Para esta campaña no se han limitado en lo absoluto a ir por más, sin la necesidad de firmar tantos peloteros han demostrado ser lo que son; un joven y competitivo equipo, que con una insaciable hambre de triunfo, buscan abrir el camino de regreso al clásico de otoño.
¿Por qué digo hambre de victoria?
No solo por lo acontecido el pasado octubre que la ha revivido, sobre todo por la prolongada sequía de los Indians en conquistar un campeonato que se le hace esquivo desde 1948, cuando en aquella oportunidad derrotaron en seis juegos a los Boston Braves -hoy de Atlanta-. En esa zafra contaban con el sublime talento de los siguientes inmortales:
- Bob Feller: majestuoso lanzador que durante su carrera fue líder en seis oportunidades en victorias en el joven circuito, ganador de una triple corona y otorgó tres no-hitters.
- Larry Doby: extraordinario bateador, jardinero central y primer jugador de color en jugar en la Liga Americana.
- Lou Boudreau: campocorto y estratega. Creador de lo que hoy se conoce como el shift defensivo.
- Bob Lemon: otro de los infalibles abridores que los llevó al campeonato.
y por supuesto, poseían un talento innato en el montículo proveniente del estado de Alabama y de la Negro League, nada más y nada menos que.. Leroy "Satchel" Paige.
Desde entonces, la tribu ha hecho cuatro apariciones en la Serie Mundial sin poder cumplir el objetivo, pero siguen muy bien encarrilados en búsqueda de revertir esa suerte.
A día de hoy, los Indians son de los equipos más fuertes en todas las Grandes Ligas, con una talentosa y competitiva novena capaz de tumbar a cualquiera en su camino, demostrándolo con creces al alcanzar las 22 victorias al hilo -y contando- en temporada regular, implantando una marca de más victorias consecutivas en la Liga Americana.
¿Quienes poseían la marca previa?
Recuerdo como si fuera ayer, aquella impresionante racha de 20 victorias al hilo por parte de los Oakland Ahletics en la temporada 2002, cuando Billy Beane usó la sabermetría como base para armar aquel equipo poco convencional de Miguel Tejada, Scott Hatteberg y Ramón Hernández, que resultó una piedra en el zapato para muchos, incluyendo los playoffs.
Con estas 22 victorias en fila, a su vez sobrepasan la marca de los Chicago Cubs de 1935, y como dato curioso, los New York Giants -hoy de San Francisco- en 1916 bajo tutela de John McGraw, ganaron 26 de 27 encuentros incluyendo un empate en medio de la larga racha, debido a ello es que no se le considera un récord como tal, pero está reflejada en la historia tal hazaña a pesar del marcador igualado a una carrera.
Ese 18 de septiembre del 16, los Pirates empataron en el 8vo inning gracias a un fly de sacrificio de un Honus Wagner ya bien entrado en años, para luego de nueve completos se suspendiera definitivamene por lluvia el partido en el mítico Polo Grounds.
De vuelta al presente, Cleveland aún se mantiene invicto desde el 24 de agosto hasta la fecha, anotando un total de 142 carreras tan solo permitiendo 37, liderando el marcador en 189 innings y solo en ocho de ellos por debajo del score, en la que además han conectado 41 cuadrangulares, AVG colectivo de .306 y un increible porcentaje de embasado de .937. Mientras que la rotación de abridores dejó un récord de 19-0 con una efectividad de 1.70, todo un recital.
Para añadir más leña al fuego, Francisco Lindor con apenas 23 años de edad, logró romper la marca del venezolano Asdrúbal Cabrera de más jonrones para un campocorto en la historia de la franquicia que era de 25, quién además al llegar a 30 cuadrangular, empata a José Valentín como jugador de posición 6 de la isla de borinquen en alcanzar tal cifra.
Si nos dicen que un latino conectó cinco extrabases en un partido, automáticamente nos podrá venir a la mente Roberto Clemente o Rod Carew, pero en realidad no fueron ninguno de ellos, sino el infielder José Ramírez, otro de los jóvenes talentos de esta notable escuadra, se metió en los libros de historia al ser quien materializara dicha proeza. El pasado 3 de septiembre, el dominicano bateó de 5-5, con dos cuadrangulares y tres dobles, logró anotar en tres oportunidades e impulsó tres carreras para la causa de su equipo, dejando un promedio de bateo de .452 en lo que va del presente mes.
Además, los dirigidos por Terry Francona cuentan con un muy equilibrado grupo en todos los ámbitos. Edwin Encarnación, Corey Kluber -serio contendiente al premio Cy Young en la Liga Americana-. Carlos Carrasco, Trevor Bouer, Carlos Santana, Jason Kipnis, Yandy Díaz y desde el bullpen, Cody Allen, Zack McAllister, Dan Otero y el mismísimo diablo en persona, el zurdo Andrew Miller.
Las cartas están echadas, y con su número mágico en 3, esta noche tienen la posibilidad de continuar la histórica racha nuevamente ante los Royals. Por otro lado, les recuerdo que no es casualidad el aura victoriosa que envuelve a esta franquicia, que no obstante han demostrado todo su brillante talento en el diamante, aún no logran el meta principal a la que están apuntando, el de romper con esa larga escasez de casi 70 años y llevar el trofeo de campeón de regreso a casa, a la que los fanáticos aún denominan Believeland.

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