Para completar esta frase, no necesariamente nos tenemos que referir al campeón, sino también a la serie de emociones, desilusiones y momentos únicos que trajo consigo este magnifico certamen en su cuarta edición.
Revelaciones: La primera de ellas, fue la muy inspirada selección de Israel alcanzando la segunda ronda en un complicado grupo, llegando a clasificar invicta incluso por encima de Holanda y Corea del Sur. Este último eliminado tempranamente pese a haber sido uno de los favoritos a llegar a Los Angeles.
Si pensábamos que solo el combinado judío daría de que hablar, pues nos equivocamos. La selección colombiana de la mano de José Quintana, Julio Teherán y los maderos, hizo pasar malos ratos tanto al actual campeón -Estados Unidos-, como también al anterior -República Dominicana-, y aunque no le alcanzara para meterse a la segunda ronda, su victoria ante la novena canadiense le permite un cupo directo a la próxima edición en cuatro años.
Y a pesar de ser siempre la cenicienta en estas ocasiones, Australia demostró cosas interesantes derrotando por la vía del knock-out a China y planteándole un cerrado encuentro a Cuba de cara a la clasificación que se terminó decidiendo por una sola carrera a favor de los caribeños. De esta manera, exhiben sus cualidades de cara al futuro al béisbol oceánico.
Constancia: Volvimos a ver a un muy sólido equipo de Italia con una ofensiva que explotó ante sus tres rivales, y un pitcheo muy bien equilibrado, mostrando la capacidad de competir contra cualquier país en este torneo, y a pesar de no trascender de la primera ronda en esta oportunidad, demuestran el sostenido crecimiento que ha tenido tanto su liga, como su béisbol, contando también con peloteros con parentescos italianos que aportaron solidez y experiencia a la novena, como los casos de Francisco Cervelli y Daniel Descalso.
Lo de Italia no es casualidad, ya que en el Clásico de 2013 alcanzó la segunda ronda tras dejar en el camino México y a Canadá siendo un equipo de sumo cuidado, demostrando que la pelota es redonda y, los partidos hay que jugarlos, sino pregúntenle a Venezuela.
Mientras tanto, Holanda con un combinado bastante competitivo y completo, llegó a su segunda semifinal consecutiva, en la cual dieron una feroz batalla hasta el final pero, Puerto Rico supo como maniatarlos. Dejan en evidencia que llegaron para quedarse, siendo estos los últimos campeones de la ya desaparecida Copa Mundial de Béisbol en 2011, en ese momento contaban con un rookie llamado Xander Bogaerts, hoy estrella en las Grandes Ligas con los Red Sox.
Ambos países demostrando con hechos el porque son las potencias del béisbol europeo, y que continúan eferveciendo.
Compromiso: La disposición de jugadores dominicanos, estadounidenses, japoneses, venezolanos, mexicanos, holandeses, puertorriqueños, etc. Nuevamente dicen presente en la cita del béisbol mundial por razones muy sencillas: patriotismo, sentido de pertenencia y voluntad de representar a los suyos.
Amarguras: ¿Cosas que mejorar? por supuesto que si las hay, principalmente la falla garrafal que tuvo MLB en el caso del juego de desempate que involucraba a Italia, Venezuela y México es algo para corregir a futuro inmediato para evitar malentendidos y disgustos.
Por otro lado, las muy criticadas reglas panamericanas es otra de las razones que se llegó a criticar antes, y durante el Clásico, ya que se trata de normas a nivel amateur y de softball implementadas en un torneo donde participan jugadores de béisbol profesional, dándole un incomodo y diferente dinamismo para descifrar que tanto a peloteros como a espectadores, no le es familiar, cosa que se presta a confusiones y puede caer hasta en lo injusto. Cosa que en efecto pasó en varios partidos.
Y aunque tengamos nuestras discrepancias hacia ellas, MLB tendrá sus razones del porque usarlas, las que vienen a la mente son la de no extender tanto un partido en pro del espectáculo -el cual difiero completamente, ya que esa es la esencia de deporte-, como también para cuidar de los lanzadores, con el límite de envíos incluido.
Decepciones: Aparte de la ya mencionada de Corea del Sur y, Venezuela -de la que hablaré con detalle más adelante-, el bajo desempeño de México se notó, contaban con un espléndido equipo y un bullpen de alto nivel, y nuevamente fueron sorprendidos quedando por fuera en primera ronda con apenas una victoria que de igual forma no les sirvió de mucho, dado el caso, tendrán que pasar por el sistema de repechajes por segunda vez consecutiva.
La representación cubana fue otra que desmoronó en segunda ronda, su pitcheo sucumbió al punto de permitir 23 carreras en tan solo tres partidos, y sin conseguir ninguna victoria en ninguno de ellos.
Al no contar con algunas de sus estrellas -Joey Votto y Russell Martin-, Canadá se vio limitada en su ofensiva y les costó batear ante unas tres excelentes novenas. Freddie Freeman el referente al bate, no pudo producir como se esperaba. Y su pitcheo contó con la experiencia de Ryan Dempster y Eric Gagné pero, que no fue suficiente, yéndose en blanco sin ninguna victoria.
Crecimiento: En este contexto no me refiero a ningún equipo, sino al torneo como tal, dando un agigantado paso hacia a adelante quebrando cualquier duda de su continuación cada cuatro años, con una increíble cifra récord de asistencia de 1.086.720 en los seis parques que se llevaron a cabo cada encuentro.
Ausencias: Este ha sido un constante punto que se ha ido aboliendo con el paso del tiempo, se comprende el deseo de muchos de ir pero que debido a lesiones u algún otro percance ajeno a su voluntad. no puedan asistir, como el caso de Johnny Cueto con República Dominicana, debido a una enfermedad que padece de su padre. Aunque, personalmente espero que con la victoria de Estados Unidos, en las próximas ediciones participen jugadores que son emblema del béisbol actual teniendo la disposición de defender los colores de su país, ya que eso hace crecer aún mas la competencia, más expectativa, ganancias del torneo y por ende, mejor espectáculo.
Una de esas ausencias que uno no comprende es la de Mike Trout, ya que cuenta con un contrato a largo plazo con los Angels, se encuentra en plena juventud, y posee una excelente condición física, no encuentro motivo alguno de como la cara del béisbol estadounidense no va al Clásico Mundial. Lo mismo pasa con ciertos peloteros como: Bryce Harper, Kris Bryant, Jake Arrieta -con la posibilidad de jugar para Puerto Rico por su ascendencia-, Max Scherzer, etc
Esto no quiere decir que el equipo estuvo por debajo de lo esperado, porque también contaron con un verdadero trabuco, solo con nombrar a Giancarlo Stanton, Nolan Arenado, Buster Posey en un solo equipo, basta y sobra. Pero a lo que me refiero, es que Derek Jeter en su momento -siendo la cara del béisbol para aquel entonces- representó a los Estados Unidos en par de ocasiones, porque sentía que era una necesidad estar ahí por su país, por encima de su equipo, los Yankees.
Cosa contraria pasa con los Samurais, ya que ellos dan prioridad a las estrellas del béisbol japonés que también poseen un gran nivel de competencia, esto debido a que muchos nipones que hacen vida en la gran carpa, no pueden participar por una que otra razón. como inoportuna lesión de Shohei Ohtani y molestias que presentó de Masahiro Tanaka previo al mismo, contando solamente con el outfield de los Astros, Norichika Aoki.
Pero, algo que si ha demostrado Japón a lo largo de los años, es el honor que representa representar a su nación en cualquier competición posible.
El resto de las ausencias por cuestión de los rigurosos controles de MLB, es otro tema. ya que el día que los dueños de las 30 franquicias terminen de comprar la idea del Clásico Mundial, y dejen de limitar a sus jugadores, este terminará de florecer como se espera.
Futuro: Un sinfín de sangre nueva se hizo presente, y sin duda alguna que tanto Carlos Correa, Francisco Lindor, Javier Báez, Manny Machado, Yoelkis Céspedes, Brandon Nimmo, Rougned Odor, José Castillo y Jorge Alfaro, por nombrar algunos, se hicieron presente en este rubro.
Talento y Entrega: ¿Jugadas para el recuerdo? por su puesto que si. El out en segunda sin ver de Javier Baéz, la majestuosa atrapada de Adam Jones, la pared humana de Manny Machado en tercera base, el squeeze play de Alcides Escobar para impulsar la carrera de la victoria. Momentos claves fueron tantos que se pierden de vista, incluyendo la brillante participación de Yadier Molina detrás del plato, la garra de Venezuela nadando contra la marea, Balentien repartiendo cuadrangulares, y la salida de Marcus Stroman en la final.
Satisfacción: Esto se debe a la creciente expectativa sobre el certamen que fue todo un éxito y, esperando que siga de esta manera, en total y sólido ascenso, hasta llegar a su muy deseada plenitud.
Y el detalle final, el equipo estrella del Clásico Mundial de Béisbol quedó conformado de la siguiente manera:
P. (USA) Marcus Stroman [MVP] ; 1-1 , 2.33 ERA, 3 GS, 15.1 IP, 9 K
P. (ISR) Josh Zeid ; 0.00 ERA, 2 SV, 10.0 IP, 5 H, 10 K
P. (JAP) Kodai Senga ; 0.82 ERA, 11.0 IP, 7 H, 1 BB, 16 K
C. (PR) Yadier Molina ; .333 AVG, 2 HR, 6 RBI, 4 R
1B. (USA) Eric Hosmer ; .385 AVG, 1 HR, 5 RBI, 2 2B , 6 R
2B. (PR) Javier Báez ; .308 AVG, 1 HR, 5 RBI, 4 R, 4 SB
3B. (PR) Carlos Correa ; .333 AVG, 9 RBI, 2 SB, 10 R
SS. (PR) Francisco Lindor ; .370 AVG, 2 HR, 4 RBI, 1 2B, 7 R
LF. (USA) Christian Yelich ; .310 AVG, 3 RBI, 2 2B, 7 R
CF. (DOM) Gregory Polanco ; .579 AVG, 1 HR, 2 RBI, .842 SLG
RF. (HOL) Wladimir Balentien ; .615 AVG, 4 HR, 12 RBI, 1.115 SLG, 10 R, 29 TB
DH. (PR) Carlos Beltrán ; .435 AVG, 5 RBI, 1 2B, 4 R
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