viernes, 8 de septiembre de 2017

Definición de honestidad





A ver, ¿qué entendemos por "honestidad"? el diccionario nos dice que es la virtud que caracteriza a las personas por el respeto a las buenas costumbres y a los principios morales. Muy claro lo cita el prestigioso libro en cualquier idioma o dialecto.

Pero como todos sabemos, errar -a propósito o no- es de humano, y para mantener ese balance, es que existen las reglas o normas para cualquier ámbito posible en nuestra sociedad. Al hablar de béisbol, nos hemos topado con cualquier inconveniente a través de su historia, y hoy, reaparece una anomalía de este fenómeno bajo un aspecto no convencional.

Desde hace algún tiempo, la organización de los Yankees liderados por su gerente general Brian Cashman, sospechaban de que sus acérrimos rivales, los Red Sox, habían estado aplicando ciertas técnicas ilícitas para robarles señas en plena actividad de pelota, nada más y nada menos que de manera electromagnética, si, así como lo lee.

¿Acaso es posible? ¿de qué forma?

Los más laureados de todas las Grandes Ligas no tenían como probar aquel alegato, hasta que Cashman obtuvo evidencia en vídeo de ello gracias a la base de datos del equipo, de inmediato llevó la queja ante MLB hace par de semanas, en la que la franquicia sostiene que durante una serie en el mes de julio entre ambas escuadras en Fenway Park, un entrenador de Boston se encontraba muy atento de su Apple Watch (Reloj de Apple), en donde recibía la información para luego enviarla a los jugadores que específicamente nombran al utilty Brock Holt, y al segunda base Dustin Pedroia.

Al confirmar MLB las presunciones neoyorkinas, y confrontar a los patirojos en relación del asunto, no les quedó otra que admitir que eran ciertas tales acusaciones, afirmando que en efecto su personal de vídeo estaba recibiendo señales para luego suministrarla a los peloteros. A su vez, los Red Sox se defendieron al señalar que los Yankees hacen lo propio con los equipos de vídeo de la cadena de televisión YES, aunque esta aún no se comprueba.

Algunas fuentes aseguran que las sospechan de los Bombarderos del Bronx comenzaron cuando notaron que los Red Sox estaban descifrando lanzamientos -considerados por la franquicia como inbateables- con mucha facilidad, sobre todo con corredores en posición anotadora.

Esta noticia se hizo publica por el New York Times y Boston Globe esta misma semana, donde a propósito, el presidente de operaciones de béisbol de los Red Sox, el muy conocido Dave Dombrowski, declara no sabía que estaban haciendo algo malo. Mientras tanto el dirigente del equipo, John Farrell, dijo que no poseía conocimiento de esto, y que está consciente de las prohibiciones de los artefactos electrónicos en los dugouts, a excepción de las tablets permitidas por la liga.

Todo parece reducirse a una de dos cosas: o era un santo y seña exclusivo de la gerencia de los Red Sox, o simplemente Farrell se hace de la vista gorda y miente al respecto. Asimismo, esto nos da a pensar que muy probablemente lo han estado aplicando con otros equipos y quien sabe desde cuando, también abre paso a la duda de si los jugadores de los Red Sox se prestaron para este "jugar vivo", y de cuantos más estaríamos hablando aparte de Holt y Pedroia de resultar cierta su implicación.

Es aquí donde tiene que salir a relucir la mano dura por parte de MLB y del comisionado Rob Manfred, aplicando fuertes sanciones con el fin de evitar que se propague este asunto en toda la liga, y a su vez para que no se convierta a futuro en un terrible dolor de cabeza, ya que esto atenta con la integridad del juego. Pero todo parece indicar que Manfred en este momento le da la espalda a cualquier otro altercado importante en las Grandes Ligas mientras encuentra la manera de reducir el tiempo de juego, que a pesar de las nuevas reglas, ha causado el efecto contrario para esta temporada.

¿Casos complejos recientemente? si lo hay.

Las sanciones aplicadas a los jugadores involucrados en la pelea entre Miguel Cabrera y Austin Romine la pasada semana en Comerica Park, quedaron muy cortas a mi juicio, e incluso a algunos que participaron en ello no se les llegó a castigar. Además, la reducción de los juegos a los involucrados tras la apelación tampoco fue del todo justa, caso concreto con el receptor Gary Sánchez.

Muchos pensarán que tanto Boston y New York, puedan hacer de las suyas impunemente por el simple hecho de ser de los equipos más poderosos en Las Mayores, pues la historia nuevamente nos enseña lo contrario.

¿Cuándo? ¿En qué momento?

El ya difunto George Steinbrenner, dueño de los Yankees, fue sancionado en par de ocasiones por períodos bastante prolongados, y son estas:

La primera ocasión fue en 1974, cuando el comisionado Bowie Kuhn lo suspende por dos años tras declararse culpable de haber hecho contribuciones ilegales a políticos durante la era del "Watergate" del entonces presidente Richard Nixon. Luego esa sanción se redujo a 15 meses.

Para la siguiente, nos vamos al año 1990, donde se descubrió que Steinbrenner le había pagado $40.000 a un individuo para que buscara "trapos sucios" a uno de los jardineros de su propio equipo, nos referimos a Dave Winfield. En esta oportunidad es el comisionado Fay Vincent quien lo suspende vetandolo del béisbol de por vida, pero luego es reinstalado en 1993 cuando Bud Selig toma el cargo de comisionado.

También los Red Sox recibieron un severo castigo el pasado año por parte de MLB, donde se les negó la posibilidad de firmar peloteros amateur en el mercado internacional por un año entero, además tuvieron que rescindir de los contratos de cinco peloteros que habían firmado un año antes.

¿A que se debió tal sanción?

Por haber firmado en 2014 al cubano Yoan Moncada por $31.5 millones, quien era el prospecto más codiciado por los equipos de Las Mayores, pero eso no justifica o extravagante del contrato. Esto le costó a Boston el doble por el simple hecho de sobrepasar el monto aceptado por Major League Baseball y tuvieron que pagar un impuesto de dólar-por-dólar, con un total de $63 millones invertidos en solo un pelotero.

¿Ven? las reglas están para acatarlas y en caso de que no, la justicia se debe impartir de manera eficiente si se aplica con determinación e imparcialidad, cosa que Manfred tiene que considerar muy bien.

Pero regresando al tema principal, cabe destacar que el inténto de decifrar señas ha existido desde hace muchos años, lo que se cuestiona es el método, por lo que se debe analizar bien a fondo para establecer un límite. Precisamente por ello, es que no podemos dar por sentada a la tecnología en el béisbol, recordemos que siempre estará unos cuantos pasos adelante de nosotros, y con bastante perspicacia hay que saberla llevar.

Por otro lado, les aseguro que esto puede alimentar la eterna rivalidad de ambas escuadras, que posiblemente se encuentren nuevamente en los playoffs por como se dibuja el actual panorama en la Liga Americana esta temporada.

En síntesis, espero que la organización de los Red Sox -y todas que indaguen en estas aguas- busquen la definición de honestidad en cualquier diccionario, donde siempre encontrará la misma respuesta, de esta manera les recordará que no necesitan de estas prácticas bajas para triunfar, ya que poseen un innegable talento en sus filas. y que la mejor manera de ganar -y la que más se disfruta- es la del juego limpio, honesto y libre de estas tretas, ya el tiempo y la historia se han encargado de recordárnoslo en innumerables oportunidades.


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