viernes, 28 de abril de 2017

Un nuevo hogar





Retomando la senda de los emparrillados nuevamente tras largo tiempo, atrajo mi atención sobre lo que estaré desglosando en este articulo.

Se ha hecho oficial que uno de los equipos de tradición en la NFL, como es el caso de los Raiders, contará con nuevo hogar, franquicia que también posee un significativo número de fanáticos no solo a lo largo de Estados Unidos, también en México y otras latitudes. 

El 27 de marzo del presente año. en las reuniones anuales de la liga en Phoenix, Arizona, los propietarios aprobaron casi que por unanimidad -a excepción de los Dolphins- la reubicación del equipo de Oakland hacia Las Vegas. Los Raiders planean permanecer en la ciudad californiana hasta 2018 y posiblemente 2019. para finalmente trasladarse en 2020, todo dependerá de como avance los trabajos del nuevo estadio que precisamente el gobierno de Nevada aportará al proyecto $750 millones, mientras que el resto lo invertirán el mismo equipo y Bank of America. 

Dicho estadio tendrá un costo final de $1.900 millones y estará ubicado en las cercanías de Las Vegas Strip, la sección de Las Vegas Boulevard donde concentran los hoteles y casinos de la ciudad, tendrá una capacidad para 65,000 fanáticos, el cual será compartido con los Rebels de la Universidad de Nevada Las Vegas.

A su vez, la NFL rechazó una propuesta de Oakland para que los Raiders permanecieran en la bahía, pero la alcaldesa de la ciudad, Libby Schaaf, insistió al enviar una carta a los dueños para pedir que aplazaran la votación. Sin embargo, los esfuerzos no convencieron a los directivos que finalmente dieron marcha atrás al traslado.

Esto por su puesto que trajo la inminente reacción de toda la Raider Nation incluyendo al mismísimo propietario Mark Davis, alegando lo siguiente:

"Los Raiders nacieron en Oakland y Oakland siempre será parte de nuestro ADN. Sabemos que algunos fans estarán decepcionados y enojados, pero esperamos que no dirijan su frustración a los jugadores, entrenadores y el personal del equipo. Planeamos jugar en el Coliseo en 2017 y 2018, y seguiremos siendo los Oakland Raiders hasta que el nuevo estadio abra sus puertas. Nos encantaría tener un campeonato de vuelta al área de la bahía".

Por su parte, la reacción de jugadores del equipo no se hicieron esperar, como las del quarterback Derek Carr, enviando este mensaje a toda la afición:

"Al estar sentado  y ver el voto que lleva a los Raiders a Las Vegas, tengo un choque de emociones. No se como nos debemos sentir. Yo siento el dolor de nuestros aficionados en Oakland. También veo la alegría en los rostros de nuestros nuevos aficionados de Las Vegas. Nosotros como jugadores, vamos a dar nuestro máximo esfuerzo. Vamos a competir y dar nuestro mejor esfuerzo para traer un campeonato a toda la Raider Nation. Aunque yo soy de California y me hubiera encantado jugar en Oakland durante toda mi carrera, yo entiendo el lado del negocio de la NFL.

Nos afecta a todos. Oakland, nuestro equipo los ama, mi familia y yo los amamos. Siempre seremos resistentes y nos vamos a mantener unidos porque esos son los Raiders de verdad. Entonces Las Vegas puedes contar que nos traeremos una parte de Oakland con nosotros y vas a recibir una base de aficionados que es fuerte y leal.

Espero que cuando llegue el momento, ustedes estén listos. Por ahora, esto se trata de el 2017 y nuestros aficionados en Oakland. ¡Que Dios los bendiga y GO Raiders!".

Por otro lado, el head coach Jack del Rio fue un poco más tajante y crudo al respecto, afirmando de que "la mayoría no iremos" haciendo referencia a que todos los años cada organización cambia el 30% de su personal. Haciendo ver que posiblemente para esa fecha ya el no se encuentre con el equipo.  

Las Vegas será la tercera sede de la franquicia, y aunque nacieron siendo de Oakland en 1960, se murdaron a Los Angeles en 1982, consiguiendo su tercer Súper Bowl al año siguiente -1983-, haciendo vida en la capital de california hasta 1994 volviendo a Oakland hasta el sol de hoy. 

Mientras todo este mar de emociones anda en su máxima expresión, se le puede sumar una muy buena noticia para ellos, ya que sale del retiro Marshawn Lynch tras un año, para unirse a las filas del conjunto de Oakland. que para él es como volver a casa.

Tras largas negociaciones con los Seahawks, quienes obtuvieron selecciones para el draft de 2018, lograron que cedieran el contrato del Beast Mode, quien tendrá nuevamente la posibilidad de llegar a las 10,000 yardas por tierra, con sus actuales 9,112 está cerca de convertirse en el jugador número 30 en conseguirlo.

Lynch firma con el equipo de su ciudad natal por dos temporadas en la que podría ganar hasta $8 millones gracias a los bonos de productividad, tan solo falta que pase los exámenes físicos para que sea oficial. Gracias a ello, los Raiders suplantan muy bien el espacio que dejó Latavius Murray, quien se marchara a los Vikings a través de la agencia libre.

Como dato curioso, tenemos el partido confirmado que se llevará a cabo en el Estadio Azteca el próximo domingo 19 de noviembre siendo parte de la semana 11, esta vez los Raiders regresan a México para enfrentar a los campeones defensores, New England Patriots. Siendo este el primer enfrentamiento que se realizará en horario vespertino en dicho país.

En cuanto a la actividad del draft de este año, el día de ayer tomaron en la primera ronda y selección 24 a Gareon Conley, cornerback proveniente de Ohio State. Aún les queda travesía por delante en este reclutamiento anual hasta el sábado, quienes hasta ahora poseen los siguientes puestos:

2da ronda - selección número 56
3ra ronda -  selección número 88
4ta ronda - selección número 129
5ta ronda - selección número 168
6ta ronda - selección número 208
7ma ronda - selección número 242
7ma ronda - selección número 244

Sumando piezas con experiencias y otros con juventud, demuestran la seriedad de cara a su búsqueda por levantar el trofeo Vince Lombardi en la temporada entrante, en la que, dejaron ver el pasado año que están para grandes cosas.


viernes, 21 de abril de 2017

Leyendas #1: El eterno número 42





Acá les presento la sección de "Leyendas", una nueva iniciativa personal dentro de mi blog donde pretendo resaltar a esos que quedaron inmortalizados en el béisbol a lo largo de la historia aportando más que su talento, y empezamos con ese tan recordado número 42 en el mes donde se le rinde tributo año tras año, se trata del señor Jackie Robinson.

Jack Roosevelt Robinson nació el 31 de enero del año 1919 en Cairo, Georgia, quien fuera nieto de un esclavo e hijo menor de seis de un campesino, que a tan solo seis meses de su nacimiento se apartó de su familia. Creció en Pasadena, California ya que su madre se mudó hacia el estado dorado en 1920 buscando un mejor futuro para sus hijos, que no la tendrían nada fácil debido a la discriminación tuvieron que pasar en plena era de segregación.

Desde su niñez fue muy competitivo demostrando su sed de victoria desde tan temprana edad en cualquier disciplina que practicara, la muestra fue su increíble participación como atleta en las Pasadena Junior College, luego ingreso a UCLA donde se destacó en cuatro disciplinas (Atletismo, Baloncesto, Fútbol Americano, Béisbol), convirtiéndose en el primer atleta en la historia de dicha institución en hacerlo. Cabe destacar que su hermano mayor Marck Robinson fue medallista olímpico en Berlín 1936, obteniendo plata en los 200 metros.

Entra a las fuerzas armadas en la Segunda Guerra Mundial, consiguiendo el grado de segundo teniente. Su paso por el ejército estadounidense tuvo un momento muy repudiable, ya que en cierta ocasión, se resistió a sentarse en la parte posterior del bus, haciendo caso omiso a pesar de haber recibido tal orden directa de sus superiores, fue llevado ante una corte marcial, pero se le absolvió de cargos. Su abogado alegó que no había fundamento legal alguno para dar tal órdenes. A pesar de todo, abandonó el ejercito con honores.

Ya en materia de béisbol, para el año 1945 jugaba en la Negro League para los Kansas City Monarchs -uno de los equipos más prestigiosos de la Liga Negra- donde destacaba como Campocorto.

Para ese entonces, Happy Chandler -comisionado de las Grandes Ligas- permitía que peloteros afroamericanos jugaran en las Mayores, aunque con todavía mucho recelo de la sociedad estadounidense, es ahí donde aprovecha Branch Rickey, para aquel entonces gerente general de los entonces llamados Brooklyn Dodgers, se acercó a Robinson para contratarlo, sin embargo, le manifestó en más de una oportunidad a Jackie que debía tener el temple necesario para soportar el vendaval de criticas y ambientes hostiles que se iba a encontrar en su llegada al Big Show, ya que en esa etapa de su vida poseía un temperamento bastante impulsivo. Robinson debutó con el equipo Montreal Royals, filial de los Dodgers, donde tuvo un promedio al bate de .349, 40 bases estafadas y el campeonato de la Little World Series.

El 15 de abril de 1947 se convirtió en una fecha de gran expectativa por el debut del número 42 en las Grandes Ligas, ya que eso significaba la ruptura de la barrera de la segregación, que a pesar de no haber logrado conectar imparable esa tarde ante los Boston Braves -hoy de Atlanta- en el Ebbets Field, consiguió la carrera ganadora tras un extrabase del jardinero central Pete Reiser, en el séptimo inning.

Acto seguido, fue lo que puso a prueba su paciencia, ya que según la revista deportiva Sports Illustrated, Robinson sería blanco de comentarios y ataques raciales por el resto de aquella temporada, añadiendo también cartas con amenazas de muertes, los pitchers le lanzaban la bola hacia la cabeza y piernas, mientras que los receptores solían escupirles los zapatos, todo con el fin de incomodarlo y hacerlo estallar para darle entender que no encajaba en un "mundo de blancos".

Ademas, soportó un intento de rebelión de algunos de sus compañeros de equipo que se rehusaban a jugar junto a el por el simple hecho de ser de color, acusándolo de haber vuelto a los Dodgers un "show", a su vez una amenaza de huelga por parte de los St. Louis Cardinals, y gatos negros lanzados al campo. también fue fuertemente asediado por Ben Chapman, el entonces manager de los Phillies, quien lo llegó a llamar "negro" desde el dugout en pleno partido y gritándole que debería "irse de vuelta al campo de algodón" en un claro insulto a su raza, donde los esclavos solían ser forzados a trabajar arduamente, llevando a Branch Rickey confrontarlo por ello, y hacerlo pedir disculpas públicamente.

A pesar de toda aquella presión mediática dentro y fuera del campo, mantuvo la compostura y el control de si mismo. Por soportar todos aquellos constantes ataques con silencio, poco a poco se fue ganando el respeto de sus compañeros de equipo y, eventualmente de sus rivales en el terreno de juego. Y para su satisfacción personal, fue galardonado Novato del Año en la temporada de 1947.

Dos años mas tarde, las cosas habían dado un vuelco significativo, pues ya contaba con el apoyo de sus compañeros, umpires, contrincantes, fanáticos y ya con más jugadores de color, como lo fue el catcher Roy Campanella. Sin embargo, cuando alegaba ante lo que parecía una decisión injusta, aún se le señalaba como un "negro arrogante". Esa temporada logró ser elegido como MVP con un promedio de bateo de .342, 37 robos de base, 124 carreras impulsadas y 122 anotadas.

En el terreno de juego Jackie resaltaba por su ímpetu, y bailoteo en las bases para desesperar y desconcentrar a los pitchers de turno y, su muy única capacidad de ganar la atención del público presente, convirtiéndose en toda una sensación, ya que hasta niños blancos lo tenían como ídolo y rol a seguir, algo inédito para esos difíciles años de racismo. Incluso llegó a tener su propia historieta basada en él.

Entre sus marcas más importantes se encuentra la de haber robado 19 veces el home plate, además, fue muy importante para que los Dodgers llegaran a 6 Series Mundiales de las diez temporadas que fue parte de ellos, perdiendo 5 de ellas con los todo poderosos Yankees de Don Larsen, Yogi Berra, Whitey Ford y Mickey Mantle. Y asistió en seis oportunidades al Juego de Estrellas. Terminando su ilustre carrera, logró un promedio vitalicio al bate de .311. En diciembre de 1956 se trasladó a los entonces New York Giants -Hoy de San Francisco- pero, un mes después anunció su retiro definitivo del béisbol.

Para el clásico de otoño de 1972 reaparece frente al público enfermo de diabetes, enfermo del corazón, y casi ciego. Fallece a los días posteriores de un ataque cardíaco, el 24 de octubre en Stamford, Connecticut para ser exactos, a sus 53 años de edad. Para conmemorar los 50 años de su ingreso a las Grandes Ligas, en el año 197 se le rindió un homenaje retirando el número 42 de su uniforme de manera definitiva. De hecho, toda la temporada fue dedicada a su memoria.

Tuvo tres hijos con Rachel Robinson, de los cuales su hijo mayor Jackie Robinson Jr. muere a la corta edad de 24 años en 1971 a causa de un accidente de tránsito, un año antes que su padre.

Un dato curioso es que, aún estando retirado dicho número para todas las organizaciones de Grandes Ligas, el cerrador panameño Mariano Rivera lo siguió llevando en la espalda debido a la "regla del abuelo" -en ingles "grandfather rule"- permitiéndole mantenerlo pues ya lo tenia antes de ser retirado.

Posteriormente a su retiro, Robinson se destacó por ser un gran luchador contra la segregación racial en su faceta de empresario y figura pública, a su vez, encargándose de proyectos para mejorar viviendas de los afroamericanos, trabajando con iglesias, organizaciones sociales, siendo fiel a su muy célebre frase que reza: "La vida no es importante a menos que influyas en la vida de otros". También a su vez,relacionó con personajes del calibre de Martin Luther King, así como también los presidentes estadounidenses Dwight David Eisenhower, John F. Kennedy y Richard Nixon.

Luego de su deceso, su esposa Rachel Robinson fundó la Jackie Robinson Fundation que otorga becas escolares con el objetivo de ayudar a los jóvenes en su educación y hacer de ellos ciudadanos ejemplares del mañana. En una oportunidad, Robinson comentó a un periodista deportivo en New Orleans lo siguiente: "No pretendemos nada especial. Solo queremos que se nos permita vivir como viven ustedes [personas blancas], como nuestra constitución lo demanda".

Algo interesante que resaltar de Robinson, es que el 24 de noviembre de 1945, dos años antes de debutar en las Grandes Ligas, estuvo en Venezuela para disputar una serie de encuentros de exhibición en varios lugares del país. Junto a él, estuvieron presentes otros peloteros que con el tiempo también serían inmortalizados en Cooperstown, como es el caso de Roy Campanella y Buck Leonard, quienes formaron el equipo llamado "American All-Star", disputando estos partidos frente a una novena denominada "Las Estrellas del Caribe".

En el primer partido disputado en el Estadio de San Agustín en Caracas, Jackie Robinson conectó cuadrangular, ya dando señales de lo que demostraría más adelante con los Dodgers, todas esas anécdotas están plasmadas en el libro llamado "Béisbol Negro" escrito por el zuliano José Eduardo Espinoza, contando la travesía de la expedición norteamericana en la nación criolla.

En su honor, Hollywood se hizo presente también, filmando la película titulada "42" el cual narra su vida, con Chadwick Boseman interpretando a Robinson, la longeva estrella Harrison Ford como Branch Rickey, Andre Holland en la piel de Wendell Smith jornalista afroamericano, Christopher Meloni como Leo Durocher aquel temerario manager de los Brooklyn Dodgers, Lucas Black como Pee Wee Reese campocorto de los Dodgers, T.R Knight como Harold Parrott jornalista deportivo y ejecutivo de béisbol, y John C. McGinley como Red Barber, quien fuera relator deportivo para la fecha.

Uno de sus legados en el béisbol, se celebra el 15 de abril de cada año, donde MLB conmemora el Jackie Robinson Day en toda las Grandes Ligas, donde cada jugador usa en su espalda el 42 para hacer la ilusión de que todos son iguales y ninguno se diferencia de nadie, en honor a la lucha racial de aquel entonces con la que Robinson tuvo que lidiar. Más especial aún es para Los Angeles Dodgers, organización que le dio la oportunidad a Jackie de hacer vida durante toda su carrera, y de ser el primer afrodescendiente en jugar en las Mayores.

Entre sus números de por vida están: en 4877 turnos al base dejó un promedio al bate de .311, 1.518 imparables, 137 cuadrangulares, y 734 carreras empujadas. Añadiendo sus 197 bases robadas.

Mientras que su palmarés personal resaltan sus 6 juegos de estrellas (1949-1954), Novato del Año en 1947, campeón de la Serie Mundial de 1955, MVP de la Liga Nacional en 1949, campeón bate del viejo circuito en 1949, 2 veces líder de bases robadas en la Liga Nacional (1947 y 1949), introducido en el equipo del siglo XX y su inducción al Salón de la Fama en 1962 con un 77.5% de los votos en su primer año como elegible.

Sin duda que Jackie Robinson fue una de las personas más influyentes de todo el siglo pasado, y un verdadero guerrero tras afrontar semejante batalla por la igualdad de razas y conseguir su deseo de jugar en el mejor béisbol del mundo con todas las de perder pero, sus ganas de triunfar lo llevaron a ser quien es y que es hoy en día ante todos nosotros, el eterno número 42.





viernes, 14 de abril de 2017

Luchando por regresar





Se ve ya algo distante ese 29 de septiembre del año 2004, día en que se abrieron las puertas del Olympic Stadium para un último partido de ronda regular ante la presencia de 31.395 espectadores despidiendo a su equipo. Los Expos en esa oportunidad recibieron la visita de los Marlins con victoria para los de la Florida 9 carreras por 1, cerrando de esa manera un capitulo más en la historia del béisbol norteamericano con amargo sabor de boca para la afición beisbolistica del Este de Canadá.

Popular franquicia que nació en 1969 junto con los Kansas City Royals, San Diego Padres y Seattle Pilots -hoy Milwaukee Brewers- gracias a la tercera expansión en las Grandes Ligas, hicieron vida en la división Este del viejo circuito durante 35 años de actividad donde contaron con jugadores emblemáticos vistiendo su uniforme, como el hall of famer Andre Dawson. Lograron quedarse con un solo banderín en 1981, en aquella temporada que se dividió en dos partes debido a una segunda huelga de peloteros, además, su primer parque de pelota fue el Jerry Park Stadium.

Entonces ¿Qué le pasó a Les Expos?, seguro es la pregunta que todos se hacen, ¿no?

Yendo a la raíz de todo esto, y empezando por el por qué de la relocalización del equipo canadiense, se debe a la crisis económica de los 90s y principalmente por una nueva huelga general de la asociación de peloteros en el año 1994 que canceló la temporada por primera vez, que para poca fortuna coincidió con la mejor temporada que había tenido la franquicia hasta la fecha apuntando a lo más alto en las Grandes Ligas, al banderín -que era casi inminente- y la Serie Mundial, pero ese sueño anhelado de alcanzar la tierra prometida se desvaneció en un abrir y cerrar de ojos. 

Posteriormente, esa escuadra fue reconocida por MLB como el mejor equipo de béisbol de la historia a pesar de que solamente completaron 114 encuentros de 162.

Los Expos poseían un verdadero equipazo que sabia como ganar en esa temporada de "en sueño", para ese momento tenían el mejor récord de toda las Grandes Ligas, con 6 juegos de ventaja a los Braves en el Este de la Liga Nacional, eso hizo que llevaran muchas almas al estadio. asistiendo un total de 1.276.250 fanáticos con un promedio de 24.543 por partido.

¿Algunas figuras? bastantes, entre ellos lucían: Moisés Alou, Cliff Floyd, Larry Walker, Rondell White, Pedro Matínez, Jeff Fassero, Mel Rojas, Marquis Grissom entre otros, y fueron dirigidos por Felipe Alou, quien posteriormente se llevó el premio al manager del año.

No cabe duda que la huelga afecto mucho a las Grandes Ligas teniendo repercusiones incluso hasta el sol de hoy, pero especialmente golpeó con fuerza a la organización de Montreal a largo plazo, ya que la directiva del equipo ordenó al manager general Kevin Malone, a liberar los contratos de muchas de sus figuras que habían sido pilares fundamentales del magistral performance de aquel año, por el simple hecho de poder sostener la franquicia, Sumando la frustración de lo acontecido, más el posterior bajo desempeño del equipo de la que jamas se pudo recuperar, trajo consigo la desilusión de toda la fanaticada, y a pesar de tener otras temporadas positivas, no pudieron volver a ser ese equipo dominante que una vez fueron.

En el 2002, dos años antes de trasladar al equipo, el entonces dueño de los Expos, Jeffrey Loria, compró a los Marlins, por lo que mudó a todo el personal a Miami, mientras que en Quebec se quedaron sin ellos, sin duda que esto daba paso a la eliminación de la franquicia, acompañados por los Twins, pero gracias a que un grupo ganó una demanda para que jugaran el ya demolido Metrodome de Minneapolis, les fue imposible eliminar a uno solo conjunto ya que esto alteraría todo el calendario de las Grandes Ligas, en el cual al menos una novena dejaría de jugar todos los días de la temporada. El comisionado Bud Selig no quiso acceder a ello, por lo que MLB decidió tomar el control de las operaciones de los Expos adquiriéndolos hasta encontrar un nuevo dueño y/o localidad.

Múltiples opciones estaban en el mapa, ente ellos el estadio Hiram Bithorn en San Juan, Puerto Rico el cual fue sede de 22 partidos en condición de home club. Otra de las alternativas eran Monterrey, Oregon, Las Vegas, Carolina del Norte, Portland y Charlotte. Hasta que finalmente por mayoría los dueños votaron por mudarlos a la capital de los Estados Unidos después de la temporada 2004, quienes no contaban con una organización de MLB desde 1971 cuando aún existían los Washington Senators, en la actualidad Texas Rangers.

Y es así que en 2005, nacieron los Washington Nationals, equipo que ha tenido mucha aceptación tanto en la capital como en todo el béisbol, contando con una novena verdaderamente competitiva donde destaca su jugador franquicia Bryce Harper galardonado en dos oportunidades como MVP en el viejo circuito, y su lanzador estrella Max Scherzer ganador del premio Cy Young en ambas ligas. En efecto esto coloca a los Nats entre los favoritos temporada tras temporada para alcanzar la Serie Mundial, algo de lo que carecieron en Montreal por muchos años. 

Sin embargo luego de tanto tiempo, el viento en contra, y tras lo mucho que ha sufrido el béisbol en Montreal, aún la Expos Nation late con fuerza en Quebec en un persistente optimismo por ver de nuevo a su añorado equipo, el mismísimo logotipo de la organización se ha convertido en un orgullo local, despertando incluso el interés de esos jóvenes fanáticos a la pelota que no alcanzaron a ver a al equipo jugar, incluso en la actualidad existen tiendas deportivas donde aún se vende el jersey número 27 de Vladimir Guerrero y de otros gloriosos jugadores.

No conformes con eso, fanáticos de los Expos en ocasiones se han trasladado a Toronto para asistir a partidos de los Blue Jays con la sola finalidad de hacer escuchar su petición. Usando pancartas, gorras, jerseys del desaparecido equipo, y bajo el estruendoso grito de "Let´s Go Expos" inning tras inning, intentan llamar la atención de MLB para enviarles un mensaje fuerte y claro, de que quieren tener pelota profesional nuevamente en casa.

En varios de esos encuentros en el Roger Centre, han asistido -con toda la intención del mundo- a partidos donde los Blue Jays reciben a los Rays, ya que este es el equipo que menos aficionados lleva al estadio, y de alguna manera claman por una reubicación del equipo de Tampa hacia el norte, ¿se imaginan tener una rivalidad canadiense en una misma división? sería algo estupendo. Aunque debemos recordar los Rays tienen estipulado un acuerdo de usar el Tropicana Field hasta 2027 pero, si hay algo cierto, es que todo es posible en cuanto a béisbol se refiere.

Esta misma euforia también se ha visto reflejada en los partidos de exhibición que ha hecho MLB en el Olympic Stadium en los últimos cuatro años, en los que recientemente fueron protagonistas los Blue Jays y los Pirates de dos encuentros del 31 de marzo al 1ro de abril previo al Opening Day de 2017. Un éxito al vivir un ambiente muy peculiar y nostálgico no solo para los fanáticos, sino también para el receptor canadiense Russell Martin, que resultó ser una experiencia única para el ya que su padre solía llevarlo de niño al estadio a ver a los Expos. 

Por su puesto que MLB aprovechó la oportunidad de homenajear por todo lo alto al recién exaltado al Salón de la Fama, Tim Raines, junto a otras estrellas que brillaron en otrora con los Expos como: Steve Rogers, Warren Cromartie, Jeff Reardon, Bill Lee, David Palmer, Al Oliver y Dennis Martínez. Tan solo el ex careta Gary Carter fue el gran ausente, debido a su deceso en 2012.

Entre ambos encuentros, fueron buenos para medir la capacidad de reacción de los locales ante un partido de Grandes Ligas, asistiendo un total de 95.382 aficionados al estadio, lo cual da señales muy positivas.

El mismo Rob Manfred, en la constante búsqueda de expandir o de reubicar equipos que tengan problemas -como los están teniendo lo Athletics-, ha visto con buenos ojos a Montreal como "potencial ciudad" para el futuro. No obstante, en la actualidad un grupo de empresarios se embarcaron en este ambicioso proyecto para poder concretar las condiciones que estipula MLB de cara a una organización. También cuentan con el apoyo del alcalde Denis Coderee quien lanzó la primera bola en los juegos de Spring Training el pasado año en el Olympic Stadium vistiendo la franela y gorra de los Expos, además de eso, se ha acercado a Manfred con el mismo propósito de poner a su ciudad a la orden del béisbol profesional.

Destacando que, dichos empresarios oriundos de Montreal, Stephen Bronfman y Mitch Garber, revelaron públicamente su compromiso con el proyecto hace dos años, mientras que Bronfman y el alcalde Coderre firmaron una carta dirigida a las 30 organizaciones de Grandes Ligas, al igual que al comisionado, tan solo esperando el visto bueno por parte de MLB para poner manos a la obra, ya sea de reubicar una franquicia, o de una nueva.

De esto último si ha comentado Manfred en reiteradas ocasiones, refiriéndose a su intención de "añadir dos equipos" para aligerar el calendario de Las Mayores.

No solo el apoyo viene de los mencionados anteriormente, de igual manera cuentan con una figura muy conocida y respetada en dicha localidad, Warren Cromartie, quien fundó Montreal Baseball Project en 2012 con la intención de volver a llevar el béisbol profesional a la ciudad. Proyecto que ya cuenta con un número considerable de patrocinantes, ayudando a realizar un estudio de $400.000 concluyendo que podría tener éxito un equipo en Montreal. También incluye varios sitios para un nuevo estadio -de las que poseen cinco modelos de rápida construcción-, el más llamativo pudiera ser una localidad cercana a un cuerpo de agua, añadiendo el fácil acceso del transporte público. Debido a este estudio, le inyectó más optimismo a la ciudad con respecto al tema.

Cromartie, quien reside en Florida, ha afirmado reiteradamente su promesa de mudarse a Montreal por el simple hecho de apoyar a un futuro equipo en la ciudad que tantos gratos recuerdos guarda en su corazón.

Algo que favorece mucho a Montreal, es que es una de las ciudades más grande de Norteamérica, contando con 4.027.100 habitantes, por lo que pudiera considerarse a la zona francesa de Canadá como una muy buena opción para una franquicia de Grandes Ligas, que a pesar de que el hockey es el deporte más llamativo en ese país, también han demostrado tener espacio para el béisbol, desde la época donde el legendario Jackie Robinson hacia vida como pelotero todavía en ligas menores.

Pero tal como ellos, existen muchas otras ciudades que quieren tener un equipo de Grandes Ligas en su terruño, y para que esto se pueda concretar, debe existir una fuente viable de ingresos muy sólida a largo plazo -incluyendo el nuevo parque- para ganarse nuevamente la confianza de MLB, en lo que evidentemente está en movimiento para hacerlo una realidad.

Aún es muy pronto para sacar conclusiones anticipadas, sigue sin estar al alcance la posibilidad del anhelado regreso en un futuro cercano, lo cual conllevará mucha paciencia, más de la que han tenido. Sin embargo, no descansarán hasta tener de vuelta a sus celeste, blanco y rojo en un uniforme en los parques de Las Mayores, por regresar a apoyarlos en cada juego, presenciar majestuosos momentos como el juego perfecto del nicaraguense Dennis Martínez en 1991 contra los Dodgers, y por su puesto verlos labrar ese camino hacia el sueño de ser llamados campeones.


viernes, 7 de abril de 2017

De vuelta al ruedo





Junto con mi post número 50, se abre el telón de una nueva temporada en el mejor béisbol del mundo, si, lo extrañábamos aún siendo año de Clásico Mundial, y pareciera que ya fue hace mucho, pero a la vez no tanto, de esa inolvidable noche del 3 de Noviembre en Progressive Field, donde vivimos no solo el desenlace de una de las mejores Series Mundiales jamas vista, sino de esa fulana maldición de la cabra.

Cabe recalcar que ya eso quedó sepultado, por ende tanto los Cubs como los Indians buscan seguir en la supremacía de las Grandes Ligas, siendo ambos muy fuertes candidatos a repetir una aparición en el clásico de otoño debido a sus rotaciones de abridores -Jake Arrieta o Corey Kluber-, excelentes estrategas -Joe Maddon y Terry Francona-, buenos bates -Kris Bryant o Carlos Santana-, ni hablar de la defensa -Addison Russell o Francisco Lindor- y pese a las bajas que pudieron sufrir -Rayai Davis por Cleveland y Dexter Fowler por Chicago-, supieron moverse muy bien en la agencia libre.

Pero, no son los únicos serios contendientes para esta temporada, ya que los Mets es otro de esos equipos llamados a hacer grandes cosas esta campaña, ya que poseen una virtud más imponente que su poderosa ofensiva, se trata de sus cinco caballos en la lomita que son: Noah Syndergaard, Jacob deGrom, Matt Harvey, Zack Wheeler y Robert Gsellman. Y pese a tener un magistral bullpen, no podrán contar Jeurys Familia por 15 partidos, por violar el reglamento de violencia domestica de MLB.

Sus rivales de división, los Nationals, siguen quedando cortos de cara a conseguir el tan preciado titulo, a pesar de las altas expectativas que se tiene de ellos año tras año. Aunque no se les puede dar por sentado, porque precisamente eso los hace ser de temer, recordemos que cuentan con una de las caras del béisbol estadounidense que fue MVP hace dos campañas, Bryce Harper, y al dos veces ganador del premio Cy Young. Max Scherzer.

Otro fuerte contendiente en el viejo circuito, los Dodgers, que año tras año se fortalecen cada vez más con un Clayton Kershaw sediento de gloria -véase su soberbia presentación contra los Padres-, comandados por Dave Roberts, nombrado el Manager del Año de la Liga Nacional la campaña pasada.

Todavia hay más, sin descartar a los Giants -no por casualidad fue lo de los años par- que en su rotación tienen a uno de los abridores más completos en todo el béisbol, se trata de Madison Bumgarden, que no conforme con solo lanzar, apoya a su causa también con el madero, despachando dos cuadrangulares -si, dos- en la jornada inaugural de los de la bahía.

Las buenas nuevas llegaron a St. Louis, ya que tendrán a Yadier Molina por tres años más, lo que quiere decir que tendrán careta de calidad para rato, equipo que le buscará pelear a los Cubs la división Central de la Liga Nacional.

No solo el Yadi gozó de su muy merecida renovación, Rougned Odor concreta su extensión de contrato, de esta manera queda vinculado con el conjunto texano por los próximos seis años y $49.5 millones, incluyendo dos caballos de raza ya que desde su niñez el oriundo de Maracaibo le apasionan al haberse criado en una finca, siendo este una especie "bono" poco usual por parte de los Rangers, quienes son fuertes aspirantes a repetir el banderín.

La división Este de la Liga Americana sigue siendo un interesante enigma, conforme a que poco a poco se ha ido desvaneciendo la supremacía por parte de los Bombarderos del Bronx y por The Sox respectivamente.

Ahora, con unos Red Sox entrando en su era post-Big Papi, pero repotenciados por su pitcheo abridor con la adición de Chris Sale, el poder de Mitch Moreland, la recuperación de Pablo Sandoval. Los Yankees con su reestructuración del equipo con talento joven -próximamente con el prospecto venezolano Gleyber Torres-, el regreso del misil cubano Aroldis Chapman y pocos veteranos como Jacoby Ellsbury y Matt Holliday. Los Rays sumando piezas claves como Wilson Ramos con Chis Archer en la loma y Evan Longoria como su jugador franquicia. los Blue Jays quienes retuvieron a Joey Bats y adquirieron a el cubano Kendry Morales a causa de la partida de Edwin Encarnación a Believeland y Manny Machado liderando a Baltimore. Será una división muy entretenida este año. 

Mientras que en el Oeste, la tropa de Mike Scioscia quiere volver a los más alto de béisbol algo que se les ha hecho muy esquivo a lo largo de varios años a causa de un inconsistente equipo, pero que con el liderazo de su MVP Mike Trout y Albert Pujols, pretenden batallar su división. Sin embargo, en Houston esta vez no habrá problemas que la dupla Altuve-Correa no pueda manejar, respaldados con un buen pitcheo abridor. y para añadir una pequeña dosis de experiencia a un equipo tan joven, suman a sus filas al puertorriqueño Carlos Beltrán.

Aunque los Mariners aún dueños de la tan preciada marca de 116 partidos ganados en temporada regular conquistada en 2001, quieren volver a jugar en octubre que no lo consiguen desde aquella oportunidad, con ansias de llevar a la Corte del Rey a una Serie Mundial contando con un equipo muy capaz, y ojo, sin menospreciar al moneyball de Oakland que en cualquier momento puede dar resultados nuevamente.

No obstante, todo indica que esta es la zafra definitiva en donde los Tigers, de la mano de Miguel Cabrera y Justin Verlander, necesitan reputar y pelearle la supremacía de la división Central a los Indians, que de no ser así vendrán cambios radicales en la escuadra bengalí a mitad de campaña.

Una de las eminencias para esta temporada, es sin lugar a duda la del dominicano Bartolo Colón, pitcher quien pertenece ahora a los Braves cumplirá 44 años de edad en mayo -único jugador activo que jugó con los desaparecidos Expos-, ahora el apodado Big Sexy con 20 temporadas en Grandes Ligas en sus espaldas y a pesar de no ser el más atleta de todos, ni cerca de serlo, sigue lanzando a un nivel envidiable para cualquier joven demostrando estar en la élite aún, evidencia de eso fue el día miércoles en la victoria ante los Mets, donde supo maniatar a su ex equipo.

En otras noticias de Atlanta, en este 2017 dejan atrás el Turner Field, estadio que fuera su casa por 20 años, para ahora contar con nuevo parque de pelota llamado SunTrust Park. Por su parte, el venezolano Ender Inciarte también se ha unido a la fiesta de renovación con su organización, por cinco temporadas más y $30.525 millones, que incluye una opción del eqipo para 2022 evitando de esa manera el arbitraje salarial, de esta manera el zuliano se convierte en el jardinero central de todos los días y futuro de la franquicia.

Y, ¿el Juego de Estrellas? se llevará a acabo junto al Home Run Derby en el Marlins Park de la ciudad de Miami.

Un dato bien curioso, es que para esta temporada el 29.8% de los peloteros son nacido fuera de los Estados Unidos. en número vienen siendo 259, mientras que 229 de ellos son latinos. Actualmente son los Rangers la organización que posee más foráneos en su roster con un total de 14 jugadores.

Acá el número de peloteros extranjeros por país:

  • República Dominicana: 93
  • Venezuela: 77
  • Cuba: 23
  • Puerto Rico: 16
  • México: 9
  • Japón: 8
  • Canadá: 6
  • Corea del Sur: 5
  • Curazao: 3
  • Nicaragua: 3
  • Panamá: 3
  • Australia: 2
  • Brasil: 2
  • Colombia: 2
  • Aruba: 1
  • Alemania; 1
  • Holanda: 1
  • Taiwan; 1
  • Islas Vírgenes: 1

En efecto, un notable crecimiento sostenido ha tenido la MLB año tras año en cuanto a talento no estadounidense se refiere, alcanzando otras latitudes gracias a la ayuda del Clásico Mundial y, aunque aún en Grandes Ligas no se vea reflejado, muchos de ellos se encuentran en el sistema de granjas y ligas menores.

Dicho todo esto, no queda más que disfrutar de los 162 juegos en seis meses de competencia, más los playoffs, que tenemos por delante y oficialmente anunciar que estamos de vuelta a la rutina, como todos los años.