Tal como Vin Scully dijera una vez a finales de los 80's, ''En un año tan improbable 2020, lo imposible ha ocurrido'' es la definición exacta de lo que han sido estos últimos 9 meses.
Parece mentira que una de las organizaciones más antiguas, lucrativas y tradicionales en el mejor béisbol del mundo, haya pasado tanto tiempo sin concretar los máximos honores en cuanto a la MLB se refiere.
Al igual que los Cubs en 2016, esta vez le tocó muy merecidamente a los Dodgers romper su prolongada sequía, 32 años para ser exactos desde aquella faena donde Gibson y Hershiser se vistieron de héroes para superar en cinco encuentros a los Althetics de Tony LaRussa en el 1988.
En este conmocionado 2020, y bajo un calendario a 60 partidos en su ronda regular, los comandados por Dave Roberts fueron lo que se llama una verdadera aplanadora al solo caer derrotados en 17 encuentros y llevarse nuevamente el banderín del Oeste del viejo circuito por octava temporada al hilo. A pesar de no poder contar con una de sus nuevas adquisiciones para esta temporada, el abridor David Price, quien decidió no participar en esta recortada contienda debido al brote de la pandemia, lograron tener un cuerpo de abridores bastante sólido, al igual que su bullpen, que a pensar de no ser el tan eficiente que nos tenía acostumbrados en el pasado, hizo el trabajo de manera muy eficaz.
A propósito de adquisiciones, no podemos dejar por fuera a una estrella recién llegada del otro lado de la union americana, a Mookie Betts, quien fue uno de los motores de este equipo tanto en el terreno, como en el dugout, terminando segundo en las votaciones al jugador mas valioso en la Liga Nacional, terminando en manos del inicialista de los Braves, Freddie Freeman.
En este tercer intento en cuatro años, los californianos tenían en la acera de enfrente a los siempre sorprendentes Rays, que liderados por Kevin Cash y aún con ese mantra 9=8, batallaron con todas las armas bien afiladas de su arsenal, llámese Ji-Man Choo o Tyler Glasnow, pero una de ellas brillo con luz própia, al hacer historia y establecer un récord en esta postemporada conectando 10 vuelacercas como novato, hablamos del cubano Randy Arozarena, quien sorprendió a propios y extraños con dicha actuación, digna de un documental en el que esta trabajando.
Precisamete hablando de documentales, ambas escuadras nos regalaron un inolvidable espectáculo -merecedor de uno- el sábado 24 de octubre, en el juego 4, donde los Rays gracias al emergente Brett Phillips, se vistió de héroe para lograr revertirle la pizarra al cerrador Kenley Jansen y dejar tendidos en el terreno 8 carreras por 7, a los de Los Angeles aquella noche en el Globe Life Park de Arlington.
Como dato curioso, esta fue apenas la cuarta Serie Mundial que se jugaba en sede neutral, la primera y segunda de ellas fueron en 1921 y 1922 respectivamente, que se llevaron a cabo en el ya extinto Polo Grounds de Manhattan, cuando los Giants -aún en New York para la época- de John McGraw y los Yankees del Bombino compartían dicho recinto. La tercera de ellas fue en 1944 bajo las mismas condiciones, cuando los Cardinals y los Browns -hoy Orioles-, disputaron el Clásico de Otoño en el también desaparecido Sportsman's Park de Missouri.
Y tras este mini viaje en el tiempo, volvemos al 2020 con otro dato, y es que el presidente de operaciones de béisbol de los Dodgers, el señor Andrew Friedman, sirvió muchos años de trabajo con los Rays siendo su gerente general hasta su partida en 2014 para llevar su filosofía a Los Angeles. Lo curioso del tema es que tuvo de pupilo a quien hoy ejerce el mismo cargo en la organización de Tampa, hablamos de Erik Neander. Podemos decir que para esta Serie Mundial, a Friedman le tocó enfrentarse al monstruo que él mismo ayudó a crear, venciendolo al final.
A pesar de salir por la puerta grande el pasado mes, una de las cosas que le empañó la celebración a Friedman y a los Dodgers esa noche, fue lo ocurrido con el tercera base Justin Turner al evadir los protocolos del COVID tras dar positivo en mitad del encuentro y romper su aislamiento, que dicha investigación ya fue completada por MLB, inesperadamente sin castigo alguno.
Y no podemos cerrar este post sin dirigírnos al elefante en la sala, si, la controvertida decisión de Cash de sacar a Blake Sell del partido basadas en datos sabermetricos.
Por un lado se entiende que el béisbol de ahora se juega de esta manera en toda las Grandes Ligas, optimizando las habilidades de cada pelotero para cada situación, y esa filosofía esta bien arraigada en la organización de Tampa, así juegan y así llegaron a las máximas estancias en esta zafra, pero por otro lado, la pieza que este estaba manteniendo vivo, es precisamente la que estas removiendo, y es aquí donde entra el factor humano y donde pudo haber prevalecido la decisión de morir con tu as en la loma, quien estaba lanzando una verdadera joya de juego manteniendo a la temible ofensiva de los Dodgers a raya con apenas dos imparables recibidos, nueve abanicados, y tan solo 73 lanzamientos en 5.1 de entradas lanzadas.
Posteriormente, todos vimos lo caro que le costó dicha resolución a los Rays, ya que el mejor bullpen de toda las Grandes Ligas esta vez no pudo hacer el trabajo ante Betts y compañía, sentenciando la serie en 6 encuentros.
Y justamente hablando de estrategas, ya se anunció que Kevin Cash, fue nombrado como estratega del año la Liga Americana, miéntras que Don Mattingly -Marlins- fue el distinguido en la Liga Nacional. En cuanto al premio Cy Young, los galardonados fueron Trevor Bauer -Reds- por el viejo circuito, y Shane Bieber -Indians- por el joven circuito.
Y ya ahora si para finalizar e ir directo al offseason, esperando abril como de costumbre, aprovechamos desde este espacio para felicitar a toda la organización de los Dodgers y a sus fanáticos por su muy esperada y merecida conquista, que le da ese detalle que le faltaba a Clayton Kershaw en su prestigiosa carrera de cara a Cooperstown.
Y en tanto a nosotros nos toca el guayabo post Serie Mundial, también nos toca decir una frase que fue muy popular en los 50's por la afición del mismo equipo:
''A esperar hasta el año que viene''.
