno partido y gritándole que debería "irse de vuelta al campo de algodón" en un claro insulto a su raza, donde los esclavos solían ser forzados a trabajar arduamente, llevando a Branch Rickey confrontarlo por ello, y hacerlo pedir disculpas públicamente.
A pesar de toda aquella presión mediática dentro y fuera del campo, mantuvo la compostura y el control de si mismo. Por soportar todos aquellos constantes ataques con silencio, poco a poco se fue ganando el respeto de sus compañeros de equipo y, eventualmente de sus rivales en el terreno de juego. Y para su satisfacción personal, fue galardonado Novato del Año en la temporada de 1947.
Dos años mas tarde, las cosas habían dado un vuelco significativo, pues ya contaba con el apoyo de sus compañeros, umpires, contrincantes, fanáticos y ya con más jugadores de color, como lo fue el catcher Roy Campanella. Sin embargo, cuando alegaba ante lo que parecía una decisión injusta, aún se le señalaba como un "negro arrogante". Esa temporada logró ser elegido como MVP con un promedio de bateo de .342, 37 robos de base, 124 carreras impulsadas y 122 anotadas.
En el terreno de juego Jackie resaltaba por su ímpetu, y bailoteo en las bases para desesperar y desconcentrar a los pitchers de turno y, su muy única capacidad de ganar la atención del público presente, convirtiéndose en toda una sensación, ya que hasta niños blancos lo tenían como ídolo y rol a seguir, algo inédito para esos difíciles años de racismo. Incluso llegó a tener su propia historieta basada en él.
Entre sus marcas más importantes se encuentra la de haber robado 19 veces el home plate, además, fue muy importante para que los Dodgers llegaran a 6 Series Mundiales de las diez temporadas que fue parte de ellos, perdiendo 5 de ellas con los todo poderosos Yankees de Don Larsen, Yogi Berra, Whitey Ford y Mickey Mantle. Y asistió en seis oportunidades al Juego de Estrellas. Terminando su ilustre carrera, logró un promedio vitalicio al bate de .311. En diciembre de 1956 se trasladó a los entonces New York Giants -Hoy de San Francisco- pero, un mes después anunció su retiro definitivo del béisbol.
Para el clásico de otoño de 1972 reaparece frente al público enfermo de diabetes, enfermo del corazón, y casi ciego. Fallece a los días posteriores de un ataque cardíaco, el 24 de octubre en Stamford, Connecticut para ser exactos, a sus 53 años de edad. Para conmemorar los 50 años de su ingreso a las Grandes Ligas, en el año 197 se le rindió un homenaje retirando el número 42 de su uniforme de manera definitiva. De hecho, toda la temporada fue dedicada a su memoria.
Tuvo tres hijos con Rachel Robinson, de los cuales su hijo mayor Jackie Robinson Jr. muere a la corta edad de 24 años en 1971 a causa de un accidente de tránsito, un año antes que su padre.
Un dato curioso es que, aún estando retirado dicho número para todas las organizaciones de Grandes Ligas, el cerrador panameño Mariano Rivera lo siguió llevando en la espalda debido a la "regla del abuelo" -en ingles "grandfather rule"- permitiéndole mantenerlo pues ya lo tenia antes de ser retirado.
Posteriormente a su retiro, Robinson se destacó por ser un gran luchador contra la segregación racial en su faceta de empresario y figura pública, a su vez, encargándose de proyectos para mejorar viviendas de los afroamericanos, trabajando con iglesias, organizaciones sociales, siendo fiel a su muy célebre frase que reza: "La vida no es importante a menos que influyas en la vida de otros". También a su vez,relacionó con personajes del calibre de Martin Luther King, así como también los presidentes estadounidenses Dwight David Eisenhower, John F. Kennedy y Richard Nixon.
Luego de su deceso, su esposa Rachel Robinson fundó la Jackie Robinson Fundation que otorga becas escolares con el objetivo de ayudar a los jóvenes en su educación y hacer de ellos ciudadanos ejemplares del mañana. En una oportunidad, Robinson comentó a un periodista deportivo en New Orleans lo siguiente: "No pretendemos nada especial. Solo queremos que se nos permita vivir como viven ustedes [personas blancas], como nuestra constitución lo demanda".
Algo interesante que resaltar de Robinson, es que el 24 de noviembre de 1945, dos años antes de debutar en las Grandes Ligas, estuvo en Venezuela para disputar una serie de encuentros de exhibición en varios lugares del país. Junto a él, estuvieron presentes otros peloteros que con el tiempo también serían inmortalizados en Cooperstown, como es el caso de Roy Campanella y Buck Leonard, quienes formaron el equipo llamado "American All-Star", disputando estos partidos frente a una novena denominada "Las Estrellas del Caribe".
En el primer partido disputado en el Estadio de San Agustín en Caracas, Jackie Robinson conectó cuadrangular, ya dando señales de lo que demostraría más adelante con los Dodgers, todas esas anécdotas están plasmadas en el libro llamado "Béisbol Negro" escrito por el zuliano José Eduardo Espinoza, contando la travesía de la expedición norteamericana en la nación criolla.
En su honor, Hollywood se hizo presente también, filmando la película titulada "42" el cual narra su vida, con Chadwick Boseman interpretando a Robinson, la longeva estrella Harrison Ford como Branch Rickey, Andre Holland en la piel de Wendell Smith jornalista afroamericano, Christopher Meloni como Leo Durocher aquel temerario manager de los Brooklyn Dodgers, Lucas Black como Pee Wee Reese campocorto de los Dodgers, T.R Knight como Harold Parrott jornalista deportivo y ejecutivo de béisbol, y John C. McGinley como Red Barber, quien fuera relator deportivo para la fecha.
Uno de sus legados en el béisbol, se celebra el 15 de abril de cada año, donde MLB conmemora el Jackie Robinson Day en toda las Grandes Ligas, donde cada jugador usa en su espalda el 42 para hacer la ilusión de que todos son iguales y ninguno se diferencia de nadie, en honor a la lucha racial de aquel entonces con la que Robinson tuvo que lidiar. Más especial aún es para Los Angeles Dodgers, organización que le dio la oportunidad a Jackie de hacer vida durante toda su carrera, y de ser el primer afrodescendiente en jugar en las Mayores.
Entre sus números de por vida están: en 4877 turnos al base dejó un promedio al bate de .311, 1.518 imparables, 137 cuadrangulares, y 734 carreras empujadas. Añadiendo sus 197 bases robadas.
Mientras que su palmarés personal resaltan sus 6 juegos de estrellas (1949-1954), Novato del Año en 1947, campeón de la Serie Mundial de 1955, MVP de la Liga Nacional en 1949, campeón bate del viejo circuito en 1949, 2 veces líder de bases robadas en la Liga Nacional (1947 y 1949), introducido en el equipo del siglo XX y su inducción al Salón de la Fama en 1962 con un 77.5% de los votos en su primer año como elegible.
Sin duda que Jackie Robinson fue una de las personas más influyentes de todo el siglo pasado, y un verdadero guerrero tras afrontar semejante batalla por la igualdad de razas y conseguir su deseo de jugar en el mejor béisbol del mundo con todas las de perder pero, sus ganas de triunfar lo llevaron a ser quien es y que es hoy en día ante todos nosotros, el eterno número 42.

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